Álvaro Uribe: "Los grupos armados imponen votar por Iván Cepeda. Una victoria así es ilegítima"
- Uribe fue presidente de Colombia entre 2002 y 2010
- Carga contra el Gobierno de Gustavo Petro por apoyar a "grupos terroristas"
El expresidente colombiano Álvaro Uribe (2002-2010) tiene claro que no reconocerá a Iván Cepeda si gana las próximas elecciones presidenciales. Cepeda es el candidato del partido del actual mandatario, Gustavo Petro. Todas las encuestas lo sitúan como vencedor de la primera vuelta este domingo, aunque ven menos claro qué pasará en caso de que se celebre una segunda ronda. Para Uribe, una victoria de Cepeda sería ilegítima. Su argumento es que al candidato progresista lo apoyan grupos violentos que están llamando a votar por él.
Colombia decide su futuro para los próximos cuatro años este domingo, 31 de mayo. Es la primera vuelta para unas elecciones con tres candidatos con opciones. Además de Cepeda, compiten la candidata del partido de Uribe Centro Democrático, Paloma Valencia; y el ultraderechista Abelardo de la Espriella, con un programa similar al del presidente salvadoreño, Nayib Bukele.
Si alguno de ellos supera el 50% de los votos se convertirá en presidente, pero si no, pasan a la segunda vuelta los dos aspirantes con mayor número de votos. Las encuestas sitúan en ese escenario a Cepeda con claridad, pero no se decantan por qué candidato conservador pasaría a esa segunda ronda, con De la Espriella en auge en las últimas semanas.
La campaña ha estado marcada por un intenso clima de polarización y violencia política. No se ha podido despegar la política colombiana del asesinato de Miguel Uribe Turbay, hace un año, a manos según la Fiscalía de las llamadas disidencias de las FARC. En una entrevista con el programa Hora América, de Radio Exterior, Álvaro Uribe acusa a Gustavo Petro y a Cepeda de haber promovido la violencia y fomentado la polarización. Les acusa de haber desconocido los resultados del plebiscito de 2016 contra los acuerdos de paz con las FARC y de haberse apoyado en grupos terroristas.
"El domingo, los seguidores de Iván Cepeda querían ir a matarnos donde estábamos, en un sitio lleno de delincuentes que ordenan votar por Iván Cepeda", asegura en la entrevista. Uribe acusa a Cepeda de neocomunista. "Iván Cepeda es formado por la FARC. Si ustedes investigan, encuentran que en los computadores decomisados a Raúl Reyes, el secuestrador de Ingrid Betancourt, Iván Cepeda aparecía como colaborador de la FARC. Ellos tienen un concepto totalmente comunista de apoyo a los violentos", denuncia.
La lista de Uribe contra el candidato de Petro es larga. Le acusa de haber impulsado la violencia y carga contra el Gobierno por haber incrementado la producción de cocaína. "Hoy tienen grupos integrados por 28.000 personas(...). Y en nombre de la paz total, Iván Cepeda y Gustavo Petro son los promotores de este desastre nacional y están acabando con la empresa privada como Chávez en Venezuela y también con la pública", dice.
Lo más preocupante para Uribe es que, según sus palabras, estos grupos violentos están apoyando a Cepeda. "No estamos frente a un opositor democrático, estamos frente a un candidato que todos los grupos violentos de Colombia imponen en sus regiones. Los senadores que sacó este candidato sacaron el 54,9% de los votos en los 126 municipios más violentos de Colombia. Aquí hay violencia contra la democracia", denuncia.
Por eso, Uribe avanza que no reconocerá la victoria de Cepeda si se impone en la segunda vuelta. Su victoria, dice, "será ilegítima". "Yo reconocí el resultado de Petro hace cuatro años, que yo no intervine, y ahora la situación es muy complicada para entrar a reconocer resultados, porque ellos ya sacaron el 54,9% de los votos en 120 de los municipios los más violentos. Y en muchas regiones de Colombia hoy los grupos armados imponen votar por Iván Cepeda. Una victoria así es ilegítima", asevera.
