El conservador Péter Magyar toma posesión como primer ministro de Hungría y pone fin a la era de Orbán
- La llegada al poder de Magyar abre una nueva etapa marcada por la promesa de restaurar relaciones con la UE
- En su discurso ha asegurado que los húngaros "no solo quieren un cambio de Gobierno sino un cambio de sistema"
Budapest ha vivido este sábado una jornada histórica con la investidura del conservador y europeísta Péter Magyar como nuevo primer ministro de Hungría, poniendo fin a los 16 años de gobierno del ultranacionalista Viktor Orbán y abriendo una nueva etapa política marcada por la promesa de restaurar las relaciones con la Unión Europea y combatir la corrupción.
Magyar fue elegido jefe de Gobierno por el Parlamento húngaro con 140 votos a favor y 54 en contra, gracias a la amplia mayoría absoluta de más de dos tercios obtenida por su partido, Tisza, en las elecciones del pasado 12 de abril.
En su primer discurso ante la Cámara, el nuevo mandatario ha asegurado que los ciudadanos "no solo quieren un cambio de Gobierno, sino un cambio de sistema", en referencia a su intención de desmontar el denominado "régimen iliberal" construido por Orbán desde 2010.
"No gobernaré Hungría, serviré a mi país", ha afirmado Magyar, quien ha prometido reformas profundas para recuperar la separación de poderes, fortalecer las instituciones y garantizar la independencia judicial y de la prensa.
Péter Magyar se dirige al Parlamento húngaro Denes Erdos AP Photo/Denes Erdos
Una ceremonia de carácter europeísta
La ceremonia de investidura ha coincidido simbólicamente con el Día de Europa y ha estado marcada por el regreso de la bandera de la Unión Europea al Parlamento húngaro, después de 12 años de ausencia. La nueva presidenta de la Cámara, Agnes Forsthoffer, ha ordenado izarla como gesto del "retorno simbólico" de Hungría hacia Europa.
Desde Bruselas, las principales autoridades comunitarias han celebrado el cambio político. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha afirmado que "la esperanza y la promesa de renovación son una señal poderosa en estos tiempos difíciles", mientras que el presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha destacado la coincidencia de la investidura con el Día de Europa y expresó su deseo de trabajar estrechamente con el nuevo Ejecutivo.
Uno de los principales objetivos de Magyar será desbloquear más de 20.000 millones de euros en fondos europeos congelados debido a las preocupaciones de Bruselas sobre el deterioro del Estado de derecho durante la era Orbán.
El nuevo Gobierno espera alcanzar un acuerdo político con la UE antes de finales de mayo para recuperar esos recursos, considerados fundamentales para reactivar la economía y aumentar el gasto en sanidad y educación.
Ciertos de personas con banderas se congregan frente al Parlamento de Hungría en Budapest REUTERS/Leonhard Foeger
Alegato contra la corrupción
El nuevo primer ministro ha anunciado además la creación de una Oficina de Recuperación y Defensa del Patrimonio Nacional, destinada a investigar supuestos desvíos de fondos públicos y recuperar activos vinculados a oligarcas cercanos al anterior Ejecutivo. Magyar ha denunciado que la corrupción privó a los húngaros de inversiones esenciales en infraestructuras, hospitales y escuelas.
En paralelo, ha pedido la dimisión antes de finales de mayo de altos cargos nombrados durante el mandato de Orbán, incluido el presidente húngaro, Tamás Sulyok. Orbán y varios dirigentes de su partido, Fidesz, han renunciado además a ocupar sus escaños parlamentarios tras la derrota electoral.
Miles de personas se han congregado frente al Parlamento de Budapest para seguir la ceremonia a través de pantallas gigantes y celebrar lo que muchos consideran el regreso de Hungría a una senda más europeísta y democrática. Bajo el lema 'Fiesta popular de cambio de régimen', los simpatizantes de Magyar han festejado un relevo político que podría redefinir la posición del país dentro de Europa tras más de una década de tensiones con Bruselas.