Entre bastidores en el Movistar Arena: la llegada del papa seis minutos antes de lo previsto
- La periodista de TVE narra cómo fue presentar el primer acto masivo no litúrgico en el viaje a España
- Sigue en directo la última hora de la visita del papa León XIV a España
La sorpresa llegó al Movistar Arena entre bastidores, con todo empezado, pero a deshora. “Igual el papa se adelanta”. ¿Cómo puede ser? Acostumbrados, como estamos, a que sea al contrario, eso no lo esperábamos. Nos pilló a todos por sorpresa.
Entrevistábamos a Iñaki Burgueño, de Bomberos Ayudan, Carmen Molina, enfermera de paliativos del Hospital Niño Jesús, y Pablo Reneo, un joven de 20 años, valiente, que es su paciente y que hasta ese mismo día no sabíamos si podría acudir por su delicado estado de salud.
¿Cómo se interrumpe una conversación así? Pues se interrumpe. Porque te la interrumpe la congregación, más de 12.000 personas reunidas para ver al papa que enloquecen cuando hace aparición por debajo de las gradas. Y se entiende. Incluso los entrevistados lo entienden. También ellos están aquí por León XIV. A esto es a lo que hemos venido.
Robert Prevost, el papa, hizo su entrada en el acto "Tejer redes con el mundo de la cultura, la educación, la empresa y el deporte" de este domingo en el Movistar Arena de Madrid con unos seis minutos de antelación sobre lo planificado. El primer gran acto no litúrgico del viaje del papa a España empezó antes de hora.
La incertidumbre con la IA
Entre los que acudieron, con antelación, estaban los agentes sociales Pepe Álvarez, secretario general de UGT; Unai Sordo, secretario general de CC.OO.; Antonio Garamendi, presidente dela CEOE y Ángela de Miguel, presidenta de CEPYME, que se han unido en un texto común leído por partes, para mostrar su voluntad de tejer alianzas para afrontar los retos del futuro, o eso es a lo que les ha llamado el papa.
Ha habido referencias, claro, a los peligros de la IA. Pero es que la IA está en el mapa de las preocupaciones a futuro y el papa ha venido a subrayarla, tras la publicación el 25 de mayo de la primera encíclica de León XIV, Magnifica humanitas.
También Antonio Banderas, en su discurso en defensa de la actitud crítica del creador y explicando su relación con la fe, ha hablado de la IA. Por supuesto, no ha dejado de hacerlo José María Coello de Portugal, el representante del sector de la educación. También lo hemos hecho los presentadores del acto, Carlos Franganillo y yo.
Antonio Banderas saluda al papa en el Movistar Arena AFP
¿Cómo es León XIV en el trato directo?
Este papa escucha con atención, con una media sonrisa, te mira cuando lo miras… solo aparta la vista si le llama una obligación mayor, como prepararse para su discurso u otorgar la bendición. Es un papa profesional que, además de hablar bastante claro, tiene también claras las prioridades y sentido del ritmo televisivo.
Pero presentar un acto con un papa es complicado si se te adelanta. Te tienes que saltar contenidos como una liebre corre por el campo. Como el conejo blanco de Alicia: "Tengo prisa, tengo prisa". Aunque cuando León XIV se sienta en su silla, de nuevo todo se coloca en su sitio. A esto es a lo que hemos venido.
La incertidumbre en las horas previas de un acto de estas características tiene el efecto de impedir que comas mucho más que dos galletas (y en algún momento, de improviso, puede ser durante la llegada de un papa, te entra hambre).
Preparación récord del recinto
Un escenario puede convertirse en territorio hostil si no tienes las posiciones claras porque se está construyendo cuando se tendría que estar ensayando (el día anterior, sábado 6, hubo partido y no empezaron los trabajos hasta entrada la noche. No se terminaron hasta primera hora de la tarde. Un esfuerzo ingente de la organización, que no se ve por la tele).
La imagen del Movistar Arena vacío, a la espera, abruma. La del Movistar Arena, lleno, sobrecoge. Y la cefalea de un micro de diadema clavándose en la base del cráneo durante media jornada te acompaña, generalmente, hasta el día siguiente.
Pero todo se coloca en su lugar cuando León XIV ocupa su sitio. Ya no hay que entretener, la atención de la audiencia está colocada en su punto exacto, equilibrada, como un péndulo en suspensión sin movimiento.
17.03 min
Transcripción completa
Evidencia
queridos amigos, amigas, es un placer encontrarme
con vosotros en este lugar, un espacio que no solo acoge actividades
deportivas,
artísticas y culturales, sino emociones profundas del ser humano
la alegría, la admiración, el entusiasmo y
la esperanza, así como la tristeza y la frustración
En este hermoso país es imposible no admirar la huella de creatividad
que atraviesa su historia y da forma a su identidad
Una hermosura visible en sus ciudades, en sus calles, sus monumentos
en las plazas y jardines, en sus universidades e iglesias
en la música, la pintura, la danza, en su gastronomía
Aquí
se percibe también el alma de las generaciones que transformaron el
paisaje
y le dieron un rostro propio.
