De la Espriella y Cepeda, a la conquista del voto de centro en la segunda vuelta de una Colombia polarizada
- Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda disputarán la segunda vuelta el 21 de junio
- Ambos candidatos necesitan conquistar a los votantes de centro para llegar a la presidencia
Como pronosticaban las encuestas, habrá segunda vuelta en Colombia. Pero fue el candidato de extrema derecha Abelardo de la Espriella, el más votado en la primera ronda, mientras que el candidato de la izquierda, Iván Cepeda, al que todos los sondeos daban como ganador de la primera ronda, pasó en segundo lugar.
Según los datos del preconteo, De la Espriella, líder del movimiento de extrema derecha Defensores de la Patria y que se hace llamar "el Tigre", ha obtenido el 43,74 % de los votos (10.359.902), mientras que Cepeda, del oficialista Pacto Histórico, ha logrado el 40,90 % (9.687.508). Por su parte, Paloma Valencia, del partido Centro Democrático, del expresidente Álvaro Uribe, ha quedado tercera con el 6,92 % de los votos (1.639.421).
No obstante, tanto Cepeda como el presidente Gustavo Petro cuestionaron los datos del preconteo, que es un proceso informativo y provisional, ya que son los datos que salen de las mesas electorales. Será el escrutinio oficial, el único proceso con validez jurídica, el que arroje los resultados definitivos. Se trata de un proceso más detallado y riguroso en el que las comisiones escrutadoras revisan toda la documentación electoral, incluyendo actas, formularios y, cuando es necesario, los votos depositados por los ciudadanos.
En cualquier caso, la segunda vuelta se celebrará el 21 de junio entre De la Espriella y Cepeda, dos candidatos que representan visiones antagónicas para Colombia: el primero, un mediático abogado considerado un outsider que promete mano dura para combatir la violencia; el segundo, el senador izquierdista, símbolo de la continuidad con la línea de Petro de negociar con los grupos armados y poner el énfasis en la justicia social.
A la búsqueda del votante de centro
Uno de los factores más analizados en las elecciones colombianas fue el elevado grado de polarización y la desaparición del centro político, con los tres principales candidatos situados en los extremos. Sin embargo, en la primera vuelta contendieron un total de 12 candidatos, algunos de ellos situados en el centro o centro-derecha. Tras lo ajustado de la primera vuelta, la búsqueda de esos votantes y qué apoyos pueden mover uno y otro candidato es ahora clave.
"El centro se convierte en determinante porque la diferencia entre De la Espriella y Cepeda es completamente ajustada", explica Isaac Morales, investigador de la Fundación Pares, en declaraciones a RTVE.es para analizar los resultados. "Los candidatos tienen que ir a arañar los votos del centro que sí existen".
Tras conocerse el resultado provisional, Paloma Valencia felicitó a De la Espriella por su victoria y anunció su respaldo al ultraderechista en la segunda vuelta para derrotar a Cepeda e impedir "la continuidad del neocomunismo". Pero dado el perfil de De la Espriella, esa transferencia directa de sus más de 1,6 millones de votos no está garantizada en su totalidad
"Una parte del votante de Paloma Valencia se identifica como centro, y tiene que pensar muy bien si va a girar más a la derecha o puede ir a un centroizquierda", explica Morales. En ese sentido, al referirse a la campaña de la primera vuelta, el analista ya señalaba que, aunque en términos ideológicos y políticos, los perfiles de Valencia y De la Espriella eran muy parecidos, las diferencias radicaban en las formas, con el candidato de la extrema derecha vendiéndose como "un candidato outsider" y cuyas formas "terminan siendo como más de showman, a nivel de Milei y Bukele", algo que no se ha visto en la candidata uribista.
Pero no sólo los votos de Valencia están en juego. El excalde de Medellín Sergio Fajardo, y la de Bogotá Claudia López, ambos situados más al centro, quedaron en cuarto y quinto lugar, con el 4,26 % y el 0,95 % respectivamente. Ambos suman algo más de 1,2 millones de votos.
"Para De La Espriella el reto es poder recoger y capitalizar los votos de Valencia, que técnicamente son de derecha, que debería poder ocupar", analiza Morales, mientras que "Cepeda tiene que robar votos a la derecha y hacer que personas que no votaron salgan a votar".
Una campaña más cruda
Lo que es un hecho es que tanto De la Espriella como Cepeda tienen que lanzarse a conquistar una mayor cantidad de votantes y eso hace aventurar una campaña de la segunda vuelta "más cruda entre los dos, con más ataques", dice Morales.
Ya en la campaña de la primera vuelta, los insultos y descalificaciones estuvieron muy presentes, así como las acusaciones de la derecha —sobre todo del expresidente Álvaro Uribe— de vínculos del gobierno de Petro con los grupos armados ilegales. Es de esperar que, en ese sentido, el foco siga centrado en la cuestión de la seguridad que ha dominado la campaña hasta ahora y la estrategia de la Paz Total del actual presidente, una política de Estado de búsqueda de la paz que incluye la negociación con los distintos grupos armados ilegales, pero que, según analistas, no ha dado resultados, al no haber logrado la desmovilización de ningún grupo delincuencial.
Además, la derecha culpa a la Paz Total del incremento de la violencia que sufre el país y del avance, tanto geográfico como en tamaño, de los grupos criminales. Sin embargo, para la Fundación Ideas para la Paz (FIP), centro de estudios del país en los campos de paz y seguridad, este avance no se origina con la Paz Total, sino que esos grupos ya venían creciendo desde la desmovilización de las FARC-EP.
Cepeda es un firme defensor de la negociación con los grupos armados — y promueve una "paz con justicia social" en la que se aborden las causas estructurales de la violencia, como la pobreza y la desigualdad. Por su parte, es un enemigo declarado de la estrategia de Paz Total y propone un enfoque militarizado para combatir el narcotráfico. Una de sus propuestas es la creación de 10 megaprisiones, siguiendo la estela de Nayib Bukele en El Salvador, de quien se declara admirador.
Más allá de la cuestión de la seguridad, Colombia tendrá que decidir el próximo 21 de junio entre dos modelos de país opuestos.