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Alemania participará por primera vez en maniobras nucleares de Francia tras el fiasco de los cazas europeos

  • Merz considera que es un paso hacia la "disuasión europea"
  • Francia y Alemania critican los desequilibrios comerciales con China
Alemania participará por primera vez en maniobras nucleares de Francia
RTVE.es/Agencias

Alemania participará por primera vez en maniobras nucleares de Francia a finales de este año, en un paso simbólico hacia la "disuasión europea" y que supone un gesto que entierra el hacha tras el fallido proyecto conjunto para crear un caza de sexta generación.

Así lo han revelado el presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Friedrich Merz, durante un consejo ministerial bilateral en Brühl, en el oeste de Alemania.

En la rueda de prensa posterior, Merz reveló que fuerzas convencionales alemanas tomarán parte en un ejercicio nuclear con Francia a finales de este año para "abrir un nuevo camino en la disuasión".

Esta medida viene en un momento en que la Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se plantea reducir su respaldo en defensa a los aliados europeos.

Merz ha subrayado que están yendo "paso a paso" en este tipo de colaboración de seguridad y que esto podría conducir a "una nueva doctrina", pero que todavía es demasiado temprano para llegar a ese punto. No obstante, ha matizado que este tipo de cooperación complementará los acuerdos existentes dentro de la OTAN.

Profundizar la cooperación estratégica

El canciller ha destacado que ambos países han optado por "profundizar su cooperación estratégica" en materia de defensa, tras el fracaso del proyecto europeo para desarrollar cazas de sexta generación, el Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS), donde también participaba España por desavenencias insuperables entre las compañías Airbus (Alemania) y Dassault (Francia).

Dentro de esa cooperación estratégica se enmarca la participación alemana en las maniobras nucleares francesas, así como el despliegue a partir de este viernes de un caza Rafale francés en el Ala Táctica de la Fuerza Aérea 31 "Boelcke", una unidad de combate clave de las Fuerza Aérea alemana.

En el comunicado conjunto, ambas partes han afirmado que están decididas a reforzar el pilar europeo de la OTAN y a asumir una mayor responsabilidad en la defensa de la alianza en coordinación con el resto de los aliados, ante la amenaza a largo plazo de Rusia. También han apoyado el desarrollo de una base europea industrial y tecnológica sólida en defensa.

Durante su comparecencia ante los medios, tanto Merz como Macron se han quejado de China, a la que acusan de no cumplir las reglas del comercio internacional al ofrecer ocho veces más respaldo estatal a su industria que el resto de países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)

Macron ha aclarado que esto no significa que Francia o Alemania sean "antichinos" ni en su diplomacia ni en su política económica, pero quieren mantener una visión "realista", ya que, como ha recordado, el déficit comercial europeo respecto al gigante asiático asciende a 1.000 millones de euros al día. En ese sentido, ha instado a "corregir las disfunciones en materia del cambio de la moneda y la relación monetaria" a través del diálogo con Pekín.

Merz también ha hecho hincapié en el déficit europeo frente a China y ha urgido a que haya negociaciones con Pekín para terminar con esos desajustes que suponen "un lastre" para los países de la UE, porque en ningún caso desea un conflicto comercial.

"Hoy día no hay ningún país de la Unión Europea, ni uno, que tenga un balance comercial positivo con China -ha precisado-. En total, el déficit de la Unión Europea al año ha crecido a más de 300.000 millones" anuales.

Desequilibrio europeo con China

El responsable germano ha apuntado que hay "buenos motivos" para entender ese desequilibrio como "la muy buena productividad" de China, así como una moneda "drásticamente infravalorada" y los excesos en "capacidades muy subvencionadas", como en la industrial automovilística.

Macron ha destacado que buscan avanzar para que haya una transferencia de tecnología china a Europa, que permita crear empleaos aquí, y no tanto que haya que importar sus productos.

Por otro lado, ambos han mencionado el próximo presupuesto europeo y se han mostrado a favor de "recortes inteligentes" sin reproducir soluciones del pasado: "Vamos a iniciar el debate para determinar dónde podemos realizar recortes inteligentes que no afecten a nuestras prioridades mutuas, pero tendremos que llegar a un acuerdo sobre todo esto", ha indicado Macron. Sobre este asunto, Merz ha animado a no dar "viejas respuestas" a los nuevos problemas y a establecer prioridades y ser eficientes. El alemán ha recordado que tanto Francia como Alemania son los dos principales contribuyentes y que ambos coinciden en que los fondos de cohesión y los agrícolas deberían ir en un único paquete.

Esta reunión se ha celebrado después de que a principios de junio ambos líderes dieran por zanjado el proyecto de FCAS para fabricar un caza europeo de sexta generación, aunque este viernes Macron ha remarcado que siguen en pie los planes conjuntos para un mayor desarrollo de los sistemas de información con base en la nube.

"El resto de proyectos, que incluyen los relativos a la nube y otros ámbitos, continúan avanzando entre nuestros fabricantes", ha dicho el presidente galo.

Pese a que la idea de crear un caza de nueva generación desarrollado por varios países europeos se remonta a principios de 2000, no fue hasta 2017 que Macron y la entonces canciller alemana, Angela Merkel, lanzaron el proyecto de FCAS, al que se unió España en 2019, con el objetivo de competir con los F-35 estadounidenses y con un coste estimado de 100.000 millones de euros.

Sin embargo, la colaboración entre la empresa francesa Dassault y Airbus, que representaba los intereses de Alemania, no fue fácil desde el principio. En el proyecto también estaba la española Indra, que ha tomado parte en las fases iniciales y que se ha posicionado como parte de la solución a las desavenencias entre sus socios, sin éxito.

Según el diario Financial Times, Dassault y Airbus tuvieron desacuerdos sobre cómo dividir los paquetes de trabajo, lo que causó retrasos. De hecho, varios plazos fueron venciendo sin que ambas pudieran superar sus diferencias. Las dos empresas llegaron a hablar incluso de desarrollar el caza por separado o simplemente avanzar con el componente en la "nube", hasta que finalmente se decidió poner fin al proyecto conjunto.

Pese al fin del programa, Alemania ha anticipado que su núcleo continuará desarrollándose como un "sistema de sistemas europeo". Este componente constituye, por así decirlo, el "sistema nervioso" que conecta en una red integrada a los aviones, drones y otros elementos del sistema de combate.