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Los 14 españoles del barco de hantavirus cumplen ya cuarentena en el Gómez Ulla: así serán sus próximas semanas

Crisis del hantavirus: así son las unidades de aislamiento de enfermedades infecciosas en España
ROCÍO GIL GRANDE

Los 14 españoles del crucero MV Hondius afectados por hantavirus están ya en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, donde les esperan semanas de cuarentena en completa soledad, en habitaciones individuales y sin poder recibir visitas. Todo, con una vigilancia extrema de posibles síntomas y un protocolo claro en caso de que haya algún positivo en el virus para evitar que se propague por el centro.

El Gómez Ulla es el hospital militar español de referencia en enfermedades infecciosas que ya se puso a prueba durante la crisis del ébola en 2014 y del coronavirus en 2020. Precisamente fue la alarma del ébola la que llevó a la creación de su Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel, la mayor de las siete que hay repartidas por España, lista para aislar a cualquier persona con síntomas o con un positivo en el virus y evitar su propagación.

Los 14 han aterrizado pasadas las 15.00 en la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid), procedentes de Tenerife. Después, han sido trasladados en dos autobuses al Hospital Gómez Ulla para una cuarentena obligatoria a la que ninguno se ha opuesto. El traslado hasta el hospital, que depende del Ministerio de Defensa, ha corrido a cuenta del Ejército del Aire y del Espacio y ha concluido pasadas las 16.30. Allí, han sido recibidos con expectación y aplausos.

En este hospital, un equipo de profesionales dedicados en exclusiva a su cuarentena les atenderá durante las próximas semanas. Se desconoce el tiempo exacto, aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) precisa que es necesaria una cuarentena de unos 42 días porque el virus puede tardar en manifestarse hasta seis semanas desde que se estuvo por última vez en contacto con un infectado y la enfermedad apareció en el barco entre el 6 y el 28 de abril. Por ahora, la justicia madrileña solo ha autorizado una cuarentena de siete días naturales.

Los trabajadores del hospital mostraban por la mañana "expectación" pero también tranquilidad por acoger a los pasajeros del crucero afectado por hantavirus, según han expuesto representantes de Satse y de CSIF del hospital. No es la primera vez que se enfrentan a un problema similar y ocasiones como el ébola y el coronavirus, cuando tuvieron que que acoger a 21 repatriados de Wuhan (China), hacen que estén ya entrenados en el protocolo de enfermedades infecciosas para atender esta nueva crisis. 

Un circuito cerrado sin contacto con nadie y habitaciones individuales

En principio, los 14 españoles están asintomáticos, pero el riesgo de que alguno porte el virus existe. Por ello, tras llegar a Torrejón, han sido trasladados inmediatamente al hospital, donde han entrado por el acceso principal y han subido por un ascensor exclusivo hasta una planta que ha sido cerrada por completo para la ocasión.

"Se ha montado un circuito en el que no van a tener contacto con nadie que no sean las personas que les van a atender", ha explicado previamente José García, delegado de CSIF. Ese circuito, tras su paso, ha sido desinfectado al milímetro y limpiado para evitar que el personal del hospital tenga contacto con el posible virus.

El protocolo aprobado el pasado viernes por la Comisión de Salud Pública es el mismo que el empleado para el ébola y el covid.

Lo primero al llegar es hacerse una prueba PCR, que se repetirá pasados siete días, tal y como establece el protocolo que aprobó la Comisión de Salud Pública el pasado viernes, el mismo que se siguió en este hospital para la crisis del Ébola y la del Covid, cuando tuvo que acoger a 21 repatriados de Wuhan (China). Se realizará también una analítica y una exploración completa, incluyendo constantes vitales. 

Luego, cada uno ingresará en una habitación individual, donde se les tomará la temperatura dos veces al día para detectar precozmente cualquier síntoma compatible con la infección.

De esta forma, 14 habitaciones estarán reservadas a los pacientes que van a hacer cuarentena y el resto estarán vacías, para evitar que nadie que no se dedique a la atención exclusiva de los afectados por la cuarentena.

Precisamente, el de los profesionales dedicados a este caso serán el único contacto que mantengan los 14 españoles del crucero. Será un personal sanitario altamente cualificado que estará dedicado en exclusiva a esta crisis. Para ello, el Hospital Gómez Huya ha reforzado su plantilla con entre 60 y 90 efectivos para la ocasión. Pero está previsto que se pueda ampliar si es necesario.

De esta forma, los pacientes no podrán recibir visitas, aunque podrán efectuar llamadas y videollamadas con sus allegados y tendrán a su disposición un teléfono 24H, además de profesionales de la salud mental. 

¿Qué pasa si aparecen síntomas?

El protocolo para los ingresados cambiará si aparecen síntomas como fiebre, disnea, mialgias o vómitos. En este caso, la persona afectada será trasladada de forma inmediata a la planta 22 a una habitación de aislamiento con presión negativa, un sistema basado en la ventilación para impedir que el aire contaminado salga al pasillo. 

Síntomas e incubación del hantavirus

Allí, se les practicará una PCR en sangre y en suero, y si resulta negativa pero continúa con síntomas, se le repetirá una prueba 24 horas después.

Si siguen persistiendo los síntomas y no hay otro diagnóstico que sea compatible o que "sea razonablemente certero para diagnosticar esa situación", se repetirá cada 48 horas.

¿Y si hay un positivo en hantavirus?

Este es el peor de los escenarios, pero el hospital está preparado para ello. Si una persona da positivo en hantavirus, será trasladada de forma inmediata a la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (UATAN), hasta la completa recuperación clínica del paciente.

Esa unidad cuenta con siete camas de hospitalización y un laboratorio BSL-3. Sus instalaciones permiten el aislamiento de pacientes con sospecha o confirmación de Enfermedades Infecciosas de Alto Riesgo (EIAR), minimizando el riesgo de contagio de personal sanitario así como de la población.

Entre los españoles repatriados se encuentran 13 pasajeros y un miembro de la tripulación. Cinco de ellos son procedentes de Cataluña, otros tres de Madrid, tres del Principado de Asturias y uno de Castilla y León, Galicia y la Comunidad Valenciana, respectivamente.