Miss Julys recibe el Triángulo Rosa como icono del colectivo LGTBI
- La Fundación Triángulo rinde homenaje a la por ser la pionera en visibilizar el movimiento trans en Valladolid
- Julia Navas fue una de las primeras transformistas de los años 70 en España, actuó con artistas como Bibi Andersen
Todo aquel que haya vivido la noche de Valladolid entre 1980 y 2010 sabe lo que significa “El Nueve”. El Nueve era música, era trasgresión, era fiesta y sobre todo, El Nueve era LIBERTAD.
El bar 1900, también conocido como “El Nueve” fue un local de ambiente ubicado junto a la plaza Mayor de Valladolid, donde todos iban alguna vez, cuando el resto de bares comenzaban a cerrar.
Allí se reunía todo tipo de fauna; heteros, gays, lesbianas, travestis, transexuales… y todos compartían la noche en paz. ¿El secreto? Miss Julys.
Con su sombrero y sus emblemáticas cintas negras en los brazos (y a veces a modo de pezoneras) lo mismo cantaba, actuaba, pinchaba, ponía copas o imponía el orden. Porque Miss Julys era mucha Miss Julys.
Miss Julys actuando en el bar 1900 de Valladolid
El origen de Miss Julys
Julia Navas no siempre fue Julia, antes fue un jovencito de Medina del Campo que no alcanzaba ni a soñar lo que le esperaba la vida.
A los 18 años se fue a Barcelona, trabajó de camarera y después comenzó a actuar. Era uno de los primeros transformistas de los años 70 y actuó junto a otros pioneros como Bibi Andersen.
Julia NAvas se prepara en el camerino para convertirse en Miss Julys
De Barcelona viajó a Canarias, donde actuó por primera vez como drag queen y después de eso, innumerables espectáculos por discotecas y salas de fiestas de toda España, desde Ibiza a Gijón, pasando por Madrid, donde una noche la detuvieron mientras paseaba por Gran Vía con una amiga y pasó toda la noche en los calabozos de la Puerta del Sol. “Eran otros tiempos”, dice, y añade “aunque hay que tener cuidado y no relajarse, porque el cerdo está empezando a asomar el hocico y como no le cortemos lo vamos a pasar mal otra vez”.
En 1979 volvió a Valladolid y comenzó a actuar en locales como El 400 de la calle Perú ya como Miss Julys, un personaje de la noche vallisoletana que se convertiría en leyenda.
El bar 1900 fue un local de ambiente referente en Valladolid entre 1970 y 2011
El 1900, un templo de libertad
Desde principios de los 80 Julia comenzó a actuar en el 1900, un pequeño bar subterráneo en la calle Alarcón, junto a la plaza mayor de Valladolid, ahora plagada de gastrobares y tabernas, sin rastro de lo que fue un oasis en medio del desierto.
“El Nueve” era un pequeño bar oscuro, con una fachada estrecha que por el día pasaba inadvertida y por la noche encontrabas gracias a las largas colas que se formaban a la puerta. Tras lograr entrar, unas escaleras te llevaban a otro mundo, el mundo de Miss Julys.
Allí Julys cantaba por Lola Flores o La Pantoja (que no imitaba, porque Julia siempre ha dejado claro que “cada una tiene su estilo”) hacía “espectáculos sexys, como la mítica “Polla de Brasil” y pinchaba la mejor música “en vinilos buenos, de Alemania, no con pinchos como se hace ahora”, presume.
En el año 1999, “El Nueve” y Miss Julys se hicieron uno, cuando Julia se puso al frente del negocio.
“Si alguien iba a liarla, lo echaba y nadie se atrevía a rechistar“
Todo el que iba a “El Nueve” sabía que eso era refugio, un oasis de libertad seguro porque estaba ella para cuidar de que todos estuvieran cómodos, “y si alguien iba a liarla”, ella “lo echaba y nadie se atrevía a rechistar”, porque era la jefa, y a la jefa se la respeta.
Tras más de veinte años al frente del negocio, las trabas del ayuntamiento de Javier León de la Riva, que llegó a cerrar el 1900 durante 7 meses “porque al peldaño de la puerta le faltaban dos centímetros” asegura, forzaron a que el Nueve echara el cierre definitivo en 2011.
Tras el cierre del 1900 Miss Julys siguió actuando unos años más, pero ella admite “no era lo mismo” y finalmente en 2015 se retiró de los escenarios con una actuación de despedida en el bar La Lupe, “el único bar de ambiente que queda en Valladolid” sentencia Julia.
A la Lupe sigue acudiendo cuando le apetece salir y tomar una copa rodeada de quienes le quieren, como Gabriel y Luis, los dueños del local que la reciben como si entrara una estrella de Hollywood.
Julia Navas con sus amigos y dueños de la Lupe, Gabriel y Luis
Gabriel Pérez, o Gabi, como Julia le llama, asegura tajante que “Miss Julys es la precursora del movimiento LGTBI en una ciudad tan cerrada como Valladolid”, porque añade, “fue la primera en atreverse a mostrarse como era y dar visibilidad al colectivo”.
Julys, un referente para el colectivo
Julia marcó una época, abrió las puertas a las siguientes generaciones de artistas, de travestis, de transexuales y del colectivo en general.
“Julys para mí fue un referente“
Jhony Calleja, más conocido como Acida Liss, drag queen desde hace 21 años recuerda a Miss Julys como una inspiración, “si ahora nosotros lo hemos tenido más fácil y podemos hacer lo que nos gusta es gracias a gente como ella. Julys para mí fue un referente”.
Jhony Calleja se prueba pelucas en su camerino para su alter ego, Ácida Liss
Premio a toda una vida
Ahora, cuando Julia es una mujer madura “y mucho más tranquila” que vive con su perrito Rocky en el barrio de La Rondilla, la Fundación Triángulo ha decido homenajearla “por ser un referente y un símbolo de la lucha por la libertad”.
“Ayudó a muchas personas en su desarrollo y aceptación“
Porque según Yolanda Rodríguez, presidenta de la Fundación Triángulo, Julia “no solo es un icono, sino que consiguió convertir su bar 1900 en un local que acogía la diversidad y ayudó a muchas personas en su desarrollo y aceptación”, por eso asegura, se merece “este homenaje por parte de un colectivo que tanto le debe”.