Y eso nos revela en cada trazo
la inteligencia y la voluntad que residen en el alma humana
Tras contemplar con detenimiento estas maravillas creadas por las generaciones
anteriores, surge inevitablemente una pregunta que nos
interpela a todos. ¿Qué herencia estamos dejando al
futuro?
y, por ende, qué tipo de comunidad estamos construyendo?
He escuchado con sumo interés cada una de las intervenciones
de los panelistas. Coincido con
vosotros. Nuestra sociedad en efecto posee una
extraordinaria
capacidad para producir, innovar y comunicar.
Sin embargo,
parece que todavía necesitamos aprender a custodiar el alma
de aquello que ésta genera.
De lo contrario, corremos
el riesgo de ser expertos en los medios y eficaces para
producir, pero inciertos acerca del porqué, para
qué, con quién y para quién se produce
en este contexto
En este contexto, la Iglesia consiente tanto de sus aciertos como de
sus errores a lo largo de la historia, anhela permanecer en diálogo con
el mundo contemporáneo.
En el ADN de la humanidad
está radicado el deseo de bien, de belleza, de verdad.
Y es
a partir de esa aspiración profundamente humana y de nuestra
experiencia plurisecular,
que la Iglesia propone caminos para una vida digna y el bien
común. A este propósito, San Pablo VI afirmó
ante
las Naciones Unidas que independientemente de la opinión
que se tenga del Pontífice de Roma, es bien conocida su misión
En cuanto experta en humanidad, la Iglesia no se desentiende
de nada verdaderamente humano
Por esta razón, la actitud de diálogo es parte
integrante de su vocación.
Hoy constatamos cómo la cuestión
decisiva sigue siendo la misma.
¿Qué significa ser
verdaderamente humano?
La Iglesia comparte con humildad
pero también con firmeza aquello que ha descubierto en la experiencia de la fe
que Jesucristo responde a las grandes preguntas sobre la vida humana
y su plenitud ya en este mundo y hasta su culmen en
la eternidad
Por eso, la
persona humana permanece siempre como el camino primero y fundamental
de la Iglesia y el corazón de toda auténtica vía de desarrollo humano
integral. Y entonces ella no puede desentenderse
de la cultura
porque a través de ella el hombre en cuanto hombre es más
y justamente porque cultura evoca cultivo,
como sugiere la raíz etimológica que ambos términos comparten
estamos llamados a preguntarnos qué es lo que hoy sembramos
qué es lo que florece y que se marchita silenciosamente
en nuestra sociedad, qué valores estamos preservando y
cuáles estamos dejando morir?
Son preguntas profundas,
necesarias y que no pueden ser ignoradas.
Para atender a estos
interrogantes es menester un diálogo social que podemos comparar con el
arte de tejer redes, que implica encuentro, escucha, diálogo,
y respeto. En los varios sectores de la actividad
humana,
debemos cuidar el lenguaje que se utiliza, escrito, orado
y en el entorno digital, también el de las imágenes, porque
la comunicación nunca es neutral.
Toda expresión habla, transmite,
puede herir o sanar, destruir expectativas o
abrir horizontes, sembrar división o despertar la esperanza
en la posibilidad de construir juntos algo genuamente
humano. Así pues, TG Redes es un diálogo entre
instituciones centrado en la dignidad humana.
Ello comporta, por ejemplo,
que la universidad no vive de espaldas al mundo del trabajo
ni renuncie a la verdad, que la actividad empresarial
no vea al empleado como un factor más en la ecuación
de sus intereses. Que el arte no tenga como fin solo a
los
élites, que el deporte no sea reducido a
espectáculo o convertido en mero negocio, que el progreso tecnológico
tome en
cuenta a los ancianos, a los pobres y a quienes no tienen voz
Nuestra aportación al diálogo desde una visión cristiana de la vida
sabe que el Creador ha entramado al ser humano con hilos,
de amor, ya que ha sido creado a imagen y semejanza de Dios
Dios que es amor. Aquí reside el fundamento de la
inalienable
dignidad humana, cuyo absoluto respeto es la base del diálogo
En segundo lugar, tejer redes significa
crear juntos. La fe, afirmó el Papa Benedicto XVI,
es amor y por ello crea poesía y crea música
La fe es alegría y por ello crea belleza.
Todos
hemos experimentado algo hermoso, tanto que nos cambió interiormente
una canción, un poema, una iglesia silenciosa, una voz,
una mirada, incluso un partido de baloncesto vivido con
amigos. No es extraño entonces que la
proclamación de la Buena
Nueva y la conciencia de sabernos hermanos se exprese con forma de
saeta en una Semana Santa, de poesía mística, de maestría
literaria en autores como Lope de Vega, Santa Teresa de Jesús o San Juan de
la Cruz
Alderón de la Barca o en
la prosa serena de Santo Tomás de Aquino, de quien hemos heredado los
hermosos
himnos del Corpus Christi que celebramos hoy.
