Cientos de migrantes reclaman su derecho de asilo en Ceuta: "No queremos volver a Marruecos"
- La concentración se ha organizado de manera espontánea y sin convocatoria oficial
- Entre 5.000 y 8.000 personas permanecen en Ceuta tras el cruce fronterizo masivo de hace dos semanas
Unos doscientos migrantes que permanecen en el asentamiento improvisado de la playa del Trampolín, en Ceuta, han protagonizado este domingo una concentración para reclamar su derecho de asilo.
En la protesta, en la que se han visto algunas banderas de España, los manifestantes han exhibido pancartas en las que se podían leer mensajes reivindicativos como "No queremos volver a Marruecos" o "También somos humanos", mientras coreaban consignas como "Estamos cansados" o "Necesitamos una solución".
"Preferiría morir antes que regresar", ha asegurado Mohammed Ouanzar, un especialista en automatización de 39 años originario de Fez (Marruecos) que ha explicado que con sueldos promedio de 3.000 dírhams (unos 280 euros al cambio actual) es imposible comprar una vivienda o formar una familia. "Una vez que pisé suelo español, sentí que había vuelto a nacer", ha afirmado.
Emmanuel, un electricista de 30 años que huyó del conflicto en el noreste de Nigeria, ha dicho que decidió emprender un viaje de cuatro meses a través de Níger, Argelia y Marruecos porque sus hijos habían dejado de ir a la escuela por temor a ser secuestrados. "Lucho por una vida mejor para ellos", ha afirmado.
Según han señalado testigos presenciales consultados por EFE, algunas de las ONG y colectivos que prestan asistencia a los migrantes en este asentamiento de chabolas y construcciones precarias ayudaron a varios de ellos a elaborar y escribir los carteles que posteriormente han exhibido durante la concentración, además de animar y jalear la protesta.
La escena se ha producido en uno de los principales asentamientos improvisados de la ciudad autónoma, donde centenares de migrantes permanecen a la espera de conocer cuál será su situación, en unas condiciones de precariedad y entre construcciones levantadas con plásticos, lonas y otros materiales.
"Dormimos junto al mar, pasando frío y soportando malos olores. Estamos sufriendo mucho", ha dicho Ayoub Elarroud, originario de Tetuán (Marruecos), quien ha añadido que la policía ha impedido a los migrantes dirigirse al centro de la ciudad.
Muchos esperan su oportunidad para viajar hacia la Europa continental
La concentración, sin convocatoria oficial y organizada de manera espontánea, ha permitido a los migrantes hacer visible su principal reivindicación: ser escuchados y poder solicitar asilo en España, mientras las organizaciones que trabajan diariamente con ellos continúan prestándoles asistencia en el asentamiento del Trampolín.
Entre 5.000 y 8.000 personas permanecen en Ceuta tras el cruce fronterizo masivo de hace dos semanas, en el que más de 72.000 personas irrumpieron en Ceuta, cuya población apenas supera los 80.000 habitantes, aunque la gran mayoría regresó voluntariamente en los días siguientes.
Ante la saturación de los recursos de la ciudad, la mayoría de los migrantes que vive en condiciones precarias en el Trampolín espera de una oportunidad para continuar su viaje hacia la Europa continental.
En este sentido, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, dijo hace unos días que no se permitirá a aquellos que han entrado de forma irregular permanecer en Ceuta o viajar a la España peninsular. "Ninguna persona que entre o pretenda entrar en Ceuta o Melilla de manera irregular, para que no atiendan a las mafias (...), se va a quedar y ni va a ir a la península ni va a ser regularizado", aseguró.