Los canarios esperan que la evacuación del Hondius no afecte al turismo: "Es lo que nos da trabajo"
- Trabajadores del puerto muestran "orgullo" por la operación: "Como si lo hiciésemos todos los días"
- Cientos de periodistas siguen el desarrollo del desembarco desde el puerto de Granadilla
Jonay, Emilio y Rubén hacen tiempo en la terminal de salidas del Aeropuerto Tenerife Sur. En unos minutos tendrán salir a hacer sus rutas con sus respectivas 'guaguas', pero sacan unos minutos para hablar con RTVE Noticias. Con un extraordinario sentido del humor los tres conductores comentan si hubiesen aceptado, o no, manejar los microbuses en los que la UME traslada a los viajeros del Hontius desde el puerto hasta aquí: "Depende de si lo pagan a parte", bromea uno de ellos. No es verdad, porque entonces "me escaparía por la ventana": "Tonto el último". Más risas.
Si hay que ponerse un poco serio, Jonay reflexiona: "Si afecta al turismo, que es lo que nos da trabajo", entonces "sobraba". Su compañero, Rubén, dice que "lo están haciendo bien" y piensa que no les perjudicará.
Conductores de autobuses de Tenerife, en el aeropuerto Tenerife Sur Noemí San Juan
Tienen a José, otro compañero, exiliado del grupo. Lleva unos días con tos: "¡José ven a hablar con la periodista!.... ¡No, no vengas, que nos pegas el hantavirus!" le gritan de lejos. Y el chófer se va tosiendo entre risas.
En el aeropuerto no todos tienen tan buen humor. Las camareras de la cafetería hablan en voz baja. La palabra "hantavirus" está en la conversación. Y Emilio, dependiente de uno de los quioscos se queja a RTVE Noticias: "Lo hecho, hecho está. Los políticos de aquí se han bajado los pantalones porque no han hecho el esfuerzo que tenían que hacer". Recuerda los primeros casos de Covid, también en las islas, y duda de que "los que mandan" hayan dicho "la verdad".
"Como si lo hiciéramos todos los días"
A poco más de diez minutos en coche se ubica el puerto, donde sigue fondeado el crucero. Un policía de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife habla del "orgullo" que sienten por haber podido albergar el desembarco. Pone a Granadilla en el mapa con una operación que está siendo "un éxito", rápida y efectiva. "Como si lo hiciéramos todos los días", nos dice. Y explica a RTVE Noticias que los 250 trabajadores de la institución repartidos por los seis puestos de la provincia, hacen a menudo simulacros de todo tipo.
Esos ensayos les convierte en un punto "ideal" donde llevar a cabo esta operación. Y aunque se hacen también en otros lugares, el de Granadilla "es un puerto industrial", sin trasiego de turistas y viajeros.
Miembros de las fuerzas de seguridad, en el puerto de Granadilla Noemí San Juan
En la zona, una señora de la limpieza recoge por toda la zona de prensa las colillas arrojadas por algunos de los cientos de periodistas que han seguido el desembarco de los pasajeros: "Hay que quitarlas, si no todo esto se va al mar". No le falta razón.
La evacuación del Hontius, bajo la mirada del mundo
Aquí, en el puesto de mando avanzado del puerto de Granadilla (Tenerife) este domingo se ha hablado en multitud de idiomas. Las decenas de periodistas que el sábado asistían a las horas previas al desembarco de los viajeros del Hondius, se ha multiplicado de forma exponencial para relatar el traslado de los pasajeros. La expectación sobre este "dispositivo inédito" es máxima e interesa a medios de todo el mundo.
Ataviados con chalecos reflectantes, obligatorios para estar presente en el puerto, los informadores conforman una marea amarilla con notas naranjas que se mueven entre cámaras, trípodes y cables, siempre pendientes del Hondius, al fondo de la estampa.
Periodistas ataviados con chalecos reflectantes durante el desembarco de los pasajeros del Hondius Noemí San Juan
Así ha sido desde primera hora de la mañana. Algunos han madrugado mucho. La temperatura era ya bastante alta entonces y lucía el sol, aunque una brisa ligera recuerda a los presentes, en el pequeño puerto canario, la previsión de lluvias inicial.
