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El auge de los demócratas socialistas en EE.UU: el partido busca su identidad de cara a las elecciones de medio mandato

  • Varios demócratas socialistas han ganado las primarias del partido en las últimas semanas
  • Trump los tacha de comunistas y su Administración les ha declarado la guerra
El auge de los demócratas socialistas en EE.UU.: el partido busca su identidad de cara a las elecciones de medio mandato
El candidato izquierdista demócrata Abdul El-Sayed en un acto de campaña en Warren (Michigan EE.UU.) Scott Olson/Getty vía AFP

"Escúchenme todos, no debería ser tan complicado poder comprar una segunda bolsa con comida, ni pagar el alquiler, tener una casa en propiedad, permanecer en su vivienda si tiene más de 65 años o ver a un médico en el país más rico y poderoso del mundo, tampoco debería ser tan complicado pagar los impuestos y saber que ese dinero no va a ser gastado en lanzar bombas a otros y sus hijos". Son las palabras en un reciente mitin electoral de Abdul El-Sayed, epidemiólogo, musulmán, estadounidense de origen egipcio, propalestino y aspirante a convertirse en el candidato demócrata a uno de los dos escaños que corresponden a Michigan en el Senado de Estados Unidos en las elecciones de medio mandato en el país del próximo noviembre.

Y es que en la carrera hacia esos comicios, donde los demócratas aspiran a recuperar el control del Congreso y el Senado, actualmente en manos de los republicanos, los candidatos situados en el ala más a la izquierda del partido están saliendo airosos de algunas batallas cruciales que dan muestra de la disyuntiva ante la que se encuentra la formación política no solo ante la votación de noviembre, sino también eventualmente ante las presidenciales de 2028, cuando buscarán recuperar la Casa Blanca.

El-Sayed, que se ha mostrado crítico con el aparato de su partido y tiene el apoyo de los congresistas Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez —esta última suena como posible "presidenciable"—, tiene enfrente a la legisladora de la Cámara Baja Haley Stevens, centrista y candidata del establishment (aparato) de Partido Demócrata, que ha recibido el respaldo del líder de su formación en el Senado, Chuck Schumer, y de la carismática gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer. Quien sea elegido de los dos se medirá en noviembre al republicano Mike Rogers por ese escaño en la Cámara Alta de EE.UU. 

La candidata demócrata moderada Hayley Stevens en un mitin en Madison Heights (Michigan, EE.UU.) Finn Gomez/Getty vía AFP

Mamdani, máximo exponente del avance socialista

Esta carrera por la nominación demócrata es una de las más reñidas que se han disputado en las últimas semanas dentro del partido y, si El Sayed ganara, supondría un impulso al movimiento de los Demócratas Socialistas de EE.UU. (DSA, por sus siglas en inglés), cuyo máximo exponente en la actualidad es el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, a quien el presidente del país, el republicano Donald Trump, ha tachado de "comunista". En los seis primeros meses de su mandato, Mamdani ha logrado reducir las tasas de criminalidad en la ciudad, ha congelado los alquileres de las viviendas reguladas y ha sacado adelante el presupuesto municipal horas antes de que venciera el plazo.

En su web, la plataforma DSA aboga por una atención sanitaria universal, la construcción de vivienda pública, el fin de la violencia de género, la desmilitarización de la Policía y un nuevo Pacto Verde para una transición ecológica hacia un futuro más sostenible. También defiende el desmantelamiento del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), la eliminación del Departamento de Guerra (que es cómo ha rebautizado el Gobierno de Trump al antiguo Departamento de Defensa), el fin de los conflictos de EE.UU. en el extranjero, y el apoyo a los palestinos y el Tribunal Penal Internacional, entre otros.

El estratega político de Michigan Adrian Hemond, que dirige la consultoría Grassroots Midwest, apunta a RTVE Noticias que, a pesar de tratarse de una contienda reñida, él preferiría estar en la piel de Stevens, porque "parece que una victoria de ella dependería de los votantes negros y los mayores, que son dos bloques de voto consistentes en las primarias estatales. Mientras que El-Sayed necesita movilizar a votantes blancos con estudios universitarios (un grupo democrático de voto consistente) y a los menores de 40, que son de los menos consistentes históricamente".

