El príncipe Enrique y su familia regresan al Reino Unido tras vivir seis años en EE.UU.
- Aún se desconoce cuál será su lugar de residencia oficial
- El pasado 10 de julio, el rey Carlos y su hijo se reencontraron cuatro años después
El príncipe Enrique de Inglaterra y su esposa Meghan Markle han aterrizado este miércoles en Gran Bretaña junto a sus dos hijos, seis años después de abandonar sus funciones monárquicas y trasladarse a California. Así lo ha confirmado la BBC una semana después de que se revelase su intención de mudarse y volver al Reino Unido.
La noticia de la vuelta de los duques de Sussex sorprendió incluso a algunos de los miembros de la familia real. El propio rey Carlos III solo se enteró del retorno de su hijo apenas unos días antes de que se filtrase la decisión. Semanas antes, el 10 de julio, se produjo en Londres el primer encuentro en cuatro años entre Carlos, su esposa Camila, Enrique y Meghan.
La vuelta no supone su reincorporación a la Corona ni retomar sus funciones oficiales. Tal y como se acordó con la fallecida reina Isabel, la pareja seguirá siendo miembros no activos de la familia real. Esto implican que tienen prohibido gozar de privilegios como residir en una propiedad vinculada a la monarquía.
Sus hijos, el príncipe Archie, de 7 años, y la princesa Lilibet, de 5, comenzarán sus estudios en septiembre en el próximo curso escolar, aunque aún se desconocen los detalles exactos de dónde vivirán o a qué colegio asistirán.
La vuelta del hijo pródigo
El motivo de esta vuelta a casa aún no está claro. Algunos periodistas británicos han especulado sobre el mal estado de los proyectos empresariales estadounidenses de la pareja. En el caso de Meghan, que ejercía como actriz antes de contraer matrimonio, había iniciado negociaciones para trabajar en la serie de Netflix The Gentlemen, aunque finalmente este acuerdo no ha resultado. En medio de este estancamiento, Gran Bretaña aparece como un nuevo abanico de oportunidades para su futuro.
Sea como sea, Meghan y Enrique abandonan Montecito (Santa Bárbara, California), aunque conservarán la vivienda en la que residían desde 2020. Su partida fue una consecuencia de años de fisuras en su relación con el resto de la familia desde que se casaron en 2018 en el castillo de Windsor.
Sin embargo, parece que en los últimos meses padre e hijo han mejorado sus relaciones. El propio Enrique aseguró que quería "reconciliarse" con Carlos, que fue diagnosticado con cáncer dos años atrás.
La difunta reina Isabel II, Sophie, condesa de Wessex; el príncipe Guillermo, el rey Carlos y el príncipe Enrique celebrando el 100.º cumpleaños de la Reina Madre en el Palacio de Buckingham Ken Goff/Getty Images
En cuanto al príncipe Guillermo, heredero al trono, no ha quedado claro si sabe del regreso de su hermano Enrique. Ambos están distanciados y no se hablan, según la prensa.
La seguridad de la pareja, en el centro del debate
Otro de los privilegios de los que se ven privados Enrique y Meghan al ser considerados como miembros no activos es disponer de seguridad policial sistemática. Algo que el príncipe ha denunciado en muchas ocasiones desde que abandonó el país, ya que "pone en peligro a sus hijos".
La cuestión financiera respecto a la seguridad del matrimonio ha aparecido en el debate público británico en abundancia. El primer ministro, Andy Burnham, afirmó hace unos días que la seguridad de la pareja y su financiación eran "un asunto privado".
Según una encuesta del portal de análisis YouGov, más del 70% de los británicos considera que Enrique y Meghan deben financiar de su propio bolsillo la totalidad o una gran parte de su seguridad.