Los colombianos en España se debaten entre la izquierda y la ultraderecha: "Necesitamos un Bukele colombiano"
- Colombia es la segunda nacionalidad con más migrantes en España
- La violencia está entre sus principales inquietudes y el candidato ultraderechista ha puesto la seguridad en el centro
A las puertas de la Casa de Cantabria en Madrid, tres puestos improvisados de comida y bebida esperan a los colombianos que se han desplazado hasta allí para votar en las elecciones de este 31 de mayo. En unos comicios marcados por la polarización, compatriotas que apoyan proyectos de país muy distintos, ataviados muchos de ellos con los colores de su bandera, comparten empanadas y bolis —dulces de sabores congelados muy populares en Colombia— en los pocos espacios con sombra que rodean al edificio.
"He apoyado a 'el Tigre', a Abelardo de la Espriella", dice Gloria, una colombiana que lleva 30 años viviendo en España y que sonríe orgullosa tras depositar su papeleta. "Me gusta lo diferente", sostiene sobre el candidato ultraderechista, líder del movimiento Defensores de la Patria. Algunos no quieren decir a quién han votado, pero entre quienes lo hacen, el nombre de este político independiente que irrumpió en política hace dos años es uno de los que más se repite.
Puesto improvisado de empanadas colombianas
Según datos del INE, la llegada de colombianos se ha multiplicado en los últimos cinco años y ya son la segunda nacionalidad con mayor número de inmigrantes en España, por detrás de los marroquíes. Además, con más de 36.000 llegadas, los colombianos fueron la principal nacionalidad de inmigrantes en el cuarto trimestre de 2025, por detrás de venezolanos (27.000) y marroquíes (22.000).
Ahora, tras cuatro años de gobierno de izquierda, Colombia decide si se suma o no al nuevo giro hacia la derecha que vive Latinoamérica. Los colombianos en España han podido votar desde el lunes y el resto de sus compatriotas en Colombia lo hará el domingo en unos comicios que, según los sondeos, están muy igualados entre el candidato petrista y la ultraderecha.
La seguridad, en el centro de la campaña de 'El tigre'
El proyecto de país y la retórica de Albelardo de la Espriella recuerdan al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, y algunos de sus votantes lo tienen claro. "Necesitamos un Bukele en Colombia", sostiene Andrés, que lleva 18 años viviendo en España y ha pasado casi toda una vida apoyando a Uribe. "Mi familia siempre ha sido uribista, pero este año no hemos querido votar a su candidata (Paloma Valencia). Le falta fuerza, carácter y mano dura", defiende este colombiano al que, sobre todo, le preocupa la seguridad.
"En este momento se necesita algo más radical, no soy partidario de negociar con grupos terroristas. Soy pro Bukele por lo que ha conseguido", expresa Sebastián, un colombiano que nació en los noventa y que creció en una época marcada por la violencia. "Las medidas radicales se necesitan en situaciones radicales", asegura. Bukele dice que ha acabado con las maras a base de "mano dura", pero medios salvadoreños han desvelado pactos con los pandilleros.
Ana es "uribista a morir", pero esta vez he cambiado. "No me gusta la candidata", cuenta a RTVE, así que se ha decantado por 'El tigre'. "He sido víctima del conflicto armado tres veces, me fui del país para garantizar la seguridad de mi familia y creo que Firme por la Patria (el lema de Abelardo de la Espriella) es el cambio que necesita mi país", asegura.
Ana, votante de Abelardo de la Espriella, en el centro de votación en Madrid RTVE
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) fueron desmovilizadas tras la firma de distintos procesos de paz, pero la violencia sigue presente en el país con grupos armados organizados. Para combatirla, los votantes de 'El tigre' tienen claro que el camino pasa por ejercer mano dura.
"No es un misterio que Colombia es un país violento, pero había mejorado y ahora, con el Gobierno que tenemos, hemos retrocedido 30 años", defiende Andrés, que reconoce que se ha "inclinado hacia la ultraderecha" seducido por las propuestas de Abelardo de la Espriella para fortalecer las fuerzas del Estado. "Esperamos que no nos engañen como engañaron a la izquierda con el Gobierno del cambio", añade.
