La Unión Europea alcanza un acuerdo parcial sobre el futuro de la PAC tras más de 12 horas de negociación
- El ministro de Agricultura, Luis Planas, ha recibido el pacto con "satisfacción" y asegura que recoge las prioridades de España
- El campo ha convocado protestas este miércoles en Madrid

Los agricultores piden que la nueva PAC no les haga perder poder adquisitivoMark Mirko / Connecticut Public via Getty Images
12 horas de "intensas negociaciones" en Luxemburgo. Es lo que ha necesitado los 27 reunidos en el marco del Consejo de la Unión Europea, para alcanzar un acuerdo parcial sobre la estructura de la futura Política Agrícola Común (PAC) para el periodo posterior a 2027, concretamente el marco correspondiente a 2028-2034.
La entrada en vigor de la nueva reforma de la PAC está oficialmente programada para el 1 de enero de 2028.
El preacuerdo alcanzado "bien entrada la noche" supone para los 27 un paso clave que el ministro de Agricultura español, Luis Planas, ha recibido con "satisfacción" al asegurar que recoge las prioridades nacionales "acordadas con las organizaciones profesionales agrarias, las cooperativas y las CCAA".
"Que nos pongamos de acuerdo 27 países tan distintos es prácticamente un milagro, es muy importante y muy complicado" ha asegurado Planas en una entrevista en Las Mañanas de RNE.
Con este documento consensuado por el Consejo, la Presidencia de la UE, que ahora mismo ostenta Irlanda, comenzará oficialmente las negociaciones con el Parlamento Europeo para redactar el reglamento definitivo que regirá la actividad agrícola comunitaria hasta 2034.
Se flexibilizan las exigencias medioambientales
Entre las novedades que incluye el borrador del acuerdo, se flexibilizan las exigencias ambientales y los controles normativos para reducir la burocracia administrativa de la que se quejan agricultores y ganaderos. Las normas ecológicas se adaptarán mejor a las realidades específicas de cada zona geográfica. "Esta PAC está más ajustada a los temas climáticos", ha explicado en Radio Nacional de España Luis Planas: "La sostenibilidad no puede ser un despotismo ilustrado. Los agricultores son perfectamente conscientes de la necesidad de preservar el medio ambiente y los consumidores pedimos que los alimentos se produzcan de forma más natural, está claro que eso hace que sean más caros de producir, pero es el futuro. No hay rentabilidad sin sostenibilidad".
También se introduce la obligación para todos los Estados miembros de definir y aplicar de forma estricta el concepto de 'agricultor activo'. Las ayudas se canalizarán preferentemente bajo un nuevo sistema simplificado de apoyo a los ingresos basado en la superficie (DABIS), con el objetivo de beneficiar sobre todo a explotaciones pequeñas y medianas
Para garantizar el relevo generacional, se exigirá a los países miembros destinar un salario base más alto y ofrecer una especie de paquete de inicio financiero específico a los jóvenes empresarios que deseen incorporarse al sector o modernizar sus fincas. "Esta debe ser la PAC de los jóvenes, el Gobierno de España lo tiene muy claro: queremos dedicar al menos el 10% a la entrada de jóvenes en el campo y es el momento de hacerlo realidad", ha asegurado Planas en RNE.
Además, ante el impacto de la crisis climática en el campo, se han reforzado considerablemente las herramientas de gestión de crisis. Esto permitirá agilizar pagos de emergencia automáticos frente a sequías, inundaciones extremas o brotes de enfermedades vegetales y animales.
El obstáculo: la falta de presupuestos
El acuerdo no está cerrado porque todavía no incluye las cifras definitivas de financiación. Aunque los ministros han propuesto reservar provisionalmente cerca de 300.000 millones de euros para los apoyos directos al sector, el presupuesto definitivo depende de la negociación global del Marco Financiero Plurianual (MFP) de la UE que los jefes de Estado y de Gobierno pretenden cerrar a finales de año. "No hay cifras concretas todavía sobre la mesa por los procesos electorales que hay abiertos en Francia, España, Italia", ha asegurado Planas.
Ese presupuesto que se manera representaría, según cálculos de ASAJA, COAG y UPA, una pérdida de poder adquisitivo real cercana al 22% respecto al periodo actual si se tiene en cuenta el impacto de la inflación acumulada.
Según los cálculos que hacen las organizaciones agrarias, este recorte presupuestario de la UE implicará que miles de agricultores medianos y pequeños dejen de percibir entre 4.000 y 8.000 euros anuales de ingresos directos, lo que comprometería, según los sindicatos del campo, la viabilidad de un sector cuya renta total depende entre un 20% y un 40% de los fondos de la PAC.
Precisamente una negociación "justa" de la PAC es una de las reivindicaciones que ponen sobre la mesa los agricultores que este miércoles van a movilizarse en Madrid. Bajo el lema dar de comer tiene que dar para vivir', la movilización cruzará el centro de la capital desde la Plaza de Colón hasta las puertas del Ministerio de Agricultura, coincidiendo precisamente con el debate europeo sobre el futuro del campo.

