"Aislamiento de alto nivel" y un periodo de incubación de 45 días: así será la cuarentena de los españoles del crucero
- Los protocolos para repatriar a los pasajeros son estrictos y el riesgo de contagio general es bajo
- Al no haber tratamiento, la "atención temprana" y acceder rápido a la UCI es clave
Canarias se enfrenta a una situación sanitaria excepcional con la llegada a Tenerife en los próximos días del MV Hondius, el crucero afectado por un brote de hantavirus que ha dejado tres muertos y otros cinco contagiados.
Todos aquellos que presentaban síntomas ya han sido evacuados previamente, por lo que las cerca de 140 personas que van a bordo son asintomáticas y están en un buen estado de salud, según ha explicado en rueda de prensa la ministra de Sanidad, Mónica García.
Desde Tenerife, y tras una primera evaluación médica, los pasajeros serán repatriados a sus países de origen, entre ellos los 14 españoles a bordo, que harán cuarentena en el Hospital Gómez Ulla de Madrid. ¿Cuáles son los pasos a seguir ahora? ¿Cuánto tiempo deberán permanecer aislados los afectados? ¿Hay riesgo para la población española? Lo analizamos con expertos en RTVE Noticias.
Una cuarentena de 45 días
Los pasajeros serán ingresados en la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (UATAN) de este centro sanitario dependiente del Ministerio de Defensa, una unidad creada tras la crisis sanitaria del ébola en 2014. No se sabe exactamente cuánto tiempo permanecerán allí, pero el periodo de incubación de este virus es de en torno a 45 días, explica a este medio la presidenta de la Sociedad Española de Epidemiología, Maria João Forjaz, un dato que también ha citado Mónica García
Será necesario determinar a partir de qué día comienza ese plazo, ya que según la información proporcionada por la OMS la enfermedad apareció en el barco entre el 6 y el 28 de abril.
Algunos expertos han apuntado a la posibilidad de reducir este tiempo realizando pruebas serológicas a los asintomáticos para determinar si tienen anticuerpos y por tanto ya no tienen peligro al haber superado la enfermedad. Sin embargo, Forjaz aclara que esto no es posible ya que "las personas sin síntomas no tienen ningún indicador serológico de que se ha desarrollado la enfermedad".
La única manera de comprobar si se tiene la enfermedad o no es, por tanto, "monitorizar los síntomas" continuamente.
La "atención temprana", la única cura
Es importante que los pasajeros, aunque no tengan síntomas, estén ingresados en un centro de referencia como el Hospital Gómez Ulla, donde se les podría atender rápido y trasladar si es necesario a cuidados intensivos.
Primero el paciente presenta síntomas similares a los de una gripe, como fiebre y malestar, que pueden estar acompañados de "síntomas gástricos, diarrea o dolor abdominal". En casos más graves hay "compromiso pulmonar", por lo que es necesario que la persona sea atendida en una UCI. El tiempo es clave: pueden pasar de tres a seis días desde que aparecen los primeros síntomas hasta que se desarrollan los más severos.
Como no hay vacuna ni cura, es fundamental "la atención temprana". En la UCI, es el propio cuerpo el que lucha contra el virus, y si se atiende rápido al paciente la tasa de letalidad, que puede alcanzar el 50%, baja considerablemente.
¿Qué riesgo hay para la población?
Si no hay nuevos casos sintomáticos, los pasajeros pasarán poco tiempo en Tenerife, y todo el proceso de repatriación "no va a suponer ningún riesgo para la población canaria ni para su actividad económica", ha afirmado la ministra de Sanidad respondiendo a las dudas expresadas por el Gobierno canario.
Se van a seguir unos estrictos protocolos de seguridad "para minimizar todos los riesgos", que comienzan con la propia elección de que el barco atraque en el puerto de Granadilla, de pequeño tamaño y poco tráfico, explica a este medio la presidenta de la Sociedad Española de Epidemiología, Maria João Forjaz.
Los sanitarios que se encarguen de la atención a los pasajeros disponen de procedimientos habituales, con equipos de protección individual (EPI) completos y "protocolo de puesta y retirada para no contaminarse y desechar todo adecuadamente", asegura José Gallego Braun, presidente de la Asociación Española de Médicos de Sanidad Exterior (AMSE), en declaraciones al Canal 24 Horas.
Aunque hubiera contagiados en el pasaje, algo de momento descartado, el riesgo de transmisión entre humanos es "sumamente bajo" y limitado únicamente a la variedad Andes, que es precisamente la que ha afectado al barco, según señala a RTVE Noticias el profesor de Patología Animal de la Universidad de Zaragoza Nacho de Blas.
En caso de que haya contagio entre humanos, este se produce por contacto muy estrecho, como entre convivientes o de un paciente al personal sanitario que le atienda, lo que probablemente ha ocurrido en el crucero. Unas circunstancias como la de este barco, donde más de cien personas han compartido espacios pequeños y cerrados durante más de un mes, son "especiales", asevera la presidenta de la SEE.
Además, "son contados los brotes donde ha llegado a sostenerse una transmisión terciaria, es decir, el que un caso haya infectado a otra persona y esta a otra", ha apuntado al portal científico Science Media Centre Adrian Hugo Aginagalde, portavoz de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud pública y Gestión sanitaria (SEMPSPGS).
¿Pueden tener peligro los roedores?
La OMS ya ha avanzado que no hay roedores en el barco, por lo que es probable que el matrimonio que falleció se contagiara en Argentina antes de zarpar. Pero en caso de que hubiera algún ratón, este se eliminaría en una posible desratización, y aunque no ocurriera esto, sería en todo caso una especie "propia" de Argentina que "no se adaptaría a Europa", según De Blas.
Forjaz, por su parte, puntualiza que los roedores que transmiten esta enfermedad son ratones silvestres, no las ratas comunes que vemos en nuestras ciudades.
¿Qué hacer con el barco?
Las autoridades españolas no han aclarado qué tipo de acciones se tomarán con el barco una vez esté vacío. La epidemióloga Maria João Forjaz considera que se puede llevar una desinfección a partir de una "limpieza húmeda", que es "relativamente sencilla", a partir de lo cual el crucero puede volver a operar sin riesgo.
"Esto no es el coronavirus ni el ébola"
La también investigadora del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) lanza un mensaje de tranquilidad: "Esto no es el coronavirus o el ébola, es un virus conocido del que se sabe cuál es su forma de transmisión, y es muy poco probable que haya más contagios".
Cuando surgió la COVID-19 no se sabía nada sobre cómo se contagiaba o qué población era más vulnerable. El hantavirus, en cambio, está identificado desde hace medio siglo y los casos se monitorizan periódicamente.
Se trata de "un virus muy letal pero poco contagioso", señala, en otras palabras, Nacho de Blas. El riesgo de contagio a la población es muy bajo, y según insiste Forjaz, "de ninguna forma vamos a tener una epidemia de hantavirus en España".