Casa de Cantabria, sede para el voto exterior en Madrid RTVE
Al igual que Bukele, el candidato ultraderechista es un habitual de las redes sociales, la principal fuente de información de la mayoría de los colombianos entrevistados por RTVE Noticias. Asimismo, de la Espriella, que ha aparecido en sus mítines rodeado de cristales blindados, ha situado la seguridad del país en el centro de su campaña e, inspirándose en el bukelismo y en su CECOT, ha propuesto la creación de diez megacárceles.
El Gobierno de Petro, a examen
La votación se presenta como un examen a los cuatro años de Gustavo Petro en el Gobierno, que no han estado faltos de escándalo, incluyendo la entrada en prisión de dos de sus ministros. Gloria lo tiene claro: "Ha sido nefasto". Aunque dice que en el pasado votó por Uribe, este año Paloma Valencia, que se define como "100% uribista", no le convenció.
Lo cierto es que cuesta encontrar a simpatizantes de la líder de Centro Democrático en este centro de votación madrileño. "Paloma está despalomada", comenta una mujer mientras saborea su boli de mango, sentada a la sombra, minutos después de votar por De la Espriella.
El último sondeo del Centro Nacional de Consultoría apunta a un empate técnico entre el izquierdista Iván Cepeda y De la Espriella, tanto para la primera como para la segunda vuelta, que se celebrará el próximo 21 de junio si ningún candidato logra superar el 50% de los votos. La encuesta otorga al candidato del Pacto Histórico, partido de Petro, el 33,4% de los sufragios y al líder de Defensores de la Patria el 30,9%.
Los petristas quieren para el futuro la Colombia que, dicen, ha empezado a dibujarse con Petro. Su victoria en 2022 supuso el primer ascenso de un candidato de izquierdas a la Presidencia colombiana, aunque lamentan que la división de fuerzas en el Congreso no le haya facilitado el camino. "A pesar de que no ha podido ejercer su derecho como presidente total, él ha dado el pellejo por todos nosotros", defienden Elena y Gloria, felices porque dicen que, por primera vez, han visto "un cambio real" en Colombia.
Gloria y Elena, votantes de Iván Cepeda RTVE
"Le pido a Dios que Iván Cepeda continúe lo que Petro empezó", dice Gloria, que comparte la preocupación por la inseguridad en el país y subraya que el actual mandatario ha mejorado el sistema sanitario y educativo colombiano. "Tengo sobrinos que están estudiando gracias al Gobierno actual; nunca habíamos tenido esa oportunidad en mi familia", sostiene. "Voté por Petro en las elecciones anteriores y me siento orgullosa de estar votando por Gobiernos progresistas", dice Elena.
Un país polarizado
Mientras tanto, dos jóvenes votantes de Paloma Valencia salen de votar preocupadas por los proyectos que defienden las dos opciones mayoritarias. No están contentas "para nada" con el actual Ejecutivo, pero tampoco les convence el candidato ultraderechista. "Aunque apoya a la empresa privada y la economía, es muy extremista. Grosero, altanero. Su forma de dirigirse a la oposición genera aún más división", defiende Gloria Camila, de 28 años, que en los últimos comicios votó por Rodolfo Hernández, de la Liga de Gobernantes Anticorrupción.
"Abelardo está en pro del fracking —técnica invasiva para la extracción de petróleo— y no defiendo atentar contra la fauna y la flora de Colombia", sostiene Julia, de 26 años, que asegura tener "miedo" del que pueda ser el resultado de los comicios. "Es desesperanzador que Cepeda lidere las encuestas. Petro ha sido condescendiente con la guerrilla y ha salido impune de sus escándalos mediáticos y corrupción", defiende.
