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Violencia de género: no hay un perfil de víctima, pero sí las mismas líneas rojas

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  • La violencia de género afecta a mujeres de cualquier edad, nivel socioeconómico y origen
  • Las expertas explican las líneas rojas que ayudan a reconocer la violencia y pedir ayuda
Para poder prevenir la violencia de género es necesario conocer las líneas rojas de una relación tóxica
Para poder prevenir la violencia de género es necesario conocer las líneas rojas de una relación tóxica. Imagen: Getty
  • Objetivo igualdad, domingos, 16:30h en Canal 24 horas
  • El 016 es el teléfono de atención a víctimas, gratuito y no deja huella en la factura; el correo: 016-online@igualdad.gob.es

"Cualquier mujer, cuando empieza a relacionarse afectivamente, puede estar expuesta a situaciones de violencia de género. No depende del perfil socioeconómico, la edad o el origen", afirma la psicóloga de la Asociación Mujeres Opañel Noelia Álvarez, quien aclara: "El único denominador común que tenemos es que somos mujeres".

Objetivo igualdad analiza con profesionales que trabajan con mujeres que sufren violencia machista el contexto que viven y las líneas rojas que pueden observar para intentar evitar y salir de esas situaciones. Álvarez manifiesta que no se cae en violencia "de un día para otro".

En España, desde que se creó el sistema de protección a las víctimas VioGén, se han registrado 800.119 maltratadores (86.990 de ellos persistentes), según recoge EFE. En cuanto a las mujeres, hay 4.450 que viven con una pulsera telemática que geolocaliza a su maltratador, quien lleva otra en caso de saltarse la orden de alejamiento.

¿Repunte de la violencia machista?

Al principio, el hombre está "irritable", la mujer "no entiende qué pasa"

"Van sucediendo pequeños actos por parte del hombre, donde él se muestra irritable, hay gritos y humillaciones, algún insulto. La mujer no entiende muy bien qué está pasando, porque se intercala con momentos positivos y de cariño en la relación", relata.

Por su parte, la abogada de la asociación Mujeres Unidas contra el Maltrato Martina Galfano explica que también empieza a darse "control en varias esferas de la vida de la de la mujer", como chequear el móvil, vigilar con quién sale y tratar de ponerla en contra de su entorno familiar y social para aislarla.

"En el momento en el que la violencia ya está instaurada, es muy difícil salir de la relación y poner una denuncia ante la policía", considera la inspectora de la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de la Policía Nacional Celia Sánchez Orellana, quien manifiesta que "habitualmente existe una dependencia emocional muy fuerte del agresor, que también puede ser económica, social o de otro tipo".

“El maltratador puede culpabilizarla a ella de sus propias reacciones violentas“

Asimismo, indica Sánchez Orella, el maltratador "puede culpabilizarla a ella de sus propias reacciones violentas". "Frases como 'es que me pongo así por tu culpa'. 'Tú eres la que me hace reaccionar violentamente'. Todo esto es porque eres una exagerada'. Son afirmaciones que van calando a la mujer y construye la creencia de que es culpable de su situación y no el maltratador", remata.

Lo complejo de salir de una relación de violencia

Las tres expertas hablan de cómo las víctimas se van viendo inmersas en el conocido como "ciclo de la violencia", unas fases descritas por la psicóloga norteamericana Lenore E. Walker. Los episodios de violencia, que puede ser física, psicológica, económica, etc., pasan por un aumento de la tensión, acaban en un incidente de agresión y acaban con una etapa de "luna de miel" o de arrepentimiento. "Cada vez que pasan los ciclos, las fases se vuelven más cortas y ellas pueden haber ido perdiendo sus redes de apoyo y recursos económicos", sentencia la psicóloga Noelia Álvarez.

“Lo primero que necesitan las mujeres es que se las crea y se las escuche“

En ese sentido, relata que "lo habitual" es que las mujeres intenten salir de la relación tras esos momentos de descarga de la violencia, ya que "toman conciencia de lo que está pasando". Así, Álvarez afirma que "lo primero que necesitan es que se las crea y se las escuche". Después, tener un sitio donde vivir e ingresos económicos para poder ser autónomas e independientes.

La inspectora de Policía Celia Sánchez explica que las mujeres necesitan acompañamiento y asistencia por parte de su familia y seres queridos, pero también por parte de instituciones, policía y sociedad. Además, si deciden denunciar, la Policía Nacional investiga los hechos y se encarga de acreditarlos para "llevarlos ante un juez y lograr una condena efectiva del autor".

Consciente de las dificultades que presentan las víctimas para denunciar, Sánchez Orellana indica que desde la UFAM intentan que las mujeres no se arrepientan de haber dado el paso. Sin embargo, se encuentran con víctimas en situaciones "insostenibles" porque la violencia ha sido "muy grave". Aunque pidan ayuda, pueden abandonar el proceso de denuncia. "Se dan cuenta de que siguen enamoradas, mantienen esa dependencia emocional del agresor y vuelven para atrás", remata.

La abogada Martina Galfano expresa la importancia de acudir a la policía "acompañada siempre", por parte de un abogado a abogada. "Y si no hay recursos económicos, se puede pedir asistencia jurídica gratuita en los juzgados", concluye.