Una fotografía como primera prueba de vida de Aung San Suu Kyi, premio Nobel de la Paz birmana presa desde 2021
- El Parlamento Europeo le concedió el Premio Sájarov por su lucha pacífica por la democracia en Myanmar/Birmania
- Estuvo casi 20 años detenida después de ganar las elecciones parlamentarias de 1990
Aung San Suu Kyi, ex consejera de Estado de Birmania y Premio Nobel de la Paz, ha aparecido en una serie de fotografías publicadas por el Gobierno militar de Birmania junto al jefe del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en el país, Arnaud de Baecque. El motivo de su visita son las dudas sobre el estado de salud de Suu Kyi y su ubicación, ya que desde 2021 se encuentra en arresto domiciliario tras el golpe de Estado que acabó con su mandato democrático. A estas cuestiones se suma la petición de sus allegados, como su hijo, o de otros gobiernos asiáticos, de una prueba de vida.
El CICR ha publicado un comunicado en el que ha asegurado que la reunión se ha producido este 3 de agosto de 2026, siguiendo las normas y procedimientos de visita a "personas privadas de libertad". En el escrito han indicado que este tipo de reuniones ofrecen la oportunidad de intercambiar noticias o mensajes con familiares, aunque no han confirmado de forma explícita que esto haya sido así.
"Las observaciones y recomendaciones relacionadas con la visita se comparten de forma exclusiva con las autoridades responsables de la detención", han aclarado ante la falta de información del estado de salud de Suu Kyi, motivo que impulsó la visita, que se ha producido en la ciudad de Naypyidó, donde opera el Gobierno militar.
En las imágenes, difundidas por Khiang Khian Soe, portavoz del Ejecutivo birmano, se puede apreciar a Suu Kyi, de 81 años, acompañada de Baecque, con quien conversaba. En otra de las fotografías se observa la fecha del 19 de junio de 2026 en una tarta que tiene escrito "Happy Birthday Aunty Suu" —"Feliz cumpleaños, tía Suu" en español— y se ve a Suu Kyi con otro atuendo y cortando el pastel.
La Premio Nobel de la Paz y ex consejera de Estado de Birmania, Aung San Suu Kyi, junto al jefe del Comité Internacional de la Cruz Roja, Arnaud de Baecque Oficina Presidencial de Birmania
Después de más de tres años, en abril se publicó una foto de su traslado de una prisión a un arresto domiciliario. Nadie, ni familiares ni aliados políticos, pudo corroborar la veracidad de las imágenes o el traslado en sí, lo que suscitó dudas sobre su ubicación real. También suscitó preocupación por su estado de salud, pues parecía muy delgada. Ante estas imágenes su hijo exigió pruebas que demostrasen que su madre seguía con vida.
Aung San Suu Kyi cortando una tarta de cunpleaños durante un encuentro con Arnaud de Baecque, jefe del Comité Internacional de la Cruz Roja en el país Oficina Presidencial de Birmania
"Puede que este sea el primer paso", ha dicho Aris en declaraciones recientes, "pero no debe ser el último". Su hijo ha confirmado que todavía no ha recibido una prueba independiente del estado de salud y bienestar de su madre.
"Agradezco profundamente a todos los que han apoyado a mi familia, especialmente a quienes respaldaron la campaña por una prueba de vida. Sus voces han contribuido a que la difícil situación de mi madre siga presente en la atención mundial", ha expresado el hijo menor de Suu Kyi.
El hijo de la política, Kim Aris, ha impulsado una campaña para exigir una prueba de vida confiable, ya que no hablaba con su madre desde el 31 de enero de 2021, un día antes del golpe de Estado que acabó la transición democrática en el país.
Este encuentro se produce después de que el ministro de Exteriores de la junta militar birmana, Ting Maung Swe, asegurase que la política se encuentra en buen estado de salud. Durante la condena de Suu Kyi, la junta militar gobernante concedió, en abril, una amnistía a más de 1.500 presos y la reducción de condena a varios más, entre ellos, la ex consejera de Estado.
¿Quién fue Aung San Suu Kyi?
Conocida como "la Dama", Aung San Suu Kyi es hija del héroe nacional de la Myanmar —Birmania— independiente, Aung San, que fue asesinado cuando ella tenía tan solo dos años, y de Khin Kyi, destacada diplomática. Fue la secretaria adjunta en las Naciones Unidas entre 1969 y 1971 y posteriormente trabajó como oficial de investigación del Ministerio de Relaciones Exteriores en Bután.
Cuando regresó a Birmania en 1988, fue testigo de una dura represión de las manifestaciones contra el régimen militar, una serie de matanzas que impulsaron a Suu Kyi a emprender una lucha pacifista por los derechos humanos, la democracia y la paz. Ese mismo año se convirtió en secretaria general de la Liga Nacional para la Democracia (NLD), formación con la que consiguió una victoria aplastante en 1990, un hecho que no gustó a la junta militar, la SPDC (Consejo de Estado para la Paz y el Desarrollo), que se negó a entregarle el poder y reprimió con dureza a los partidarios de la Liga. Tras ello, pasó casi dos décadas en prisión o arresto domiciliario. En ese mismo año el Parlamento Europeo le concedió el Premio Sájarov por su lucha pacífica por la democracia y los derechos humanos en Birmania. Un año más tarde, en 1991, el Comité Nobel Noruego le otorgó el Premio Nobel de la Paz por las mismas razones. Recogió ambos premios el premio 23 y 21 años más tarde.
Fue en 2010 cuando se celebraron las primeras elecciones en 20 años y a Suu Kyi se le puso el libertad seis días después. A los dos años, en 2012, se presentó a los comicios y su partido obtuvo 43 de los 45 escaños, mostrando que seguía siendo un símbolo de la democracia en su país. Ya en 2015 la Liga Nacional para la Democracia ganó por mayoría las elecciones presidenciales.
La Constitución jugó en su contra y, al haber estado casada con un hombre británico y sus hijos tener la misma nacionalidad, no pudo acceder al cargo de presidenta del país. Su aliado, Htin Kyaw, fue quien asumió el cargo, mientras que Suu Kyi pasó a ser consejera de Estado y ministra de Asuntos Exteriores. En los países occidentales su cargo equivaldría al de primer ministro.
El declive como símbolo nacional
Desde 2016, Aung San Suu Kyi estuvo en el foco mediático bajo intensas críticas a su persona por su negativa a denunciar la persecución por el Ejército de la minoría rohinyá, una etnia que habita en el norte de Myanmar —Birmania— de creencia musulmana, motivo por el que han sido perseguidos y expulsados al país vecino de Bangladés. En 2017, las Fuerzas Armadas del país arrasaron varios cientos de núcleos de esta población.
La Conferencia de Presidentes del Parlamento Europeo decidió suspender a Aung San Suu Kyi de las actividades de la Comunidad del Premio Sájarov en 2020 por no haber tomado acción alguna en la defensa y protección de los derechos de la minoría rohinyá en Myanmar y haber tolerado que el Ejército haya violado el derecho internacional.
Su partido volvió a ganar en las elecciones de 2020, pero el ejército birmano la depuso y posteriormente detuvo a principios del 2021. A partir de entonces se han celebrado varios juicios a puerta cerrada que han desembocado en varias penas de prisión para Suu Kyi y sus aliados políticos. Min Aung Hlaing, el actual presidente del Gobierno militar, fue el comandante en jefe que dirigió un asalto que obligó a huir a Bangladés a un mínimo de 700.000 personas.