Rubio lanza una iniciativa global contra el "punto ciego" de EE.UU.: "El terrorismo de extrema izquierda"
- Han acudido representantes de más de 60 países a la reunión en el Departamento de Estado
- El asesor de Seguridad Nacional, Stephen Miller, ha intervenido también en el acto
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha lanzado este jueves una iniciativa para crear una coalición internacional contra "el terrorismo de extrema izquierda", que considera que ha sido el "punto ciego" de la doctrina de seguridad en su país, que en los últimos años ha estado centrado en combatir la violencia yihadista.
Con este fin, el jefe de la diplomacia estadounidense ha auspiciado en la sede del Departamento de Estado, en Washington, la llamada Reunión Ministerial sobre la Resurgencia del Terrorismo Político, con representantes de al menos 65 países, aunque el Gobierno de EE.UU. no ha revelado la lista de participantes.
Rubio ha inaugurado la conferencia con un discurso donde ha alertado de "esta amenaza", ante la que "no hay otra opción más que confrontarla juntos": "O bien cooperamos en nuestras fronteras o los terroristas continuarán explotando las brechas que hay entre ellas", ha advertido.
"Bajo el mandato del presidente (Donald) Trump, y por primera vez -ha continuado-, Estados Unidos está construyendo la infraestructura, las alianzas y la estrategia necesarias para derrotar la lacra del terrorismo de extrema izquierda".
Una estrategia contra Antifa
Acto seguido, Rubio ha enumerado las medidas adoptadas por la Administración del mandatario republicano, que ha diseñado una estrategia integral para investigar y desmantelar las "redes de terror de Antifa" y sus aliados. El secretario de Estado se refería a la designación por parte de Trump como "organización terrorista nacional" al movimiento de izquierda Antifa, señalado como "empresa militarista y anarquista que llama explícitamente al derrocamiento del Gobierno de Estados Unidos" y acusado de usar "la violencia y el terrorismo" para reprimir la libertad de expresión.
Antifa, cuyo nombre viene de "antifascista", no es un grupo en concreto sino que es un término empleado para denominar a grupos de activistas de extrema izquierda. Es un movimiento poco definido, que no cuenta con líderes, y que está formado por activistas y manifestantes.
Desde noviembre pasado, el Gobierno de EE.UU. ha designado a cuatro grupos europeos, Antifa Ost, la Federación Anarquista informal/Frente Internacional Revolucionario, la Justicia Armada Proletaria y la Autodefensa de la Clase Revolucionaria, como organizaciones terroristas y ofrece una recompensa de hasta 10 millones de dólares a cambio de información sobre su financiación.
Durante su alocución, Rubio ha recordado que en los últimos 25 años los esfuerzos anterroristas de Occidente han estado centrados en la lucha contra el extremismo islamista a raíz de los atentados del 11 de septiembre de 2001 y que gracias a ello este tipo de ataques ha disminuido.
"El número de personas asesinadas por el terrorismo yihadista en Europa ha caído del 97 % entre el año 2015 y 2024. En otras palabras, en líneas generales, nuestra estrategia antiterrorista ha funcionado", ha indicado.
Aun así, ha avisado de que la doctrina antiterrorista del país norteamericano tiene "un punto ciego" en lo que se refiere a la violencia extremista procedente de la izquierda política, ya que es algo que no ha sido tomado en serio, en su opinión, al ser considerado por algunos medios de comunicación, académicos e instituciones como "un delirio de la derecha" o como "una peligrosa conspiración fascista".
Rubio se ha quejado de que una bomba colocada por un grupo neonazi sea vista "como un acto de maldad nefasto y asesino", lo que ha afirmado que efectivamente "lo es", mientras que un artefacto explosivo de una organización revolucionaria marxista sea visto como "un trágico exceso de idealismo".
En ese sentido, ha arremetido contra los autores de los disturbios desencadenados tras el asesinato del afroamericano George Floyd, a manos de un policía blanco, en mayo de 2020, cuando "delincuentes y extremistas quemaron y saquearon lo que encontraron a su paso en las grandes ciudades estadounidenses y casi puso a este país de rodillas". Rubio ha lamentado que los ayuntamientos rechazaran enjuiciar a los responsables de esos actos de "violencia y terrorismo".
