La Guaira, zona cero del doble desastre sísmico en Venezuela
Al igual que en el resto de Venezuela, era un día no laborable en el estado de La Guaira el pasado 24 de junio con motivo de la festividad por la Batalla de Carabobo, que conmemora la independencia del país y que coincide con la fiesta de San Juan Bautista. Las calles de las distintas parroquias civiles (divisiones territoriales) de La Guaira bullían de gente que había acudido a disfrutar de la costa caribeña, sus restaurantes y atracciones turísticas, cuando a las 18.04 hora local se produjo el primero de los dos terremotos, separados por apenas 39 segundos de diferencia, de magnitud 7,2 y 7,5, respectivamente.
Como ejemplo, uno de los voluntarios que trabajan en las tareas de rescate en una de las zonas más impactadas en La Guaira, los Corales, explica a RTVE Noticias que en un restaurante próximo han encontrado numerosos cadáveres porque debía de estar lleno de comensales en el momento de los sismos.
Situada a unos 30 kilómetros de Caracas, La Guaira ha sido el estado más afectado por los seísmos junto con la capital, aunque este lugar no es ajeno a las catástrofes naturales, ya que su orografía, encajada entre el mar y las montañas, le hace vulnerable a desastres como los deslizamientos de tierra en una zona expuesta a actividad sísmica.
La Guaira sufrió en 1999 la mayor tragedia en dos siglos
De hecho, no es la primera vez que este estado sufre un fenómeno de este tipo, ya que en él se produjo en 1999 lo que en Venezuela se conoce como la 'Tragedia de Vargas', en referencia al que fuera el nombre de La Guaira hasta 2019, y que es la mayor catástrofe natural ocurrida en Venezuela en dos siglos: tras días de lluvias torrenciales se produjeron inundaciones y deslaves que causaron miles de muertos. Se estima que entre 10.000 y 30.000 personas perdieron la vida en un desastre que puso a prueba al recién estrenado Gobierno de Hugo Chávez (1999-2013), como ahora los terremotos han puesto a examen el Ejecutivo de la presidenta encargada del país, Delcy Rodríguez.
En aquel entonces las autoridades no pudieron recuperar los cuerpos de muchas de las víctimas enterrados bajo el lodo y los edificios, al igual que actualmente está siendo muy complicado encontrar supervivientes bajo los escombros y sacar los cadáveres de los fallecidos.
Chávez aceptó la ayuda internacional para hacer frente a esa situación, mientras que Rodríguez también ha dado la bienvenida a la asistencia de otros países, entre la que figuran los más 2.600 rescatistas internacionales, entre ellos decenas de españoles, llegados al territorio venezolano.
Tras la tragedia de 1999, La Guaira se recuperó y volvieron a reconstruirse edificios e infraestructuras. Es por eso que apenas hay inmuebles muy antiguos en la zona, donde se entremezclan casas de clase acomodada con otras más humildes.
Entre las viviendas o lo que queda de ellas después de los terremotos, están los vestigios de lo que fue un enclave turístico por sus playas, a donde muchos caraqueños acudían los fines de semana y los festivos para disfrutar del mar, sus restaurantes, centros comerciales y parques de atracciones.
Hay un estadio de béisbol, el Jorge Luis García Carniero, que está sirviendo de refugio para aquellas personas que han perdido sus casas y como centro de acopio de provisiones.
Vía de entrada a Venezuela
Tras los sismos, todavía queda en pie de forma milagrosa el llamado ‘Ojo de La Guaira’, una noria que se erige frente al mar junto a otras atracciones, como recuerdo de lo que este lugar fue hasta el miércoles pasado. En la playa también pueden verse sombrillas y hamacas de un negocio que se dedicaba a alquilarlas.
Aparte del turismo, La Guaira es puerta de entrada a Venezuela tanto por aire como por mar, ya que el estado alberga el principal aeropuerto de país, el Simón Bolívar, que ha quedado inutilizado por los terremotos. Los pocos vuelos que están llegando están aterrizando en el aeropuerto de Valencia, a 170 kilómetros de la capital. Esta franja costera cuenta también con un puerto que es el segundo con mayor actividad de Venezuela.
El tráfico de camiones con mercancías, coches particulares y motos que existió en el pasado en la carretera que une La Guaira con la capital ha sido sustituido ahora por el de las motocicletas que llevan a los voluntarios a la zona para colaborar en las tareas de rescate, vehículos de la policía y militares y algún que otro automóvil con provisiones y bomberos internacionales. Los coches particulares tienen vedado el acceso para no obstaculizar las labores de emergencia.
No se sabe a ciencia cierta el número de personas que han fallecido en La Guaira, ya que las autoridades no diferencian por zonas cuando ofrecen las cifras de víctimas: hasta el momento 1.719 muertos y más de 5.000 heridos. En este estado residían más de 400.000 personas en sus 1.497 kilómetros cuadrados, muchas de las cuales han perdido también sus casas.