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Asamblea General de la ONU

Sánchez señala a los líderes "egoístas, ignorantes y crueles" en un mensaje velado para Trump y directo a Netanyahu

  • Ha reprochado el abandono sistemático de los valores de las Naciones Unidas y los objetivos de la Agenda 2030
  • El jefe del Ejecutivo, al hablar de Ceuta, ha asegurado que España no va a "convertir al migrante en enemigo"
Discurso completo de Pedro Sánchez ante la Asamblea General de la ONU

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha señalado en su discurso ante la Asamblea General de la ONU a los líderes "egoístas, ignorantes y crueles" en un mensaje velado para el presidente estadounidense Donald Trump y más directo para el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, así como para el dirigente ruso Vladímir Putin.

Sánchez ha reprochado el abandono sistemático de los valores fundacionales de las Naciones Unidas, así como de los objetivos de la Agenda 2030. De esos líderes, a quienes no ha hecho ninguna referencia directa inicial, ha criticado "la absurda creencia de que el mundo es un juego de suma cero en el que la ganancia de unos implica necesariamente la pérdida de otros (...), la ignorancia colosal y desvergonzada, que desprecia la ciencia y asume que hay países tan poderosos que pueden abusar del resto y no necesitan a nadie para prosperar (...) y una crueldad que ya ni se inmuta al ver las costillas de un niño hambriento o un hospital reducido a escombros".

"A lo largo de estos ocho años he visto a estas fuerzas reaccionarias –egoístas, ignorantes y crueles– crecer. He visto cómo se quitaban las caretas y se hacían con el poder en muchos lugares. Y desde allí, las he visto lanzar guerras ilegales y masacrar a civiles inocentes. Las he visto tratar a millones de seres humanos como si fueran ganado y retirar su ayuda a quienes más sufren la pobreza y la enfermedad. Las he visto contaminar la atmósfera y el océano como si fueran de su propiedad. Y conspirar para destruir esta organización y todo lo que ella representa. Ser testigo de estas cosas ha transformado mi forma de entender el mundo", ha relatado Sánchez, antes de asegurar que no ha perdido la esperanza.

"En los últimos ocho años, mi país se ha opuesto a todas las guerras de agresión allí donde se han desencadenado. Ya sea en Ucrania, en Líbano o en Irán, nos hemos negado a aumentar nuestro gasto militar al 5%, y hemos hecho todo lo que estaba en nuestras manos para evitar agresiones contrarias a la Carta de las Naciones Unidas, sancionando a los agresores rusos, imponiendo un embargo de armas a Israel, impidiendo que se use nuestro territorio para desplegar una agresión contraria a la legalidad internacional y condenando sin matices el genocidio que Netanyahu sigue perpetrando en Gaza", ha enumerado Sánchez, demostrando un tono directo con el primer ministro israelí, pero más disimulado con Trump.

Al retomar esta idea en la parte final de su alocución, el presidente de España ha señalado que "dentro de unos años, las generaciones futuras mirarán hacia atrás, estudiarán esta década decisiva y nos preguntarán qué papel jugamos cada uno de nosotros. Nos preguntarán qué hicimos cuando algunos países empezaron a quebrar las reglas y otros decidieron hacer la vista gorda. Nos preguntarán qué hicimos cuando defender aquello en lo que creíamos empezó a costar caro y, cuando eso ocurra, queremos poder decirles que no dejamos de luchar. Nosotros no".

Sánchez quiere poder decirles a los niños del futuro que se dejaron la piel para "legarles un mundo más pacífico, más sostenible y más justo". "Ese es el compromiso que quiero dejar en esta tribuna, no en mi nombre, sino en el del país al que represento, España", ha concluido.

Defender el multilateralismo

En contraposición a la deriva expuesta al inicio, Sánchez ha defendido el multilateralismo como "el mejor instrumento que la humanidad tiene para gestionar su diversidad y su interdependencia, especialmente en un mundo globalizado y multipolar como el actual".

El presidente español ha reconocido que las Naciones Unidas no siempre lo hacen bien ("yo mismo he señalado en varias ocasiones las contradicciones y carencias de este organismo") ha señalado, pero denuncia que la mayoría de las voces que hoy se "obcecan" en criticarlo no están describiendo su fracaso: "Están tratando de provocarlo".

Sánchez ha mostrado un ejemplar de la Carta de las Naciones Unidas, que ha definido como "toda la orientación que necesitamos" y ha señalado que los líderes mundiales deben estar a la altura del "coraje y de la ambición presentes en este texto". Para ello, el presidente pide:

  • Reformar el Consejo de Seguridad para que todas las regiones del mundo tengan una representación justa y para acabar con el derecho de veto de los miembros permanentes: "Ningún país debe ser juez y parte a la vez, por muy poderoso que sea"
  • Reforzar organismos como la Corte Penal Internacional, para que puedan "investigar, perseguir y sancionar a aquellos que violan las normas"
  • Reconstruir la arquitectura de no proliferación y desarme nuclear, para evitar que "una política securitaria mal planteada nos arrastre a un nuevo conflicto mundial"
  • Imponer a los tecnooligarcas una regulación estricta que controle "el funcionamiento de las redes sociales y el desarrollo de la inteligencia artificial"

Una mujer latinoamericana como secretaria general

Para conseguir todos esos objetivos, Sánchez ve necesario "un liderazgo fuerte, capaz de construir acuerdos, escuchar, mirar más allá de la realidad conocida e imaginar una alternativa mejor". Unos valores que, según el dirigente español, debe encarnar "una mujer latinoamericana", idea que ha sido aplaudida por la Asamblea.

"Nueve hombres han ocupado la Secretaría General de esta organización en sus 80 años de vida. Ahora le toca a una mujer latinoamericana, porque ¿cómo puede una organización que pretende hablar en nombre de toda la humanidad no haber tenido nunca a una mujer al frente? ¿Cómo va a representar a todos los continentes, si desde hace tres décadas no le dejamos ocupar este puesto al tercero más poblado?", ha cuestionado.

"Y quiero que quede claro: no digo esto porque piense que las mujeres tengan nada que demostrar. Lo digo porque es el mundo el que necesita demostrarse a sí mismo que en el camino de la igualdad no hay marcha atrás", ha argumentado Sánchez.

España no va a "convertir al migrante en enemigo"

Sin referirse de forma directa a las políticas de Trump, Sánchez ha señalado que, "frente a la motosierra que ha recortado casi un tercio de la ayuda mundial al desarrollo en apenas dos años, España ha duplicado su inversión en cooperación y ha aumentado su contribución al sistema multilateral un 60%".

En concreto, el jefe del Gobierno ha querido destacar que "ni siquiera en momentos tan difíciles como el que vive hoy Ceuta" ha abandonado el camino de la solidaridad, pese a que "la desigualdad, la desesperación y la desinformación han alimentado una de las mayores crisis de migración irregular de los últimos años".

"Sé que, en momentos así, la tentación es elegir el atajo, ceder al miedo, convertir al migrante en enemigo y vulnerar la legalidad -expulsar a los inmigrantes sin estudiar su situación-, pero España no va a hacerlo", ha asegurado, "y tampoco Ceuta, porque su ciudadanía está demostrando que se puede afrontar una crisis sin renunciar a la decencia, manteniendo la legalidad y respetando los derechos humanos".

"Y saldremos de ella más fuertes precisamente por eso, porque España no elige el camino más fácil, elige el camino más justo", ha enfatizado.