Todo ello muestra
el vínculo entre lo material y lo espiritual que constituye
nuestra existencia.
Tejer redes significa, en tercer lugar,
servir de modo desinteresado.
Una mirada objetiva revela
que hombres y mujeres movidos por la fe han edificado hospitales y
escuelas, dieron pie a iniciativas solidarias y hablaron con un lenguaje
que dignifica a las personas.
Por eso cabe preguntarse
con honestidad si el mundo, y en particular Europa,
habría forjado su identidad sin la huella espiritual que ha impregnado
su historia. No se trata de una provocación, sino de
una
invitación a pensar si la eternidad que irrumpió en el tiempo y el
espacio mediante la encarnación de Jesucristo pueda volver a
reconciliarse con lo cotidiano
En serio, es posible creer que la Europa a la que tanto amamos
sería ella misma sin la huella de la fe?
¿Por qué
temer que la eternidad impregne la cotidianidad?
¿Sigue vivo?
el grito de mis predecesores, no temáis, abrid
de par en par las puertas a Cristo
Jesucristo no nos quita nada
y nos da todo
Quiero preguntarme en voz alta, ¿quiénes están siendo excluidos a pesar
de sus virtudes y capacidades?
No podemos ignorar que la condición
de los pobres representa un grito que en la historia de la humanidad
interpela constantemente nuestra vida, nuestras sociedades, los sistemas
políticos y económicos y a la Iglesia.
En efecto,
Cristo le devuelve al bien común el lugar que le corresponde en cuanto
árbitro sapiente que apacigua la codicia de unos y nutre la esperanza de
otros, mientras anhela salvarlos a todos.
Esta iglesia..
experta en humanidad, aunque a veces camina contra corriente,
insiste en que las estructuras económicas institucionales son
justas solo en la medida en que sirven al desarrollo integral de la
persona y favorecen la participación responsable de todos
Permitidme dirigir finalmente
vuestra atención a un mundo que, como sabéis, no me es ajeno
el de deporte. Pensemos
cuántos
de nosotros aprendimos el respeto por el adversario en un campo de juego más
que escuchando un discurso.
¿Cuántos deportistas nos enseñan a perderse?
sin odiar, a ganar sin humillar o a levantarse
después de caer? Sobre esto, San Juan Pablo II, como
deportista
y pastor, declaró, en estos tiempos en que por
desgracia, diversas formas de violencia y, por lo tanto, de odio,
tienden a desgarrar nefastamente el tejido de la solidaridad social,
vosotros los deportistas contribuís por vuestra parte a dar
un testimonio luminoso de cohesión, de paz, de unión, en una palabra
de saber estar juntos.
Estas palabras son más actuales y oportunas
que cuando resonaron por primera vez
Queridos amigos, os invito entonces a
hacer hilos nuevos para tejer redes nuevas que armonicen todos los
ámbitos de la vida, para entramar una sociedad renovada, en donde el tiempo
se impregne de eternidad.
La cultura custodie la memoria
y favorece el diálogo.
La educación promueve la búsqueda de la verdad con
espíritu crítico. El arte despierte asombro y genere
emociones
nobles. La empresa reconozca la dignidad de la
persona y el trabajo
siga siendo motor de esperanza.
Seamos
hilos nuevos, acogiendo el Consejo de San Pablo.
Alegraos
con los que están alegres, llorad con los que lloran, tened la
misma consideración y trato unos con otros, sin pretensiones de grandeza
sino poniéndoos al nivel de la gente humilde.
No
os tengáis por sabios, a nadie devolváis mal por mal.
Procurad
lo bueno ante toda la gente, en la medida de lo posible y en lo que
dependa de vosotros, mantenéos en paz con todo el mundo, porque
en todo ello se juega que en el porvenir siga
resplandeciendo nuestra magnífica humanidad.
Muchas
gracias
Presentar un momento histórico
Hubo varios momentos en los que apreciamos, desde detrás del escenario, el reparto de juego entre estrellas. Entre la estrella sideral que es el papa, la internacional que es Antonio Banderas y las estrellas patrias. Que hubo varias y de diversos sectores.
Todas igualmente felices, sonrientes entre bastidores, saludándose y saludando, cogiendo manos y repartiendo abrazos. Las deportistas olímpicas Carolina Marín y Teresa Perales, y las artistas Rozalén y Sara Baras.
Carlos Franganillo y yo compartimos camerino. Afortunadamente, era cómodo y espacioso. Y allí, con nuestros papelotes y anotaciones, mientras recortábamos los folios para pegarlos en los tarjetones, repasábamos qué puede pasar, qué puede no pasar, por dónde tiramos si pasa… todo esto con la misa y procesión de por la mañana en la tele del fondo.
Tuve un momento de duda. A pesar de todo. A pesar de las evidencias. Y pregunté: “Oye Carlos… ¿tú crees que esto es histórico?”. Y Carlos dijo que sí, que esto es histórico. Y allí seguimos, pegando papelotes y revisando las cosas que pueden pasar y las que no… excepto una… que el papa llegase antes de hora.