Preguntado sobre los dos candidatos de la derecha con opciones en estos comicios, Uribe se molesta: asegura que su candidata es Paloma Valencia, la elegida por su partido. Aunque muestra simpatía y "respeto" por las posturas de Sergio Fajardo y De la Espriella. "Lo que pasa es que Abelardo de la Espriella ha adoptado defender las tesis nuestras", matiza. Y sobre si lo apoyaría en caso de que accediera a la segunda vuelta, el expresidente habla de dos modelos: el "estatista" de Petro y Cepeda y la "opción democrática de Valencia": "Esa bandera de democracia, libertad y bienestar social la lleva Paloma Valencia, quien ha sido firme en todos los momentos, no ha tenido dobleces y ganó nítidamente, limpiamente la postulación de nuestro partido".
Niega violaciones de derechos humanos durante su gobierno
La entrevista abordó la situación actual sobre la violencia en el país, pero también el legado que dejó el Gobierno de Uribe. Los denominados 'falsos positivos' fuero ejecuciones cometidas por militares contra civiles que luego se presentaban como guerrilleros muertos en combate. La idea era mostrar resultados en la guerra contra las guerrillas y obtener a cambio beneficios y ascensos. Hace un mes, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) aumentó la cifra de esos falsos positivos de 6.400 a más de 7.800 víctimas. Aunque muchas de estas ejecuciones se produjeron durante el Gobierno de Uribe, el expresidente siempre ha negado haber promovido estas prácticas.
"La misma JEP ha dicho que violaciones de derechos humanos no tienen nada que ver con nuestra política", asegura. La cifra que dan incluye 18 años que no corresponden a mi gobierno", dice. Asegura, además, que siempre ha dado la cara. "[El expresidente y entonces su ministro de Defensa] Juan Manuel Santos fue una noche con militares a decirme que había hecho la investigación, que encontró algunos militares responsables de violaciones de derechos humanos, unos 27, que uno podría estar en curso en problemas penales, los otros en problemas simplemente administrativos", relata. "Con la iniciativa mía, separé a todos de las Fuerzas Armadas, esa reunión terminó a las 12 de la noche y se comunicó a las 7 de la mañana. Con dolor en el alma, que yo quiero a los soldados y policías de Colombia. Este país no ha tenido un ejército de dictaduras, sino un ejército democrático", reivindica.
"Cuando yo terminé la presidencia, había 600 personas de las Fuerzas Armadas en la cárcel", sostiene.
"Durante mi presidencia el país iba rumbo a la paz"
Uribe defiende su modelo de seguridad frente al que impulsó Santos en los acuerdos de paz con la FARC. "Durante mi presidencia, el país iba rumbo a la paz: se desmovilizaron 18.000 guerrilleros, 35.000 paramilitares. Lo que se me objetaba a mí era que no había claudicado en negociaciones ante la FARC y cuando nosotros ganamos el plebiscito con el 'no', propusimos en el momento un acuerdo nacional que se desestimó y prefirieron complacer a la FARC", argumenta.
"Lo que tenemos hoy es un Gobierno en la misma orientación de [Hugo] Chávez, un gobierno destructor de la economía, de la empresa privada. Tenemos un candidato apoyado por todos estos grupos violentos, un crecimiento enorme de la violencia, ese combustible de la violencia que es el narcotráfico, una corrupción enorme. Yo no me he robado un peso, no me he robado un euro, no me he robado un dólar. Por eso, como he procedido transparentemente, por eso enfrento todas estas batallas", defiende.
La detención de Maduro fue "legítima"
En un momento en el que América Latina vuelve a estar en los ojos de Estados Unidos, con la vuelta de la denominada Doctrina Monroe en los despachos de la Casa Blanca, Uribe descarta una injerencia de Estados Unidos, pero sí valora la cooperación con el país de Donald Trump. "Lo que ha dicho nuestra candidata, Paloma Valencia, es que ella quiere tener con los Estados Unidos un plan 'Colombia 2' para poder derrotar todo este narcoterrorismo y devolverle la seguridad a los colombianos, seguridad con libertades, seguridad con confianza e inversión, seguridad con cohesión social. (...) Hay que recuperar la soberanía en su expresión de protección al gran pueblo colombiano y para eso sí buscaría nuestra candidata una gran alianza con los Estados Unidos y con otros países para que nos ayuden a combatir esta situación tan grave de Colombia, que además está vinculada con ese crimen internacional del narcotráfico", apostilla.
"Llega un momento en que un gobierno extranjero dice yo no voy a permitir que sigan invadiendo a mi juventud de drogas desde Colombia y nos puede pasar una invasión como la que ocurrió para sacar a Maduro, que mi concepto fue legítimo", concluye.