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De la entrada masiva de migrantes en Ceuta a la expulsión de Castillejos y Tetuán: así ha cubierto RTVE la crisis fronteriza

  • Marruecos expulsó el sábado a los periodistas de TVE y EFE que cubrían las cargas a los migrantes en Castillejos
  • Los corresponsales de RTVE tuvieron que salir también de Tetuán y desplazarse hasta Rabat
Marruecos expulsa a los periodistas de TVE y la agencia EFE.
La corresponsal de TVE en Marruecos, Arantxa Marculeta, durante una crónica desde Castillejos el 14 de agosto de 2026. TVE

La crisis migratoria en Ceuta, con la llegada de hasta 70.000 migrantes procedentes de Marruecos el pasado 31 de julio, supone un reto informativo para todos los medios de comunicación que continúan con su cobertura. Tras la expulsión este sábado por parte de Rabat del equipo de RTVE y de la agencia EFE en Fnideq (Castillejos), lo que ocurra en esa zona no podrá ser contado ni contrastado como se ha venido haciendo hasta ahora de una forma veraz y fiable.

Aunque el equipo de RTVE decidió permanecer en la vecina Tetuán, las autoridades también les impidieron informar desde esta ciudad, por lo que tuvieron que desplazarse hasta la capital del país, Rabat, donde se encuentra la sede de la corresponsalía y desde donde está realizando la cobertura de la crisis fronteriza, pese a encontrarse a más de 300 kilómetros de Ceuta.

Ningún medio de comunicación español permanece ahí. Se trata del lugar desde donde los migrantes avanzan con la intención de alcanzar la frontera de España a través de la ciudad autónoma. La orden para que los periodistas abandonaran el lugar se produjo durante la carga de las fuerzas antidisturbios marroquíes para dispersar a decenas de migrantes, que finalmente no llegaron a Ceuta.

La corresponsal de RTVE en Rabat, Arantxa Marculeta, explicó el sábado la situación en conexión en directo durante el Telediario: "No hemos podido grabar la operación porque las autoridades locales, que nos han dicho que estaban vinculadas al Ministerio del Interior, nos han pedido que abandonáramos la zona. Estábamos trabajando con prensa marroquí y con prensa española como la agencia EFE".

En esa intervención, el equipo de RTVE ya había recibido la orden de dejar de grabar: "Estamos haciendo esta conexión por teléfono porque nos han dicho también que no podemos sacar la cámara de TVE en ningún punto de Castillejos. Que no podíamos trabajar en la ciudad, que debíamos abandonarla. Y que si lo hacíamos podíamos perder nuestros permisos de prensa, que son los que nos permiten trabajar en el país. Además, nos han explicado que también podían ser confiscadas nuestras imágenes".

A partir de ahí, el equipo esperó unas horas para ver si se revocaba la orden y podía regresar a la zona, algo que ya no se produjo y finalmente se confirmó la expulsión de los periodistas por parte de Marruecos. Posteriormente, también tuvieron que abandonar Tetuán rumbo a Rabat.

La Corporación de Radio y Televisión Española (RTVE) ha manifestado su más enérgico rechazo ante la decisión. El presidente, José Pablo López, ha destacado que "la expulsión de nuestros profesionales de la localidad de Castillejos supone un obstáculo de enorme gravedad a la libertad de prensa y al derecho a la información". Además, ha incidido en que "el compromiso de los profesionales de RTVE con una crónica honesta, objetiva y sobre el terreno de los acontecimientos migratorios no puede verse limitado por decisiones arbitrarias que impiden mostrar la realidad".

Por su parte, el Gobierno español ha defendido que "la libertad de prensa" se protege "en todo momento y en todas las partes del mundo". Fuentes de Moncloa han indicado que la Embajada de España en Rabat "está en contacto permanente con los periodistas afectados y con las autoridades marroquíes" y que se está "buscando una solución" a lo ocurrido.

Algunos medios marroquíes recogen la expulsión de Castillejos de los periodistas de RTVE y EFE y explican que las autoridades pueden haber tomado la decisión al considerar que no habían dejado trabajar a una televisión marroquí en Ceuta.

Cronología de la cobertura de TVE desde Marruecos

La corresponsal en Marruecos, Arantxa Marculeta, explicaba el 31 de julio, día de la llegada masiva de migrantes a Ceuta, cómo Castillejos se había convertido en un lugar de cruce, en el que muchos seguían intentando llegar a la frontera mientras otros realizaban el camino inverso y regresaban de vuelta desde la ciudad autónoma.

El 1 de agosto y también desde Castillejos, la corresponsal de RTVE contaba cómo el flujo de llegada de migrantes desde Ceuta se había frenado a última hora del día. Además, persistía la intención de grupos de marroquíes seguir intentado llegar hasta la ciudad autónoma. También contó cómo en la zona había un gran despliegue de seguridad.

Arantxa Marculeta explicaba el 2 de agosto desde Castillejos que en el lado marroquí de la frontera muchos esperaban noticias de los familiares que intentaron llegar a Ceuta.

Un día después, el 3 de agosto, la corresponsal de RTVE se hacía eco de que Marruecos había roto su silencio y atribuía la entrada de migrantes a las mafias y la desinformación.

Ya el 4 de agosto, Arantxa Marculeta relataba desde Castillejos que la gran mayoría de los que cruzaron el jueves habían regresado ya.

La corresponsal de RTVE en Marruecos continuaba el 5 de agosto en Castillejos, desde donde contaba que la Asociación de Derechos Humanos marroquí reportaba más de 50 detenidos por delitos relacionados con la entrada masiva irregular.

El 13 de agosto, Arantxa Marculeta informaba en conexión en directo desde Castillejos que en las redes sociales se estaba haciendo un llamamiento para una nueva entrada masiva a la frontera con Ceuta de cara al 15 de agosto.

Marruecos aumentó el despliegue de militares el 14 de agosto e instaló más alambres y concertinas tal y como pudo comprobar la corresponsal de RTVE y lo contó en sus crónicas en directo.

El 15 de agosto, poco antes de ser expulsada de Castillejos, Marculeta realizó su última conexión desde la zona. Ubicada a unos dos kilómetros de la frontera, la corresponsal narró las cargas policiales de la Policía marroquí contra los migrantes, en su mayoría subsaharianos, que trataban de alcanzar el lado español tras un llamamiento a un nuevo cruce masivo.