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Taiwán apuesta por "profundizar la cooperación" con Estados Unidos tras la reunión entre Trump y Xi en Pekín

  • La isla, autogobernada desde 1949, fue uno de los principales puntos de fricción entre Pekín y Washington
  • El ministro de Exteriores taiwanés defiende que China "no tiene derecho" a representar a su territorio
Taiwán apuesta por reforzar sus lazos con Estados Unidos tras la reunión entre Trump y Xi en Pekín
Las banderas de Taiwán, Estados Unidos y China Getty
RTVE.es

Taiwán ha anunciado que estrechará lazos con Washington tras la reunión entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping. El Ministerio de exteriores taiwanés considera que es China quien aumenta "los riesgos en la región" y ha subrayado que el gigante asiático "no tiene derecho" a representar a su territorio "en la escena internacional". La gestión de la isla fue uno de los puntos de desencuentro entre los líderes después de que Xi advirtiera a Trump de que la relación entre ambos solo puede ser estable si de mantiene la "prudencia" sobre Taiwán.

"Muchos compatriotas se han mostrado preocupados por la interacción y los avances entre EE.UU. y China en el marco de la cumbre Trump-Xi", se lee en el comunicado publicado en Facebook del ministro de Exteriores taiwanés, Lin Chia-lung, que asegura que su Gobierno sigue de cerca "la evolución de la situación" y mantiene una buena comunicación con Washington para "estabilizar y profundizar" la relaciones con el país americano y "la protección de los intereses de Taiwán". "Ninguna declaración política unilateral de China, ni ningún intento de incorporar a Taiwán al marco político establecido por China, puede cambiar el hecho de que Taiwán es un Estado democrático, soberano e independiente", ha dicho.

Estados Unidos es el principal apoyo militar y político de Taiwán, una isla autogobernada desde 1949 que China considera como propia. De hecho, Xi defendió ante Trump que Taiwán es el "asunto más importante" de la relación bilateral entre Washington y Pekín y subrayó que su independencia es "incompatible" con la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán. El gigante asiático ve la isla como una parte "inalienable" de su territorio y no ha descartado el uso de la fuerza para lograr la reunificación.

El ministro de Exteriores de Taiwán ha asegurado que su territorio es un defensor "de la paz y la estabilidad" en el Estrecho de Taiwán y culpa a las acciones militares expansionistas y la "opresión autoritaria" de China de aumentar de forma continuada los riesgos en la región. Lin ha recordado que los aviones y buques del Ejército chino operan "sin cesar" en las proximidades del Estrecho de Taiwán, llevando a cabo "hostigamientos" y ejerciendo presión militar.

"China, que intenta alterar el orden internacional y el statu quo de paz y estabilidad regional, es la principal fuente de amenaza que preocupa a la comunidad internacional en general", ha defendido Lin Chia-lung. Taiwán, asegura "es un socio responsable y fiable de la comunidad internacional" y en el futuro seguirá "profundizando la cooperación" con Estados Unidos y con otros países de la región Indo-Pacífico con los que comparte "visión".

Trump advierte: "Que nadie declare la independencia"

Al finalizar la cumbre en Pekín, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, que formaba parte de la comitiva que viajó a China, aseguró que la política estadounidense con respecto a Taiwán no había cambiado tras el encuentro. "Permanece inalterada", dijo en una entrevista a la NBC desde la capital china. Como respuesta a sus palabras, el titular de Exteriores taiwanés había expresado su agradecimiento a Washington por sus "reiteradas declaraciones de apoyo".

La portavoz del Ejecutivo taiwanés, Michelle Lee, también aseguró tras la cumbre que Washington había reiterado su "firme apoyo" a Taiwán en distintas ocasiones. Sin embargo, este viernes Donald Trump ha sido muy claro con respecto a este asunto y ha lanzado una amenaza al Gobierno taiwanés. "No queremos que alguien diga: 'Proclamemos la independencia porque Estados Unidos nos apoya'", ha dicho el líder estadounidense en un vídeo difundido por Fox News.

"No quiero que nadie declare la independencia y que luego tengamos que recorrer 15.000 kilómetros para ir a la guerra", ha sostenido Trump, que ha adelantado que no ha decidido nada sobre la venta de armas a la isla, algo que Pekín lleva tiempo queriendo impedir. El pasado diciembre, la Administración Trump aprobó la venta de armas a Taiwán por valor de 11.100 millones de dólares y un segundo paquete por valor de unos 14.000 millones de dólares espera el visto bueno del presidente republicano.

El ministro de Exteriores taiwanés ha recordado este viernes que ese paquete supuso una cifra récord y ha sostenido que las ventas de armas de EE. UU. constituyen un "compromiso de seguridad establecido explícitamente en la Ley de Relaciones con Taiwán". Asimismo, ha subrayado que la "estrecha cooperación" entre Taiwán y Estados Unidos siempre ha sido "la piedra angular de la paz en el estrecho de Taiwán".

Taiwán, el asunto no negociable de Pekín

Para China, Taiwán no es negociable y no lo ha sido nunca. Entre un sin fin de tiranteces, como la guerra arancelaria o el conflicto en irán, la gestión de la isla es la única línea roja marcada por Pekín que puede conducir a un "conflicto" con Estados Unidos. Lo dijo Xi Jinping durante la visita de Trump a Pekín, en un encuentro en el que ambos líderes se dedicaron elogios y se mostraron dispuestos a cooperar en determinadas cuestiones. Sin embargo, advirtió que los desacuerdos entre ambos sobre este asunto podrían conducir a las relaciones bilaterales a un "lugar peligroso".

Además, en febrero, Xi Jinping ya advirtió a Trump en una conversación telefónica de que "Estados Unidos debe manejar la cuestión de las ventas de armas a Taiwán con prudencia" y adelantó que la "cuestión de Taiwán" es el tema "más importante" en la relación bilateral.

Gobernada desde 2024 por Lai Ching-te, a quien el Gobierno chino considera un "secesionista" que "busca la independencia" de la isla, los alrededores de Taiwán han sido objeto en los últimos años de intensas maniobras que, según Pekín, buscan "salvaguardar" su soberanía e integridad territorial y "advertir seriamente" a las fuerzas externas —es decir, a Estados Unidos— por su "injerencia y provocaciones". El actual Gobierno de la isla ha subrayado en varias ocasiones su oposición a la "unificación" como vía para alcanzar la paz con China y defiende que solo sus 23 millones de habitantes tienen derecho a decidir sobre su futuro.