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España apuesta por buscar alternativas para el proyecto de cazas europeos cerrado por Alemania y Francia

Primer plano de Margarita Robles, Ministra de Defensa de España, en el Senado. Viste chaqueta roja, bufanda colorida y pendientes plateados. Mira atentamente hacia arriba.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, en la sesión control al Gobierno este martes en el Senado EFE/ Víctor Lerena
RTVE.es

España no quiere renunciar al proyecto europeo para crear un caza de sexta generación, terminado por diferencias entre Alemania y Francia, y ha anticipado este martes que quiere buscar alternativas para encontrar una solución.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha tachado en declaraciones a la prensa de "fracaso" la decisión de alemanes y franceses de dar por zanjada la iniciativa para desarrollar un caza europeo, el Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS), donde también participaba España por desavenencias insuperables entre las compañías Airbus y Dassault.

"Creo que es un fracaso de las políticas de seguridad y defensa de la Unión Europea y es el momento de que hagamos una reflexión y España va a estar en ello", ha indicado la responsable española, quien ha subrayado que el Gobierno va a seguir apoyando una solución conjunta.

Se han antepuesto intereses de la industria a los intereses de la seguridad y de la defensa de Europa

Margarita Robles, ministra española de Defensa

"No vale solamente con hablar de la Europa de defensa, de la Europa de seguridad, de invertir más en defensa, porque cuando llega el momento de los grandes programas que son necesarios, algo falla -ha lamentado Robles-. En este caso se han antepuesto los intereses de la industria a los intereses de la seguridad y la defensa de Europa, y creo que eso es muy preocupante".

El canciller alemán, Friedrich Merz, y el presidente francés, Emmanuel Macron, hablaron sobre la decisión de poner fin al proyecto en los márgenes de la cumbre europea del viernes pasado sobre los Balcanes Occidentales en Montenegro.

Pese a que la idea de crear un caza de nueva generación desarrollado por varios países europeos se remonta a principios de 2000, no fue hasta 2017 que Macron y la entonces canciller alemana, Angela Merkel, lanzaron el proyecto de FCAS, al que se unió España en 2019, con el objetivo de competir con los F-35 estadounidenses y con un coste estimado de 100.000 millones de euros.

Dassault frente a Airbus, con Indra en medio

Un prototipo del caza europeo, parte del proyecto FCAS, en el aeropuerto Paris–Le Bourget en junio de 2023 Geoffroy Van der Hasselt / AFP

Sin embargo, la colaboración entre la empresa francesa Dassault y Airbus, que representaba los intereses de Alemania, no fue fácil desde el principio. En el proyecto también estaba la española Indra, que ha tomado parte en las fases iniciales y que se ha posicionado como parte de la solución a las desavenencias entre sus socios, sin éxito.

Robles ha destacado este martes que por parte de España se va a hacer "todo lo posible para que este proyecto tenga otra vía" y, aunque ha admitido que al final la plataforma no va a ser conjunta, ha abogado por el desarrollo de la nube de combate -que formaría parte del sistema central- para poder trabajar, porque "es absolutamente imprescindible".

Sobre posibles alternativas, la ministra ha avanzado que los Gobiernos de los tres países implicados y de otros Estados van a tratar este tema en los próximos días para que este proyecto pueda hacerse realidad, porque "no es una buena noticia para Europa" su terminación.

"España necesita un avión de sexta generación y Europa necesita programas conjuntos, y mucho más en este momento en que la protección del espacio aéreo es esencial y fundamental, como lo estamos viendo, y es un aldabonazo, un toque de atención también a las industrias, porque a veces con todo el respeto, ellos anteponen intereses económicos cuando los intereses tienen que ser los europeos de seguridad y defensa", ha recordado.

El ministro alemán de Defensa, decepcionado

En una rueda de prensa, el ministro alemán de Defensa, Boris Pistorius, ha sido preguntado por posibles alternativas a esta iniciativa, pero ha declinado dar detalles y se ha limitado a señalar que han llevado a cabo conversaciones durante meses con las diversas partes interesadas sobre este tema.

También se ha mostrado decepcionado por su fracaso.

"Todo proyecto alemán-francés que fracasa no me gusta, porque sé lo importante que es la cooperación franco-alemana en Europa", ha reflexionando.

Sobre los esfuerzos para salvar FCAS, Pistorius ha asegurado que no hubo manera de lograr ningún acuerdo y que tanto Merz, como él, así como Macron, hablaron con Dassault y Airbus de forma intensa, bilateral y multilateral, sin éxito.

De hecho, ha admitido que no le ha sorprendido la terminación del proyecto, aunque ha remarcado que esto no afecta la relación entre Alemania y Francia "lo más mínimo".

Menos diplomático ha sido el primer ministro belga, Bart de Wever, quien ha calificado de "estupidez" la decisión de poner fin a FCAS y ha acusado de "arrogancia" a Francia y Alemania.

De Wever ha considerado que ante la amenaza rusa y el alejamiento de Estados Unidos de los aliados europeos es fundamental que Europa vea su defensa de forma conjunta.

"Me decepcionó enormemente leer que Francia y Alemania no llegaron a un acuerdo sobre el desarrollo (de FCAS). ¡Vaya pérdida de tiempo! ¡Qué arrogancia!", ha apuntado en una conferencia del grupo de expertos "Amigos de Europa".