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"¡Antonio, mamá está aquí!": miles de personas buscan en la calle a supervivientes de los terremotos de Venezuela

Los servicios de emergencia rescatan a una mujer en Venezuela
Los servicios de emergencia rescatan a una mujer atrapada en un edificio derruido de Caracas AFP/JUAN BARRETO
RTVE.es/Agencias

Miles de personas han salido esta noche a las calles de Caracas en busca de supervivientes de los dos terremotos, de magnitud 7,5 y 7,2 que han golpeado el país. El balance provisional apunta a 32 muertos y más de 700 heridos, además de múltiples daños materiales. 

"Necesitamos macetas vacías, (botellas de) aguas pequeñas potables para lanzárselas a la gente que está bajo (los escombros)", gritan algunas de las personas que han salido esta noche a la calle en el barrio Los Palos Grandes, al este de la capital, para colaborar en las labores de rescate, según informa EFE.

"Hay gente viva, necesitamos tobos (baldes) para cargar y mover los escombros. Hay gente viva", responden, por su parte, otros lugareños. En medio de las labores, una mujer clamaba por su hijo. Entre lágrimas, desesperada, con las manos temblorosas y caminando de un lado a otro, gritaba el nombre de él: "¡Antonio, mamá está aquí!".

Hasta el lugar se han trasladado decenas de policías y funcionarios de Protección Civil para intentar rescatar a los supervivientes de los seísmos, pero no hay maquinaria, solo un par de plantas eléctricas para intentar iluminar el lugar del desastre.

"Hay mucha gente angustiada, mucha incertidumbre y preocupación por parte de los ciudadanos", ha relatado a RTVE la periodista venezolana Carolina Alcalde en una conexión realizada desde Chaco, al este de la capital del país.

En las imágenes, varios miembros de los servicios de emergencia, además de vecinos, buscan en los escombros de un edificio mientras varias ambulancias pasan para trasladar a los heridos.

En un vídeo difundido en redes sociales se aprecia el caos que se ha vivido en el aeropuerto de Caracas. "¡A la puerta cuatro!", grita una persona mientras guía a los viajeros hacia un lugar seguro mientras caen cascotes del techo.

María Jamroz, una venezolana residente en España, ha relatado en La Hora de la 1 cómo ha estado intentando localizar a su padre y a su hermana, sin éxito. Ambos residen en La Guaira y no hay forma de establecer comunicación con esa zona del país, al norte de Caracas.

"Es bastante angustiante, es mi papá y es mi hermana, que solo tiene 11 años. Tenemos el corazón en la garganta. Trato de escribirles por las redes sociales, pero no hay ninguna comunicación", ha lamentado Jarmoz.

Otra venezolana residente en España, Ligia Contreras, ha contado que se enteró del terremoto mientras hablaba con una amiga que vive en Caracas. Inmediatamente trató de localizar a sus familiares, sus dos tías mayores y sus suegras, de 87, 83 y 80 años. "Pedimos ayuda. Necesitamos ayuda de cualquier país que nos la pueda ofrecer. Vivir esta situación en el caos que ya se vive en Venezuela... Vivimos el doble de dolor y el doble de sufrimiento", ha subrayado Contreras.

"La gente está angustiada, preocupada. Hubo gente que se desmayó, yo casi me desmayo", ha contado Miriam, una vecina de Los Teques, al sur de Caracas, en RNE. Ha señalado que instantes antes del primer terremoto comenzó a sonar una alarma en los móviles, pero que muchos venezolanos desconocían el motivo de la misma. "Fue terrible. Todavía están los rescatistas intentando encontrar a supervivientes, esperamos que la cifra de muertos no sea tan grande como se especula", ha añadido.

Un enclave de llegada a Venezuela por vía aérea

Herminia, venezolana residente en Valencia, ha relatado cómo transcurridas las primeras horas ha logrado contactar con su marido que vive en Caracas. "Allá con los nervios como estamos nosotros acá, no hallamos calificativos, es algo tan angustioso, no tiene nombre lo que una experimenta emocionalmente con todo esto", ha asegurado.

En La Hora de La 1 ha recordado otro desastre que se produjo en 1999, el corrimiento de tierra de Vargas, que también afectó de forma especial a La Guaira, donde se encuentra el aeropuerto internacional de Maiquetía, un lugar clave, de llegada al país por vía aérea.

En La Guaira ha sido "devastador", ha asegurado Herminia, que ha podido hablar con una amiga que vive allí y "gracias a Dios salió porque tuvo una reunión en Caracas donde un hermano ya había salido con su mamá, y por esa razón lograron salvar su vida". La Guaira quedó "destruida totalmente, muchas cosas caídas, edificios, hasta el hospital más grande de allí", ha lamentado.