¿Quién es Gianluca Gauzzi, el encargado de seguridad que acerca los bebés al papa para bendecirlos?
- La imagen se ha podido ver durante el recorrido del papa por las calles del centro de Madrid
La visita del papa León XIV supone un reto en materia de seguridad y se ha desplegado un dispositivo sin precedentes en el que participan 10.300 agentes de Policía Nacional y Guardia Civil. Se trata del mayor despliegue policial de la etapa democrática. En concreto, son 9.700 efectivos de Policía Nacional y 625 agentes de Guardia Civil además de helicópteros, drones y sistemas antidrones. La cifra supera la de la histórica cumbre de la OTAN de 2022.
A este amplio protocolo de seguridad hay que añadir el propio con el que viaja el pontífice. La seguridad de León XIV recae en una doble coordinación. Por un lado, la Guardia Suiza con Christoph Graf al frente. Y, por otro, la Gendarmería Vaticana con Gianluca Gauzzi Broccoletti como responsable. Precisamente, Gianluca ha sido, en esta primera jornada de visita del papa a Madrid, el encargado de identificar entre los fieles que esperaban en las calles a familias con bebés para que estos pudieran ser bendecidos.
Uno de esos momentos ha sido captado por la periodista de RNE, Alba Urrutia. En las imágenes se puede ver cómo el encargado de la Gendarmería coge en volandas a un bebé y lo acerca hasta el papamóvil donde está León XIV, que lo bendice durante unos segundos. Luego, el recién nacido es devuelto a su familia.
En octubre de 2019, el papa Francisco nombró a Gianluca Gauzzi Broccoletti director de la Dirección de Servicios de Seguridad y Protección Civil del Estado de la Ciudad del Vaticano y Comandante del Cuerpo de Gendarmería. Un cargo que ha mantenido con este pontífice.
¿Quién es Gianluca Gauzzi?
Gianluca Gauzzi tiene 52 años y nació en Gubbio, en la región de Umbría en el centro del país. Casado y con dos hijos, ingresó en el Cuerpo de la Gendarmería en 1995. Desde 1999 ha sido responsable de proyectos y desarrollo de tecnología y seguridad del Estado de la Ciudad del Vaticano y de ciberseguridad.
En cuanto a su formación, es licenciado en Ingeniería de la Seguridad y Protección por la Universidad de La Sapienza de Roma. Tras ingresar en la Gendarmería, fue ocupando diferentes puestos. Poco a poco, estableció una relación de confianza con el papa Francisco, quien finalmente lo puso al frente de la Gendarmería.
"El papa siempre es un objetivo en riesgo de ser atacado"
En una entrevista concedida en 2024 al portal del información del Vaticano, 'Vatican State', Gianluca Gauzzi explicaba cuáles eran los desafíos en materia de seguridad de un papa. "El papa es un objetivo siempre en riesgo de ser atacado no solo por grupos organizados, sino también por los llamados lobos solitarios o por personas que no están en plena posesión de sus facultades mentales. La Ciudad del Vaticano, entre otras cosas, es un escenario mundial, por lo que es importante vigilar todo lo que representa este lugar, tanto desde el punto de vista territorial como también todo lo relacionado con la esfera tecnológica y de ciberseguridad", explicaba.
El objetivo primordial de la Gendarmería es la protección del Sumo Pontífice. "Gran parte de nuestra labor se dedica a su protección, una tarea que también se comparte con las fuerzas policiales y de seguridad de otros países".
¿Cuáles son las competencias del Cuerpo de Gendarmería?
La Gendarmería es un cuerpo de policía que reúne todas las competencias normalmente reservadas a los aparatos de policía y seguridad. Es la encargada de realizar todo lo necesario para la protección y seguridad del Sumo Pontífice y de las demás autoridades de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano.
Además, desempeña funciones de policía judicial, administrativa, económico-financiera, aduanera y de tráfico. Ejerce también funciones de seguridad pública en el territorio vaticano y en las zonas extraterritoriales reconocidas por los Pactos de Letrán.
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Transcripción completa
discurso del Papa de 14 en España
Gracias al Señor por este encuentro.
Expreso mi agradecimiento por la invitación a realizar este viaje
apostólico
a España. Un itinerario en varias etapas, cada
una de las
cuales revelará algún aspecto de la riqueza multifacética de un gran
país que desde hace casi dos milenios ha acogido la palabra
del Evangelio. La tradición siempre ha vinculado la
primera evangelización
de la península ibérica a la predicación del apóstol Santiago el
Mayor
Este vínculo reviste una importancia teológica considerable
porque expresa la conciencia de la Iglesia local de estar en continuidad
antiquísimo entre la fe cristiana y esta tierra, si bien por un lado no
con la misión apostólica nacida en Pentecostés.
El vínculo
agota la
multiforme identidad de vuestro pueblo, por otro ha moldeado profundamente su
cultura,
y representa una fuente de esperanza y de orientación entre
los desafíos que hoy, como familia humana, debemos afrontar
juntos. Pienso en las expresiones de la fe
popular que en cada ciudad y
pueblo representan una auténtica dramaturgia de la salvación
al ritmo del año y en los diversos contextos de la vida.