Miller alerta del objetivo del terrorismo de izquierdas
En el acto también han hablado el asesor de Seguridad Nacional de EE.UU., Stephen Miller, y el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
Durante su alocución, Miller ha ido aún más lejos al alertar de que es importante comprender que "el terrorismo político de izquierdas" busca derrocar el sistema y la forma de Gobierno del país y ha advertido de que una de las señas de identidad de este tipo de violencia es que apela a las "libertades civiles" como pretexto para blindarse.
El asesor de Seguridad Nacional ha criticado, además, a los jurados que absuelven por "razones políticas" a individuos de organizaciones de izquierda acusados de ataques contra agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
"Cuando se ha llegado a este punto, que demuestra cuán de profundo este cáncer ha comenzado a infectar nuestra sociedad, donde la gente ha creado una racionalidad interna para justificar la violencia no sancionada contra el Estado y los Estados estatales para lograr un fin político, tenemos que usar todas las herramientas legales y legítimas de que disponemos", ha subrayado.
Miller ha citado también los intentos de asesinato contra Trump y el asesinato del activista y comentarista conservador Charlie Kirk en septiembre de 2025. "Este es un cáncer letal para la civilización y el mayor riesgo es que nuestras instituciones se han vuelto tan blandas y cobardes como para defenderse contra esta amenaza mortal. Si su civilización es su casa, deben defenderla", ha zanjado.
Según un estudio de 2025 del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), la violencia cometida por grupos de izquierda aumentó en los 10 años precedentes, especialmente desde la llegada al poder de Trump en 2016, aunque a niveles "muy bajos" y sigue siendo menor grado que la perpetrada por agresores de derecha y yihadistas. De acuerdo con ese análisis, la creciente polarización política y la expansión del movimiento MAGA (siglas en inglés de Make America Great Again, que significa Hacer EE.UU. grande de nuevo), de Trump, ha activado a los extremistas violentos de izquierda.
Los demócratas critican "los falsos logros antiterroristas"
Los demócratas han tachado la estrategia antiterrorista de Trump de "no estrategia". El congresista Bennie Thompson, miembro del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara Baja de EE.UU., consideró en un comunicado en mayo que el documento donde se describe esa visión de la Casa Blanca está lleno "de falsos logros antiterroristas de la Administración, como deportaciones masivas y 40 ataques no autorizados e ilegales contra barcos en el hemisferio occidental", como en Washington se denomina al continente americano.
"De manera absurda, el documento nombra incorrectamente los carteles de droga, como "herederos de los terroristas islamistas", y a los extremistas violentos de la izquierda radical como la mayor amenaza antiterrorista, pese a años de datos que prueban que el extremismo de derecha ha supuesto la amenaza para persistente y mortífera para los estadounidenses", dijo Thompson.
La Unión de Libertades Civiles Estadounidense (ACLU, por sus siglas en inglés) y otras organizaciones de derechos humanos han avisado de que esa estrategia y otras proclamaciones de Trump usan un lenguaje excesivamente amplio "que corre el riesgo de calificar como terroristas a manifestantes pacíficos y activistas por los derechos civiles".
Esta estrategia se da en un momento de intervención de EE.UU. en la política de países de Latinoamérica, como en Venezuela donde el derrocado presidente Nicolás Maduro fue capturado en una operación especial estadounidense a comienzos de este año y tras meses de ataques por parte del Ejército norteamericano contra barcos en el Caribe, a los que acusaba de narcotráfico sin aportar pruebas.
En noviembre próximo, EE.UU. celebrará elecciones de medio mandato, que son vistas como un referéndum a la gestión de Trump, donde las últimas encuestas apuntan que los demócratas podrían recuperar el control del Congreso y quedar empatados con los republicanos en el Senado, dominado actualmente por los conservadores, aunque en este caso el voto de desempate correspondería a la figura del vicepresidente, JD Vance.