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Cómo protegerse del calor extremo ante la primera ola del verano

  • Las altas temperaturas representan un riesgo para todos, pero especialmente para los más vulnerables
  • Es fundamental evitar la deshidratación, el agotamiento o los temidos golpes de calor
Consejos para la ola de calor.
Un turista se refresca en la fuente del Patio de los Naranjos de la Mezquita-Catedral de Córdoba. SALAS / EFE
RTVE.es

Este domingo comienza el verano astronómico en el hemisferio norte y lo hace acompañado de la primera ola de calor del año en España. La llegada de una masa de aire muy cálida y seca procedente del norte de África provocará temperaturas excepcionalmente altas y persistentes durante varios días.

Además del intenso calor diurno, las noches también serán especialmente cálidas, con mínimas que en muchas zonas no bajarán de los 20 o incluso 25 grados, lo que hará más difícil conciliar el sueño. A ello se suma la presencia de polvo en suspensión, que empeorará la calidad del aire y puede agravar problemas respiratorios.

Las altas temperaturas representan un riesgo para toda la población, pero especialmente para las personas más vulnerables. Por ello, es fundamental adoptar medidas de prevención para evitar la deshidratación, el agotamiento por calor o los temidos golpes de calor.

Diez consejos básicos para protegerse del calor extremo

1. Mantente bien hidratado: bebe agua con frecuencia aunque no tengas sed. Se recomienda ingerir entre 1,5 y 2 litros diarios, aumentando la cantidad si se realiza actividad física o se permanece al aire libre.

2. Evita bebidas que favorecen la deshidratación: reduce el consumo de alcohol, bebidas energéticas, refrescos muy azucarados y productos con cafeína, ya que favorecen la pérdida de líquidos.

3. Limita la exposición al sol: evita permanecer al aire libre durante las horas de mayor riesgo, entre las 12:00 y las 17:00 horas. Si debes salir, busca la sombra siempre que sea posible.

4. Viste ropa adecuada: utiliza prendas ligeras, holgadas y transpirables, preferiblemente de colores claros. Completa la protección con sombrero o gorra y gafas de sol.

5. Usa protección solar: aplica protector solar de factor alto o muy alto, incluso en días nubosos, y renueva la aplicación siguiendo las indicaciones del fabricante.

6. Mantén la vivienda fresca: durante las horas centrales del día, baja persianas y cierra ventanas para impedir la entrada del aire caliente. Ventila la casa al amanecer y por la noche, cuando las temperaturas descienden.

7. Evita generar más calor en casa: reduce el uso de horno, secador, plancha y otros electrodomésticos que eleven la temperatura interior.

8. Modera la actividad física: evita realizar ejercicio intenso o trabajos exigentes al aire libre durante las horas centrales del día. Si es imprescindible, realiza pausas frecuentes e hidrátate regularmente.

9. Ingiere comidas ligeras: prioriza frutas, verduras, ensaladas, gazpachos y otros alimentos frescos que ayuden a reponer líquidos y sales minerales perdidos por el sudor.

10. Nunca dejes personas ni mascotas en vehículos cerrados: la temperatura en el interior de un coche estacionado puede aumentar de forma muy rápida y alcanzar niveles mortales en pocos minutos.

Consejos para protegerse del calor extremo.

Los especialistas recomiendan aplicar protector solar de factor alto o muy alto, incluso en días nubosos. GETTY IMAGES

¿Quiénes tienen mayor riesgo?

Aunque cualquier persona puede sufrir los efectos del calor extremo, conviene prestar especial atención a:

  • Personas mayores, especialmente si viven solas o tienen dependencia.
  • Bebés y menores de cuatro años.
  • Mujeres embarazadas.
  • Personas con enfermedades cardiovasculares, respiratorias, renales o diabetes.
  • Personas con obesidad o movilidad reducida.
  • Pacientes con medicación crónica o que toman determinados medicamentos.
  • Trabajadores expuestos al sol o al calor durante su jornada laboral.
  • Personas con trastornos mentales o problemas de adicción.

Cómo reconocer un golpe de calor

El golpe de calor es una emergencia médica que puede afectar incluso a personas jóvenes y sanas tras una exposición prolongada al calor o después de varios días de temperaturas extremas. Estos son sus síntomas, ante los que hay que estar muy atento:

  • Temperatura corporal elevada.
  • Piel caliente, seca y enrojecida.
  • Dolor intenso de cabeza.
  • Mareos o sensación de desvanecimiento.
  • Debilidad muscular o calambres.
  • Náuseas y vómitos.
  • Pulso acelerado.
  • Confusión, desorientación o alteración de la conciencia.
  • Pérdida de conocimiento.
Consejos básicos para protegerse del calor extremo.

Evita realizar ejercicio intenso o trabajos exigentes al aire libre durante las horas centrales del día. GETTY IMAGES

Cómo actuar

Ante un golpe de calor se deben seguir los siguientes pasos:

  • Llama inmediatamente a los servicios de emergencia.
  • Traslada a la persona a un lugar fresco y sombreado.
  • Retira el exceso de ropa.
  • Aplica paños fríos o moja el cuerpo con agua.
  • Abanica para favorecer la evaporación y el enfriamiento.
  • Si está consciente, ofrece agua a pequeños sorbos.

Claves para dormir mejor durante las noches tropicales

Las altas temperaturas nocturnas dificultan el descanso y pueden aumentar la sensación de agotamiento acumulado. Para sobrellevar mejor las llamadas noches tropicales, puedes seguir estas pautas:

  • Ventila la vivienda durante la noche y primeras horas de la mañana.
  • Date una ducha templada antes de acostarte.
  • Mantén una hidratación adecuada durante toda la jornada.
  • Utiliza ropa de cama ligera y tejidos transpirables como algodón o lino.
  • Evita cenas copiosas y el consumo de alcohol antes de dormir.

La prevención es la mejor herramienta frente al calor extremo. Adoptar hábitos sencillos y prestar atención a las personas más vulnerables puede evitar problemas de salud graves durante esta primera ola de calor del verano.