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Sánchez responde sobre corrupción, Pegasus y Zapatero a estudiantes de Harvard en un foro sobre tecnooligarcas

  • El presidente ha dicho que los casos de su esposa y su hermano no son de "corrupción", sino de "política sucia"
  • En un principio, el coloquio se ceñía a la tecnooligarquía como amenaza de la democracia
Sánchez responde sobre corrupción, Pegasus y Zapatero a estudiantes de Harvard en un foro sobre tecnooligarcas
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una reunión con estudiantes e investigadores españoles, en la Universidad de Harvard Pool Moncloa/Borja Puig de la Bellacasa

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha tenido que responder esta madrugada del viernes a distintas preguntas sobre corrupción, el hackeo de su teléfono, la postura sobre el Sáhara Occidental y la figura del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero con respecto a Venezuela en un foro con estudiantes de la Universidad de Harvard que en un principio se ceñía a la tecnooligarquía como amenaza de la democracia.

Después de en torno a 40 minutos de discurso y coloquio en el que el jefe del Ejecutivo ha cargado contra los tecnooligarcas y ha apostado por regular las redes sociales y la inteligencia artificial, el moderador ha abierto la posibilidad a varios estudiantes de formular preguntas.

Estas consultas parecían seguir la dinámica del foro, hasta que uno de los alumnos ha cuestionado si la postura defendida por Sánchez podía ser compatible con la corrupción que afecta tanto a su partido como a su familia.

El líder del PSOE arrancó su respuesta reconociendo que tanto el partido como el Gobierno han sufrido "algunos casos de corrupción", pero que respondieron de forma eficaz. No obstante, ha separado de forma muy vehemente los casos de su esposa Begoña Gómez y su hermano David Sánchez, que no considera "casos de corrupción ni escándalos", sino "otras cosas" relacionadas con "política sucia", señalando que para él "la oposición y algunas asociaciones de extrema derecha han cruzado algunas líneas rojas”.

En ese momento, Sánchez ha hecho una reflexión en la que ha admitido que "ser primer ministro o político es gratificante porque puedes hacer muchas cosas por tu país", pero que "sufrir estos ataques personales es muy difícil de asumir", y mucho más, ha remarcado, cuando "un joven estudiante como tú ya los condena; dices que mi hermano y mi mujer son culpables y eso no es justo porque no lo son”.

"Fuimos hackeados por Pegasus. No sabemos quién lo hizo"

La ronda de preguntas no retomó los riesgos de la inteligencia artificial como centro de la conversación, sino que se ha convertido en una rueda de prensa sobre los últimos temas de debate nacional. El siguiente estudiante planteó si tecnologías como la del sistema de espionaje Pegasus pueden hacer cambiar posturas de gobiernos como el suyo en temas como el Sáhara Occidental o la defensa territorial de Ceuta y la relación con Marruecos.

Sánchez ha respondido que es cierto que fueron hackeados por Pegasus (también los ministros Fernando Grande-Marlaska, Margarita Robles y Arancha González Laya), pero que no saben "quién lo hizo" y lo denunciaron ante la Audiencia Nacional. Además, el presidente ha asegurado que sus decisiones políticas no están motivadas por las presiones de otros.

"En mi decisión política demuestro defender lo que creo que valía para los intereses de mi pueblo y mi país. Hemos detenido una situación y una crisis política que duraba más de 15 años. Marruecos, Estados Unidos y muchos otros países de Europa apoyan la resolución de la ONU respecto a esta opción de tener una región autónoma dentro de Marruecos del Sáhara Occidental”.

Sobre la pregunta de que defendió a Marruecos tras la crisis migratoria de Ceuta, Sánchez ha sugerido que se trata de noticias falsas de las que no se tiene que defender.

No responde sobre Zapatero

La última pregunta fue realizada por un estudiante aparentemente latino, que tras presentar la situación actual de Venezuela, que sigue sin poder celebrar elecciones democráticas, cuestionó si Sánchez pedirá elecciones presidenciales libres allí y se distanciará de figuras como el expresidente Zapatero, a quien el alumno relacionó con el régimen chavista.

El presidente español ha destacado que no reconoció los resultados electorales de Nicolás Maduro y siempre ha abogado por comicios libres, al mismo tiempo que ha defendido que es el pueblo de Venezuela el que debe decidir su futuro, sin responder nada sobre Zapatero.

Sánchez pide no creer a los tecnooligarcas

El mensaje que Sánchez quiso trasladar antes a los estudiantes ha sido el de unirse a la lucha contra las pretensiones de los tecnooligarcas, a los que ha dicho que no hay que creer "ni de coña" (en inglés, no freeking way) y ha considerado a España como un "laboratorio" de medidas para hacerles frente.

El presidente del Gobierno comentó que hace unos días escuchó al jefe de OpenAI, Sam Altman, decir que el mundo tiene razón en tener miedo, pero que "deberíamos confiar en ellos". Unas palabras de las que no hay que fiarse, según Sánchez.

El líder socialista ha proseguido asegurando que no se va a poner el futuro de la humanidad en manos de unos pocos multimillonarios, sino en las instituciones democráticas.

Sánchez ironizó diciendo que no pretende que se destrocen los servidores de Meta, que se queme la sede de X o que haya que deshacerse de esas tecnologías, sino que hay que limitar su capacidad de automejora, que haya una supervisión estricta por terceros y exigir informes completos sobre cualquier incidente que haya.

En definitiva, ha planteado ralentizar su desarrollo hasta encontrar la manera de hacer segura esta tecnología y canalizar su poder para que beneficien a los ciudadanos y no a un puñado de tecnooligarcas.