La concentración es máxima, todo el tiempo, entre los periodistas. Algunos traen prismáticos para tener mejor visión de los pasajeros que están siendo trasladados. La consigna, sin embargo, es preservar su intimidad. Así lo pedían fuentes de Moncloa, trasladando los deseos de los propios pasajeros y sus países. No veremos por eso primeros planos suyos.
Primeros evacuados, a las 9:45, hora canaria
La primera embarcación con pasajeros, los españoles, salía con tres cuartos de hora de retraso respecto a la previsión inicial. En una barcaza pesquera han tomado tierra los primeros españoles. Llegaban con lo mínimo, con lo imprescindible. Sin equipaje. Ataviados con monos azules y mascarillas, portaban sus pocas pertenencias en bolsas blancas. Más cerca del fin de esta odisea, tras varias semanas a bordo de un barco donde se desató un brote de hantavirus, saludaban con la mano desde su lancha.
Una vez han pisado tierra el resto de españoles, los catorce han subido al microbús, de color rojo, de la Unidad Militar de Emergencias, y han salido hacia el aeropuerto. Pasaban unos minutos de las diez. Conscientes de la inmensa expectación desatada en torno suyo y quizá extrañados por el seguimiento de la noticia, tomaban fotografías del dispositivo de medios desde las ventanas de su autobús. Algunos de los transportes que han salido después tenían desplegadas las cortinillas azules.
Todos ellos harán su cuarentena en el hospital Gómez Ulla de Madrid antes de regresar a sus respectivas comunidades autónomas, 6 en total.
Periodistas en el puerto de Granadilla Noemí San Juan
Comparecencias cada dos o tres horas
Los ministros de Sanidad, Interior y Política Territorial monitorizan el dispositivo desde el puesto de mando, acompañados del director general de la Organización Mundial de la Salud. Las autoridades irán actualizando su información a lo largo del día con ruedas de prensa, en principios "cada dos o tres horas".
Todo según lo previsto y con una coreografía planificada al milímetro. La exactitud con la que se ejecuta sorprende a Charlotte y Stéphane, que cubren la noticia para el alemán Bild. RTVE Noticias habla con ellos mientras toman un tentempié sentados en el suelo (aunque se levantan para la foto). También les llama la atención el hecho de que los medios podamos estar "tan cerca del barco" y todo se haya organizado con tanta rapidez. En Alemania, nos dicen, "no sería así".
Lo mismo piensan Yoshihisa, Kokei y Nadia. Ellos vienen más lejos, de la televisión japonesa TV Asahi. Llegaron el miércoles y se quedan hasta el martes. "No es habitual estar tan cerca" cuando se produce una noticia así.
Charlotte y Sthéphan, periodistas de Bild (Alemania), siguen el desembarco de pasajeros en Granadilla Noemí San Juan
23 países y la OMS participan en este dispositivo inédito. También hay una fuerte presencia de las fuerzas de seguridad. 358 efectivos en total. 235 de ellos de la Guardia Civil y el resto policías, supervisan minuto a minuto el traslado.
El objetivo es que los viajeros salgan lo más rápido posible hacia sus lugares de origen y el crucero permanezca fondeado en estas aguas el tiempo imprescindible. El último traslado de viajeros se prevé para mañana por la tarde.
Puesto medico avanzado al fondo del puerto
Alejado del puesto de mando y de la zona de autoridades y prensa, el personal del Servicio Canario de Urgencias ha montado a primera hora de la mañana otro dispositivo. Lo hacían en colaboración con Cruz Roja España. Según ha contado a RTVE Noticias Fátima Cabello, subdirectora del área de salud de este organismo, el objetivo de este centro médico es prestar asistencia al dispositivo principal en caso de que fuese necesario.
También a los trabajadores de las fuerzas de seguridad y a la multitud de informadores presentes en el puerto.
Puesto médico avanzado, en las inmediaciones del puerto de Granadilla (Tenerife) Noemí San Juan
Un total de tres carpas con material de aislamiento, varias ambulancias, algunas con soporte vital avanzado, para situaciones de emergencia grave y una veintena de profesionales sanitarios están al frente de este servicio, que todos esperan que nos se necesario utilizar.