Dos votantes de la candidata de Centro Democrático, Paloma Valencia RTVE
Los comicios de este domingo se celebran en medio de un clima de creciente polarización y enfrentamiento entre los candidatos, que se han dedicado ataques verbales a lo largo de la campaña. Esa división se traslada a la sociedad, también al otro lado del océano. "Aquí lo noto, unos clientes piensan una cosa, otros otra y hay discusiones", explica Néstor, dueño de El Paisa, un restaurante colombiano situado en Getafe (Madrid).
Él ha puesto sus esperanzas en De la Espriella. "Él promete, pero quién sabe si cumplirá, que va a pacificar el país, va a solucionar la salud, que está desquebrajada, y la educación también", dice Néstor, que lleva 19 años en España. "Ya ensayamos con Petro, pero dicen que no hizo nada", lamenta este colombiano que planea jubilarse en su país en un par de años. "Me preocupa la seguridad y quiero que cuando vuelva haya mejores condiciones", dice.
Néstor, dueño de un restaurante en Getafe RTVE
A pocos pasos de su restaurante, en la Casa de Colombia en España, Anatilde, una colombiana de 75 años, cuenta a RTVE que ya votó por Petro en 2022 y que ahora apoya a Cepeda. "Hay que cambiar las ideas de hace 30 años, los candidatos que nos gobernaron nunca nos dejaron nada, quieren para ellos, pero el pueblo que se friegue", defiende esta mujer, contenta con el actual Gobierno y defensora de las propuestas del candidato petrista.
Carolina, también petrista, subraya que "con las políticas de odio y guerra no se llegará a más de lo que se ha llegado". "Como colombiana en el exilio me preocupa el odio y la polarización y también el desconocimiento", lamenta esta mujer, que llegó a España como solicitante de asilo hace ya cuatro años.
El papel del voto exterior
En la misma calle de Getafe, en la panadería La Exitosa, trabaja Alberto. No le interesa la política, pero dice que votará por Abelardo de la Espriella porque sus hermanos son policías y se lo han pedido. "Sé que Petro le ha tirado duro a los policías y lo haré por ellos", explica. Su compañera Claudia, trabajadora en el mismo negocio, no va a votar. "No me informo de la política y no suelo votar, así que no pienso hacerlo", explica.
Como ella, son muchos. La abstención de los colombianos en el exterior suele ser mucho más alta que dentro del país. En las últimas elecciones presidenciales, la participación en Colombia rondó el 55%, mientras que en el exterior no llegó al 20%. "Ha sido siempre muy baja, pese a que fue el primer país latinoamericano en permitir votar a sus ciudadanos en el exterior", recuerda la profesora de la Universidad de Sevilla Anastasia Bermúdez, que ha estudiado este fenómeno. "La polarización, eso sí, podría movilizar al electorado", añade.
Cártel electoral de Abelardo de la Espriella en el metro de Sevilla Anastasia Bermúdez (cedida)
Además, el voto de los expatriados no suele seguir una misma tendencia ni ser definitorio. Aunque con el resultado tan ajustado que prevén los sondeos, podría jugar un papel algo más importante esta vez. "En los últimos comicios menos del 1% de los votos vinieron del extranjero", explica el politólogo Iván Souza Vieira. "Solo influiría si los niveles de competencia son muy elevados, en caso de que 100 votos pudieran marcar la diferencia", explica.
Entre los motivos de esta alta abstención, Souza Vieira sitúa la "falta de información" para los votantes en el exterior y la ausencia de una "estrategia" y de "partidas específicas" para la campaña en el extranjero.
Más de la mitad de los colombianos registrados para votar en el exterior está en Estados Unidos y España y, según la Cancillería colombiana, el censo en el exterior de estas elecciones ha aumentado en un 45,42% frente a las elecciones presidenciales de 2022, lo que puede hacer que el voto del exterior sí sea determinante en estos comicios. Sin embargo, esto no es tan extraño, apuntan los expertos, si tenemos en cuenta que el éxodo colombiano también ha ido en aumento desde las pasadas elecciones.