Alemania y Francia dan por finiquitado el proyecto europeo con participación españolar de cazas de sexta generación
- Merz y Macron hablaron de esta decisión en la cumbre europea del viernes
- Las diferencias entre Dassault y Airbus fueron insalvables
El canciller alemán, Friedrich Merz, y el presidente francés, Emmanuel Macron, han dado por cerrado el proyecto europeo para desarrollar cazas de sexta generación, el Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS), donde también participaba España por desavenencias insuperables entre las compañías Airbus y Dassault.
Fuentes del Gobierno alemán citadas por la agencia Reuters indican que Merz y Macron hablaron sobre esta decisión de poner fin a la iniciativa en los márgenes de la cumbre europea del viernes pasado sobre los Balcanes Occidentales en Montenegro.
Desde Francia, fuentes del Elíseo han apuntado a los medios que ambos líderes han mantenido conversaciones "extensas y frecuentes" sobre cómo impulsar este programa y han lamentado la imposibilidad de que la industria alcanzara un acuerdo sobre su continuación.
Alemania ha concluido que no era posible presionar más
Según esas fuentes galas, las autoridades de Alemania han considerado que no era posible ejercer más presión sobre las empresas implicadas.
Aun así, "Francia sigue convencida de que la cooperación franco-alemana es esencial para ambos países, así como para nuestros socios europeos en el ámbito de la defensa y la seguridad" y seguirá alentando a sus compañías y fuerzas armadas a explorar vías para proyectos europeos "ambiciosos" que se alineen con los intereses de seguridad nacional", han indicado las fuentes del Eliseo.
Pese a que la idea de crear un caza de nueva generación desarrollado por varios países europeos se remonta a principios de 2000, no fue hasta 2017 que Macron y la entonces canciller alemana, Angela Merkel, lanzaron el proyecto de FCAS, al que se unió España en 2019, con el objetivo de competir con los F-35 estadounidenses y con un coste estimado de 100.000 millones de euros.
Un prototipo del caza europeo de sexta generación del FCAS en la Feria del Aire de París en junio de 2023 JULIEN DE ROSA / AFP
Una colaboración industrial franco-alemana difícil
Sin embargo, la colaboración entre la empresa francesa Dassault y Airbus, que representaba los intereses de Alemania, no fue fácil desde el principio. En el proyecto también estaba la española Indra, que ha tomado parte en las fases iniciales y que se ha posicionado como parte de la solución a las desavenencias entre sus socios, sin éxito.
De acuerdo al diario Financial Times, Dassault y Airbus han tenido desacuerdos sobre cómo dividir los paquetes de trabajo, lo que ha causado retrasos. De hecho, varios plazos han ido venciendo sin que ambas pudieran superar sus diferencias. Las dos empresas han hablado incluso de desarrollar el caza por separado o simplemente avanzar con el componente en la "nube", hasta que finalmente se ha decidido poner fin al proyecto conjunto.
Fuentes del Gobierno alemán han indicado a la agencia EFE que, pese al fin del programa, su núcleo continuará desarrollándose como un "sistema de sistemas europeo". Este componente constituye, por así decirlo, el "sistema nervioso" que conecta en una red integrada a los aviones, drones y otros elementos del sistema de combate
Salvar "el sistema nervioso"
El reparto concreto de responsabilidades para este "sistema de sistemas" se debatirá previsiblemente en el próximo consejo ministerial franco-alemán que se celebrará pronto en Alemania, donde ambos ministerios de Defensa deberán elaborar "un plan de trabajo conjunto y actualizado para la cooperación industrial en materia de defensa, centrado en unos pocos proyectos realistas y relevantes".
A través del FCAS se pretendía reemplazar a partir de 2040 los Eurofighter y Rafale hoy en servicio.
La empresa española Indra había destacado el papel de España como socio en igualdad de condiciones, aunque las diferencias entre alemanes y franceses han sido finalmente insalvables.
El diario Handelsblatt informa de que Dassault desarrollará ahora su propio caza francés de sexta generación, en tanto que Airbus diseñará un modelo para Alemania y "previsiblemente también para España". La empresa podría además buscar nuevos socios internacionales.