Junto con el patrimonio
artístico y musical, con las múltiples confradillas y asociaciones de carácter
caritativo, dan testimonio del fecundo encuentro entre Jesucristo y
vuestro pueblo. Es un pueblo lleno de pasión que ama la
vida y
lo manifiesta. Vengo entre ustedes para confirmar,
alentar e inspirar una renovada fidelidad de los creyentes al Evangelio
así como una reconciliación y una cooperación más profundas entre las
distintas fuerzas de esta nación.
De hecho, su propia historia
sugiere que no es la cultura del enfrentamiento, sino la del encuentro
la que genera estabilidad y prosperidad.
El mensaje de paz
que en estos tiempos, por desgracia, resuena para algunos como ingenuo y
para
otros como provocador, encuentra acogida en quienes no se encierran en
ideologías prefabricadas, sino que se abren a la verdad, como
nos ha enseñado el Papa Francisco, existe en efecto una tensión
bipolar entre la idea y la realidad.
La realidad simplemente
es, la idea se elabora.
Entre las dos se
debe instaurar un diálogo constante, evitando que la idea termine
separándose de
la realidad. Es peligroso vivir en el reino de la
sola palabra, de la imagen,
del sofisma. De hecho, concluía, la
realidad es superior a la idea.
La verdad es siempre más grande que nosotros y
por eso nos sorprende y nos atrae hacia caminos de purificación y
reconciliación en los que el diálogo con los demás y con
el otro, con mayúscula, se vuelve fundamental a
este respecto, quisiera referirme a dos figuras de este país que desde hace
cinco siglos nutren la vida de la Iglesia y la búsqueda espiritual de
muchos
incluso más allá de sus fronteras visibles.
Se trata de
Juan de la Cruz y Teresa de Ávila, que se hicieron amigos en la pasión por el
misterio divino. La suya es una mística con los ojos
abiertos,
es decir, no ajena a la historia, sino que por el contrario lleva
a la raíz de las cuestiones, al corazón de la realidad.
En
particular, al interpretar las transformaciones y soportar las
tensiones,
que hacen tan oscura nuestra época, nos ayuda el tema de la noche
tan querido por San Juan de la Cruz,
cuyo año jubilar estamos celebrando.
En su sed de luz, paradójicamente,
aprendió a apreciar la oscuridad, noche dichosa,
como el tiempo en que el alma se libera de lo que presumía de conocer y poseer
También hoy lo que más nos asusta, lo que en muchos provoca la oscuridad
de la razón y la violencia de las emociones, es lo desconocido ante
lo cual puede prevalecer la sensación de no tener ya mapas, la
desorientación. Por eso se necesitan, también en la
vida pública,
hombres y mujeres que intuyan en la oscuridad la luz,
en el fin un posible comienzo, casi el irrumpir de una verdad como
luz que aún ciega, pero que si confiamos y encontramos paz, nos
llevará
delicadamente hacia sí misma.
Oh noche que guiaste, oh
noche amable más que la alborrada.
Oh noche que juntaste amado con amada
que en apariencia se ve sacudida por terribles desequilibrios y conflictos,
amada en el amado transformada.
Nuestra época
clama en lo más profundo por la paz, por nuevo conocimiento de la persona
humana y de su
dignidad inviolable, por la civilización del amor
Santa Teresa describe este mismo itinerario con la imagen del castillo
interior
avanzando de habitación en habitación hacia el lugar
más íntimo, es decir, cada uno hacia su propio corazón, santuario de la verdad
el espacio se amplía, la mente se abre, las contradicciones
se resuelven, las tensiones se disuelven, los demás encuentran su
lugar,
huida interna
intimista, sino de una apertura radical al totus
alius et semper novus que se realiza cuando volvemos a nosotros
mismos. Esta dimensión del ser humano es la
razón por la que hay que
proteger la libertad religiosa y de conciencia.
Hoy la tentación
de ganar popularidad avivando el fuego de las polarizaciones parece crecer
en lugar de disminuir.
La dignidad humana no deja de ser
violada. Por eso necesitamos cultura,
interioridad, una educación libre
edicalidad. Necesitamos trascendencia.
Y sin embargo,
desde estas noches oscuras, hombres y mujeres fieles a la verdad
se han visto impulsados a avanzar de estancia en estancia hasta el punto en
que en
la conciencia la justicia y la paz se abrazan.
Desde su libertad
que aprendemos a ser libres.
La Iglesia Católica está al servicio
de esta sed de corazón humano, no de forma impositiva, sino con
el testimonio evangélico respaldado por una multitud de mártires y santos, y
hoy está dispuesta a ponerse al servicio del futuro de un pueblo que
busca la reconciliación
busca la reconciliación y la paz
y la paz. Invito a todos, por amor a la verdad,
a abandonar las narrativas divisivas y polarizantes de vuestra realidad social
y de su
fecunda de la complejidad.