Aun así, la mayoría de las encuestas dan ventaja a El-Sayed, que va por delante de su contendiente entre 10 y 16 puntos, según el sondeo que se consulte.

El candidato izquierdista demócrata Abdul El-Sayed, junto a su esposa Sarah Jukaku en una iglesia en Detroit Julia Demaree Nikhinson Julia Demaree Nikhinson/AP

Como ocurrió con Mamdani, la guerra en Gaza están siendo uno de los ejes principales de esta campaña por las primarias demócratas en Michigan, que tiene una de las mayores comunidades árabes del país.

El-Sayed ha arremetido frontalmente contra las políticas del Gobierno de Israel y ha lamentado el apoyo incondicional de Trump. Su postura contrasta con la tibieza tradicional del partido, alineado con Israel y que recibe millones del influyente lobby Comité Israelí-Estadounidense de Asuntos Públicos (AIPAC, por sus siglas en inglés). De hecho, fue la guerra en Gaza y el respaldo de AIPAC a la campaña de Stevens con 46 millones de dólares, una cifra récord, uno de los temas que se abordaron en el reciente debate electoral entre la aspirante centrista y El-Sayed. Preguntada por esa financiación, Stevens defendió que quiere la paz "a largo plazo" y una solución de dos Estados para el conflicto palestino-israelí, al tiempo que manifestó su "profundo orgullo" por representar a una de las poblaciones judías más grandes de un distrito congresual en EE.UU.

Ante estas palabras, El-Sayed reaccionó indicando que el AIPAC ha establecido "un récord" con esta ayuda con el fin de que su oponente resulte elegida, porque "sabe que ella será un voto de fiar".

Un referéndum sobre Trump

No se sabe a ciencia cierta la presencia que tendrá este tema en la campaña de las elecciones de medio-mandato y si será uno de los asuntos que inclinen la balanza hacia uno u otro lado en una votación que es vista como un referéndum a la gestión de Trump.

Hemond admite que "la política en EE.UU. está casi completamente nacionalizada en 2026. La dinámica está exacerbada por la pobreza relativa en Michigan en comparación con otros estados estadounidenses: simplemente no es posible ganar un carrera estatal en Michigan sin recaudar grandes sumas de dinero fuera del estado".

Aparte de esas primarias, este martes los demócratas decidirán quién será su candidato por un puesto en el Congreso por el distrito 7 de Michigan, con William Lawrence, cofundador del Sunrise Movement, una organización juvenil cuya principal meta es frenar la crisis climática, avanzando en las encuestas frente a dos moderados, Matt Maasdam, exmiembro de la fuerza de élite de los Navy Seal, y Bridget Brink, exembajadora en Ucrania y Eslovaquia. El demócrata que escojan los electores se batirá en noviembre al legislador republicano Tom Barrett. Lawrence viene avalado por Sanders y El-Sayed.

Una batalla similar se libra este martes por la circunscripción 13 de Michigan entre integrantes del ala más radical del partido y los respaldados por el aparato demócrata: Así el legislador estatal Donavan McKinney, que tiene la bendición de Sanders, se verá la cara con el congresista Shri Thanedar, que tiene el soporte de su líder en el Congreso, Hakeem Jeffries. En esta competición ha quedado patente la división en las filas demócratas después de que dos miembros de su ala más progresista, como las representantes en la Cámara Baja por Minnesota Ilhan Omar y por Massachusetts Ayanna Pressley se distanciaran del liderazgo del partido para expresar su simpatía por McKinney.

En paralelo, en Missouri, los demócratas del distrito 1 tendrán que optar este martes entre el legislador moderado Wesley Bell, que quiere presentarse a la reelección en noviembre y defiende a Israel, y la excongresista Cori Bush, izquierdista y que acusa el Gobierno de Benjamin Netanyahu de haber perpetrado un genocidio en Gaza.

Victoria de los demócratas socialistas en Colorado

Estas votaciones vienen precedidas de una serie de triunfos de los demócratas socialistas en las últimas semanas en lugares como en Colorado, donde la abogada de 29 años Melat Kiros, ha derrotado a la congresista Diana DeGette, de 69 años, que llevaba tres décadas en su escaño. Kiros nació en Adís Abeba, semanas antes de que su padre fuera seleccionado para obtener un visado de EE.UU. a través de la lotería de visados de diversidad.

