"¡Antonio, mamá está aquí!": miles de personas buscan en la calle a supervivientes de los terremotos de Venezuela
- "Hay gente viva, necesitamos tobos (baldes) para cargar y mover los escombros", apremia un vecino
- Sigue en directo la última hora de los terremotos en Venezuela
Amanece en Venezuela con miles de personas en las calles de Caracas buscando supervivientes de los dos terremotos, de magnitud 7,5 y 7,2 que han golpeado el país. El número de muertos asciende a 164 y además hay unas mil personas heridas y múltiples daños materiales.
En el Canal 24 horas, la periodista Patricia Rodríguez asegura que las cifras de muertos van a aumentar. "Fue uno tras otro, se hacía muy complicado caminar, eso impidió que mucha gente pudiera salir. Ese segundo terremoto afectó dramática las estructuras", ha contado desde un lugar en el que se sintió especialmente, entre La Castellana, Altamira y Los Palos Grandes. Luis Reyes, uno de los afectados, dice que les piden silencio para escuchar las voces de las personas que piden ayuda bajo los escombros.
Algunas personas pedían botellas de agua para pasárselas a las personas aún vivas bajo los escombros, según informa EFE. "Hay gente viva, necesitamos tobos (baldes) para cargar y mover los escombros. Hay gente viva", dicen. En medio de las labores, una mujer clamaba por su hijo. Entre lágrimas, desesperada, con las manos temblorosas y caminando de un lado a otro, gritaba el nombre de él: "¡Antonio, mamá está aquí!".
Decenas de policías y funcionarios de Protección Civil intentan rescatar a los supervivientes de los seísmos, pero no hay maquinaria, solo un par de plantas eléctricas para intentar iluminar el lugar del desastre. "Hay mucha gente angustiada, mucha incertidumbre y preocupación por parte de los ciudadanos", ha relatado a RTVE la periodista venezolana Carolina Alcalde en una conexión realizada desde Chaco, al este de la capital del país. Desde allí asegura que empieza a notarse el cansancio entre los equipos de rescate.
Carmen Riera cuenta en una conexión con el Canal 24 horas que estaba en una llamada de trabajo cuando empezó a moverse todo. "Todavía me tiemblan las piernas y las manos", dice. Y advierte que ya hacía un tiempo que mencionaban que "ya tocaba", porque desde 1967 no había habido ninguno y es cíclico. Ha tenido que trasladarse a la zona sur, con unos familiares, porque en su zona no tiene luz.
El aeropuerto de Caracas, cerrado
En un vídeo difundido en redes sociales se aprecia el caos que se ha vivido en el aeropuerto de Caracas. "¡A la puerta cuatro!", grita una persona mientras guía a los viajeros hacia un lugar seguro mientras caen cascotes del techo.
María Jamroz, una venezolana residente en España, ha relatado en La Hora de la 1 cómo ha estado intentando localizar a su padre y a su hermana, sin éxito. Ambos residen en La Guaira y no hay forma de establecer comunicación con esa zona del país, al norte de Caracas. "Es bastante angustiante, es mi papá y es mi hermana, que solo tiene 11 años. Tenemos el corazón en la garganta. Trato de escribirles por las redes sociales, pero no hay ninguna comunicación", lamenta.
Otra venezolana residente en España, Ligia Contreras, ha contado que se enteró del terremoto mientras hablaba con una amiga que vive en Caracas. Inmediatamente trató de localizar a sus familiares, sus dos tías mayores y sus suegras, de 87, 83 y 80 años. "Pedimos ayuda. Necesitamos ayuda de cualquier país que nos la pueda ofrecer. Vivir esta situación en el caos que ya se vive en Venezuela... Vivimos el doble de dolor y el doble de sufrimiento", ha subrayado Contreras.
"La gente está angustiada, preocupada. Hubo gente que se desmayó, yo casi me desmayo", ha contado Miriam, una vecina de Los Teques, al sur de Caracas, en RNE. Ha señalado que instantes antes del primer terremoto comenzó a sonar una alarma en los móviles, pero que muchos venezolanos desconocían el motivo de la misma. "Fue terrible. Todavía están los rescatistas intentando encontrar a supervivientes, esperamos que la cifra de muertos no sea tan grande como se especula", ha añadido.
Herminia, venezolana residente en Valencia, ha relatado cómo transcurridas las primeras horas ha logrado contactar con su marido que vive en Caracas. En La Hora de La 1 ha recordado otro desastre que se produjo en 1999, el corrimiento de tierra de Vargas, que también afectó de forma especial a La Guaira, donde se encuentra el aeropuerto internacional de Maiquetía, un lugar clave de llegada al país por vía aérea, ahora cerrado.
“Herminia tiene a su marido y varios amigos en Venezuela: "Este es un momento de angustia. Angustia, miedo, temor. Esa cosa de inestabilidad emocional, que es lo más grave, porque lo material se recupera poco a poco"#LaHora25J pic.twitter.com/60dfWA77FT“
— La Hora de La 1 (@LaHoraTVE) June 25, 2026
En La Guaira ha sido "devastador", ha asegurado Herminia, que ha podido hablar con una amiga que vive allí y "gracias a Dios salió porque tuvo una reunión en Caracas donde un hermano ya había salido con su mamá, y por esa razón lograron salvar su vida". La Guaira quedó "destruida totalmente, muchas cosas caídas, edificios, hasta el hospital más grande de allí", ha lamentado.
Desde allí José Rolón ha explicado que no tienen luz. "No hay Internet, no hay agua, no hay ningún tipo de servicios. En mi furgoneta tengo antena satelital y me permite comunicarme", ha dicho.
Cuenta que la zona de Los Corales ha desaparecido como si hubiese habido una detonación. "No queda ni un piso en pie". También se queja de que no hay ningún tipo de información, y que no saben nada del alcalde ni del gobernador. "Es como si fuese un estado fantasma", dice.