Veo aquí una vocación específica de
Europa, de la que España es protagonista, original y fundamental
Es el regalo que el viejo continente puede hacer al mundo si quiere
permanecer
joven, pues joven es quien siente que tiene un futuro y una misión que aún
una misión que aún interpela, apreciar la complejidad y estudiarla, aprender a
interpele
Apreciar la complejidad y estudiarla, aprender a
no negarla y a vivirla como una bendición, huir de estos enfoques
no negarla y a vivirla como una bendición, huir de estos enfoques y
identitarios que parecen aclararlo todo, pero que pueblan el mundo de
fantasmas
y enemigos y aquí la tarea de quien tiene una gran historia a sus espaldas
Las nuevas tecnologías se han convertido en un entorno
artificial en el que nuestras opciones fundamentales se ponen a prueba
En su interior, los prejuicios se exacerban, el pensamiento crítico
se debilita, los intereses prepotentes siembran pulsiones de muerte
Por otra parte, el bien puede resistir y comunicarse
Es necesario, sobre todo por parte de quienes tienen responsabilidades
económicas,
políticas e institucionales, dar un salto cualitativo, un cambio de rumbo
en las inversiones destinadas a la escuela, la universidad y la
investigación, a las
comunidades locales y a la sociedad civil como semillero de participación y
mediación cultural.
La seguridad, que con demasiada frecuencia nos ilusionamos
que provenga de las armas y los muros, madura más bien al aprender
a avanzar junto al otro, a crecer juntos, codo con codo
Nuestra propia historia lo atestigua.
La presencia del Islam en la
península ibérica, por ejemplo, constituyó una realidad política,
cultural y religiosa
de larga duración. Durante ese periodo no solo hubo
confrontación, sino que se intentó crear un espacio de contacto,
conversación
y diálogo sobre el sentido de la verdad entre cristianos, musulmanes
y judíos. En la escuela de traductores de Alfonso
X el Sabio,
expertos pertenecientes a las tres religiones colaboraron en la traducción
del rico patrimonio árabe, griego y hebreo, contribuyendo a la difusión de
textos como, entre otros, los del filósofo Averroes,
y Maimonides. En particular, ciudades como Córdoba y
Toledo
se convirtieron en lugares de mediación entre lenguas, religiones y saberes
Pero esta es la verdad que cuentan las ciudades europeas, su
estratificación histórica, el tejido de solidaridad que a lo largo de los
siglos
ha conformado sus diferencias, transformando los inevitables
conflictos en
puntos de partida. Como nos enseñó otro noble hijo de esta
tierra,
en las pruebas y los fracasos es posible replantearse todo
Ignacio de Loyola tuvo esta audacia, dando crédito a las
desolaciones y consolaciones de su corazón, en un ejercicio de
discernimiento
e imaginación por el cual prefirió la paz a las armas y los santos a
los poderosos. Comprendió que el bien al que se sentía
atraído
no era utópico y entonces su crisis se transformó en gracia
Lo mismo puede suceder con las novedades que nos inquietan hoy y sobre
las que
nuestras sensibilidades están divididas.
Evitemos las palabras
que humillan o enfrentan.
Optemos por la claridad que ilumina y la franqueza
ingenuos ni alimentemos miedos estériles.
Iglesia de Jesucristo
Más bien, indiquemos criterios
de discernimiento, la dignidad de la persona, el destino universal de los
la paz. Y traduzcámoslos en prácticas,
planificación
responsable, evaluaciones del impacto humano y social, inclusión de los más
frágiles, alfabetización digital, investigación e industria
orientadas a la justicia y la paz
Majestades, Alteces reales, señores y señores, expreso mi agradecimiento a
vuestro país
por su fidelidad al derecho internacional y al multilateralismo
que se traduce en un compromiso activo con la paz y la solidaridad entre
los pueblos. Al mismo tiempo, animo a cultivar
también en su interior
el diálogo y la amistad social, a tener en cuenta las perspectivas de los
pobres
y los jóvenes al imaginar el futuro, a armonizar las demandas de autonomía y
de unidad, y a impulsar el proceso de unión europea no en
España
oposición a otras potencias, sino como un don para toda la familia humana
España
En concreto, se ocupa diariamente del control de todos los que acceden a la Ciudad del Vaticano e interviene en caso de necesidad o peligro para quienes trabajan o transitan por el territorio vaticano.
Para pertecener a la Gendarmería hay que profesar la fe católica
Todos los miembros de la Gendarmería son católicos ya que es una condición necesaria para formar parte del Cuerpo. Entre los requisitos, hay que tener una buena capacidad física y, según destacaba el propio Gianluca Gauzzi en la entrevista, tener claro que no es una simple prestación laboral, sino una misión y servicio de fidelidad al papa y a la Iglesia.
Entre los requisitos están tener el título de escuela secundaria superior, ser de constitución física sana y robusta, tener una altura no inferior a 178 centímetro y no haber sido condenado por ningún tribunal.