El presidente de Renfe dice en el Congreso que su empresa "es una víctima más" de Adamuz y Gelida
- "No estamos orgullosos del servicio de Rodalies, y trabajamos todos los días por mejorarlo", asegura
- Fernández Heredia ha comparecido por iniciativa propia en la Comisión de Transportes y Movilidad Sostenible
El presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, ha asegurado en el Congreso de los Diputados que la empresa pública operadora de trenes es "una víctima más" de los dos accidentes ferroviarios que ocurrieron el pasado mes de enero en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona). "Renfe es una víctima más de dos siniestros que han afectado a nuestro personal y a nuestros viajeros. Y creo, sinceramente, que hemos atendido a la crisis como cabe esperar de una operadora pública responsable", ha señalado.
Fernández Heredia ha acudido este martes al Congreso de los Diputados para comparecer por iniciativa propia en la Comisión de Transportes y Movilidad Sostenible y rendir cuentas de estos dos accidentes. Durante su intervención parlamentaria, el presidente de Renfe ha vuelto a reconocer abiertamente las deficiencias del servicio de cercanías de Cataluña, Rodalies, asegurando que la compañía pública no se siente “orgullosa” de su funcionamiento actual. "Nosotros no estamos orgullosos del servicio que estamos dando en Rodalies, y trabajamos todos los días por mejorar ese servicio", ha asegurado.
Asimismo, ha insistido en la "coordinación continua" con Adif y en la existencia de requerimientos constantes para garantizar la seguridad. Sin embargo, ha admitido que ese trabajo no siempre se traduce en mejoras perceptibles para los usuarios, ya que "a nivel de trabajo no todas las cosas se reflejan". "Claro que Renfe presiona, o solicita, o trabaja, o se coordina con Adif para la mejora del servicio. (…) Nuestros requerimientos para la garantía de la seguridad son siempre continuos”, ha declarado.
Pide "que se investigue la gestión del 112"
El presidente de Renfe también ha incidido en la necesidad de que se investigue la gestión de la emergencia de Adamuz por parte del servicio 112 de Andalucía. En este sentido, ha repasado la cronología para concluir que el informe de la Guardia Civil sobre este accidente describe "hechos preocupantes" en relación con la gestión de la emergencia, como ya ha hecho en repetidas ocasiones el ministro de Transportes, Óscar Puente.
Mientras, el portavoz del PP en la Comisión, Héctor Palencia, ha asegurado que Renfe "tardó 31 minutos en saber que su Alvia había descarrilado".
Un medio de transporte "seguro"
El presidente de Renfe ha incidido durante su intervención en los esfuerzos que la empresa ha llevado a cabo en los últimos meses para restaurar la percepción de que el ferrocarril es un medio de transporte seguro —"quizá el que más", ha comentado—, a pesar de que en ocasiones puedan ocurrir casos como estos "desgraciados accidentes". "Usaremos esta experiencia para mejorar nuestros procedimientos y detectar elementos de posible mejora. Renfe no solo ha estado al lado de las víctimas, sino que lo va a seguir estando", ha añadido.
"Los accidentes ocurren, pero eso no quiere decir que la seguridad, que es irrenunciable, esté comprometida de ninguna manera", ha mantenido.
"¿Se puede confiar en Renfe? Yo creo que sí, absolutamente sí. Renfe es líder europea en indicadores de seguridad ferroviaria. Es de las empresas más seguras, más que las de países que están en primer nivel como puede ser Francia, Alemania o Italia", ha comparado, para agregar que su sistema de seguridad "es reconocido por todos los trabajadores". "Cuando se produjo la huelga de maquinistas, no pedían que Renfe mejorara su sistema de calidad, lo que pedían era que el sistema de seguridad de Renfe se aplicara al resto de empresas, y que las empresas privadas tuvieran los mismos procesos de seguridad que tiene Renfe", ha dicho.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ya compareció en esta comisión el pasado 3 de febrero, y el presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, también lo hizo el pasado 24 de marzo, ambos a iniciativa propia y para rendir cuentas de estos accidentes.
Rotura de una soldadura del carril
En el caso de Renfe, se vio involucrada en el accidente de Adamuz del 18 de enero, cuando uno de sus trenes Alvia chocó contra uno de Iryo que acababa de descarrillar y había invadido la vía contigua, por la que circulaba el Alvia, causando 46 fallecidos.
Las primeras investigaciones llevadas a cabo por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) apuntan a la rotura de una soldadura del carril como principal causa del accidente y a que solo transcurrieron 15 segundos desde el descarrilamiento del Iryo al choque con el Alvia, lo que explica que no hubiese tiempo para frenar el tren.
En el de Gelida, uno de los trenes Rodalies de Renfe colisionó el 20 de enero con los restos de un muro que se había desplomado sobre las vías a consecuencia de las fuertes tormentas, que resultó en la muerte de uno de los maquinistas y en otras cinco personas heridas graves.