Observar desde el espacio. Teledetección en agricultura, urbanismo, arqueología o gestión de emergencias
- La Universidad de Extremadura, líder en Teledetección
- Cáceres acoge el XXI Congreso de la Asociación Española de Teledetección
El ranking de Shanghái, una de las clasificaciones de universidades más reconocidas, sitúa a la Universidad de Extremadura como la mejor de España en Teledetección, y en el puesto número 12 a nivel mundial. Esta técnica se centra en la obtención de datos de la superficie terrestre desde sensores instalados en plataformas espaciales y el desarrollo de algoritmos para el procesamiento de datos satelitales. La universidad extremeña ofrece el Máster en Tecnologías de la Información Geográfica: SIG y Teledetección. Se oferta tanto de forma virtual como semipresencial y, según la profesora Elia Quirós es uno de los másteres de mayor éxito dentro de la UEx, "porque tenemos alumnos de toda España e incluso de Sudamérica".
“Usamos datos espaciales de Copernicus, de Sentinel y de otras misiones y producimos análisis de desastres naturales como respuesta a emergencias“
Meteorología, cartografía, oceanografía.... Las aplicaciones de la teledetección son numerosas y de gran utilidad. Pensemos en las catástrofes naturales. El Servicio de Gestión de Emergencias Europeo del programa Copernicus proporciona, de forma rápida, mapas satelitales de las zonas afectadas. Oliva Martín, consultora de este servicio, explica que usan "datos espaciales de Copernicus, de Sentinel y de otras misiones" y producen "análisis muy rápidos de desastres naturales para responder a las emergencias".
Emergencias como los recientes incendios o inundaciones. Un servicio del que se valen las instituciones públicas de los estados de la Unión Europea y también de otros países. "Trabajamos con lo que llamamos 'activaciones', nos activan y comenzamos el servicio. Hemos trabajado con la dana de Valencia, en los incendios del verano pasado en España, y a principios de este año con todas las inundaciones que hubo en esta zona", explica Martín. Lo que hacen, indica, es "evaluar la extensión del evento y también analizar un poco los daños: edificios afectados, carreteras cortadas...".
Profesionales como Oliva Martín, investigadores y empresas se han dado cita en Cáceres, en el XXI Congreso de la Asociación Española de Teledetección, para compartir conocimientos desde las diferentes disciplinas en las que se aplica esta técnica, que permite también estudiar diversos parámetros de la superficie marina. Gabriel Navarro, investigador científico del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía, detalla que trabajan con "variables relacionadas con la biogeoquímica, por ejemplo, el flujo de carbono, si el océano actúa como sumidero o como fuente de CO2 u otros gases de efecto invernadero". Miden, explica, la temperatura superficial del mar para ver eventos extremos como las olas de calor marinas, "podemos ver floraciones de algas tóxicas con satélites multiespectrales", añade, "cuando hay accidentes o vertidos marinos también se pueden medir".
Usos en agricultura, urbanismo y arqueología
La teledetección se utiliza mucho en la agricultura de precisión. Las imágenes captadas permiten monitorear cultivos, como explica la profesora de la Universidad de Extremadura Elia Quirós. Señala que muchos agricultores de Extremadura conocen el índice NDVI, "que es el índice que mide el vigor de la vegetación a partir de imágenes de satélite o de dron", y a partir de ello, "pueden saber si tienen que regar más o tienen que regar menos sus plantaciones". Igualmente, la teledetección es muy utilizada en el ámbito forestal, indica, "en el tema de los incendios, para ver si hay mucha masa forestal que suponga un peligro".
Las imágenes de satélite, pero también las de cámaras multiespectrales e hiperespectrales en aviones o drones, permiten extraer información valiosa para muchas disciplinas. En el ámbito del urbanismo, ayudan a planificar el desarrollo de nuevas construcciones o a localizar cubiertas de amianto. En el de la arqueología, hacen posible descubrir y analizar yacimientos sin necesidad de excavar. "Con drones multiespectrales, incluso con fotos normales, porque la vegetación no crece igual si debajo hay un muro que está enterrado", explica Quirós, "muchas veces, a simple vista, se ve que está mucho más seco, se ven hileras en el campo y se puede detectar cómo corresponden a una calle o a una construcción antigua que está enterrada".
Técnicas y aplicaciones que están despertando el interés de muchos jóvenes, dice Elia Quirós, que se están incorporando al campo de la teledetección.