Con el beneplácito de la plataforma DSA y también arropada por Bernie Sanders, Kiros prometió durante la campaña trabajar por el fin de la ayuda militar estadounidense a Israel y por una moratoria nacional para la construcción de centros de datos, además de querer eliminar el ICE y rechazar las donaciones de los PAC (Comité de Acción Política, por sus siglas en inglés) corporativos. Un PAC es una organización privada que recauda dinero de personas, empresas o sindicatos para financiar campañas electorales.

La victoria de Kiros se produjo después de que en Nueva York dos miembros de la estructura tradicional demócrata fuera derrotados por los progresistas Brad Lander y Claire Valdez, respaldados por Mamdani.

Falta por ver ahora cómo quedará el mapa definitivo de los aspirantes demócratas que concurrirán a los comicios del próximo 3 de noviembre, donde se renovarán los 435 escaños del Congreso y un tercio de los 100 del Senado. A esto se suma una serie de votaciones en los estados para elegir gobernadores, legisladores estatales, cargos judiciales y algunos referendos.

Una parte de los ciudadanos no entiende bien a los DSA

Por lo pronto, pese a los triunfos, parece que una buena parte de los ciudadanos no sabe muy bien en qué consiste el movimiento de los socialistas democráticos. Según una encuesta publicada hace una semana y elaborada por Reuters/Ipsos, el 49 % de los estadounidenses consultados apuntó que comprendía las políticas que quiere impulsar el movimiento DSA, frente al 47 % que dijo que no. Preguntados sobre si las ideas de los demócratas socialistas son buenas, en torno al 27 % de los encuestados afirmaron que algunas, mientras que el 51 % respondió que "unas pocas" y el 20 % indicó que no estaban seguros.

Los ciudadanos mostraron una visión similar respecto a los republicanos del movimiento "Make America Great Again" (Hacer EE.UU. grande de nuevo), de Trump: el 27 % contestó que los conservadores de esa corriente tiene algunas buenas ideas, mientras que el 57 % señaló que unas pocas y el 13 % manifestó su incertidumbre.

Este sondeo fue desarrollado online entre el 24 y el 26 de julio, cuando fueron consultados 1.248 adultos en todo EE.UU. Tiene un margen de error de 3 puntos porcentuales.

Pese a que esta encuesta indica que aparentemente los estadounidenses no acaban de comprender bien el movimiento de los DSA, este ha provocado por lo pronto los ataques de los republicanos, como el presidente de la Cámara Baja, Mike Johnson, quien advirtió recientemente de que "los bárbaros están en la puerta".

Los republicanos, contra el "terrorismo de extrema izquierda"

"Estamos luchando ahora en el Congreso si vamos a mantener nuestro estatus como república constitucional o si vamos a renunciar a él, desmantelar los cimientos y adentrarnos en este oscuro camino de muerte hacia el comunismo", avisó al más puro estilo Trump.

A mediados de julio la Administración del republicano lanzó iniciativa para crear una coalición internacional contra "el terrorismo de extrema izquierda", al considerar que ha sido el "punto ciego" de la doctrina de seguridad en su país, que en los últimos años ha estado centrado en combatir la violencia yihadista.

Con ese fin, el Departamento de Estado acogió en su sede en Washington la llamada Reunión Ministerial sobre la Resurgencia del Terrorismo Político, con representantes de al menos 65 países, para afrontar "juntos" esa amenaza: "O bien cooperamos en nuestras fronteras o los terroristas continuarán explotando las brechas que hay entre ellas", alertó el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio.

En esa conferencia, el asesor de Seguridad Nacional de EE.UU., Stephen Miller, consideró que es importante comprender que "el terrorismo político de izquierdas" busca derrocar el sistema y la forma de Gobierno del país y ha advertido de que una de las señas de identidad de este tipo de violencia es que apela a las "libertades civiles" como pretexto para blindarse.

Sea quien sea el candidato que los republicanos tengan enfrente en los comicios de medio mandato, las últimas encuestas apuntan a que posiblemente los demócratas recuperen el control del Congreso, donde necesitarían 3 asientos adicionales para hacerse con esta cámara, mientras que en el Senado precisan de cuatro, aunque los sondeo dan un empate entre los dos partidos, con lo que los republicanos tendrían ventaja al disponer del voto de desempate del vicepresidente del país, JD Vance.