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Cuatro de cada diez enfermeras se plantean dejar la profesión por el desgaste laboral y personal

  • El mayor estudio realizado en España alerta de los estragos de la temporalidad o la carga asistencial
  • El sindicato de enfermería expresa su "preocupación" y avisa de que ya no basta "vivir para trabajar"
Cuatro de cada diez enfermeras se plantean abandonar la profesión en diez años
Concentración de enfermeras y técnicas en cuidados auxiliares de enfermería convocada en noviembre en Barcelona LORENA SOPENA Lorena Sopena / Europa Press

El hartazgo de los profesionales de la enfermería no entiende de vocaciones, como lo demuestra el hecho de que casi cuatro de cada diez se plantean dejar el trabajo en un plazo de diez años, según el mayor estudio realizado hasta la fecha en España, liderado por el Ministerio de Sanidad y el Instituto de Salud Carlos III.

La encuesta, publicada por la revista científica Journal of Nursing Management y basada en más de 20.000 entrevistas, concluye que el 39,6% de estos profesionales quieren dejarlo en una década y un 17% se marca como meta hacerlo en un plazo menor a dos años. Los datos no son más que un reflejo de las conversaciones que ya pueden escucharse en muchos pasillos, especialmente cuando se trata de puestos con especial carga asistencial.

Al sindicato de enfermería SATSE le "preocupa" que tanta gente se lo piense, al margen incluso de que puedan tener o no un "plan B" alternativo.

Los motivos para abandonar

Pero, ¿cómo hemos llegado hasta aquí? Un 56,5% de los participantes en la encuesta alude a la falta de estabilidad laboral como motivo principal para plantearse dejar la profesión, hasta el punto de que encadenar contratos temporales aumentaría en un 33% la probabilidad de abandono. El escaso reconocimiento profesional (31,5%) y el salario insuficiente (5,3%) figuran en este informe como las siguientes razones más citadas para dejar la enfermería.

"La generación que vivía para trabajar ha muerto", sentencia la portavoz de SATSE, Paloma Repila, en una entrevista a RTVE Noticias en la que incide en el cambio generacional que subyace tras estos datos. De hecho, el informe deja fuera al personal mayor de 55 años y más cercano a la jubilación para evitar que condicione los resultados, ya que Repila admite que el salto por edad cada vez se hace más palpable en términos de reivindicación.

En este sentido, advierte de que "cambiando las condiciones laborales la profesión estaría mucho mejor" y apunta a la creciente demanda de "tener vida personal", lo que se refleja por ejemplo en la mejor percepción que tienen de su profesión quienes son capaces de concentrar turnos más largos, de hasta doce horas, para reducir el número de días laborables.

Una atención cada vez peor

El desgaste que asoma en el informe también viene derivado de la incapacidad cada vez más manifiesta de ofrecer a los pacientes una atención de calidad. Los profesionales que tienen una percepción negativa sobre la seguridad del paciente tienen un 81% más de opciones de renunciar, mientras que la baja calidad asistencial eleva este mismo riesgo en un 77%.

Estas estadísticas "hablan muy bien de la profesión", según la portavoz sindical, que alude a una "amplia vocación de servicio" y a una "honestidad" que implica en algunos casos "priorizar las necesidades de atención del paciente". "Cuando tú tienes esos valores impregnados desde el inicio y los llevas a cabo, chocas con una realidad asistencial que te lleva a salir adelante sin dar tu mejor versión”, lamenta.

La pandemia de COVID-19 tampoco ha ayudado, precisamente. El estrés mental que supuso "ha hecho mella en el colectivo" y que éste sea ahora "más sensible a los riesgos psicosociales". "No es que fuera un antes y un después", esgrime Repila, pero sí "nos ha hecho poner el foco en que las capacidades que necesita una enfermera no solo son físicas, también mentales”.

Una base para "futuras políticas", según Sanidad

Los autores admiten que, al tratarse de una encuesta autorreportada, los resultados pueden estar sujetos a sesgos de respuesta, pero el Ministerio de Sanidad lo ha incluido dentro de su Marco Estratégico para los Cuidados de Enfermería (MECE) 2025-2027 y promete tenerlo en cuenta como "una base empírica para orientar futuras políticas de recursos humanos en el Sistema Nacional de Salud".

Según el Ministerio, "los resultados subrayan la necesidad de avanzar hacia entornos laborales más estables, seguros y reconocidos profesionalmente, como condición indispensable para garantizar la calidad, la seguridad y la continuidad de la atención sanitaria en España". No en vano, admite que está en juego no sólo la estabilidad laboral de un gremio, sino la "sostenibilidad" de todo el sistema.