Adif cuestiona el informe de la Guardia Civil que concluye que la vía se rompió un día antes del accidente de Adamuz
- El presidente del organismo rechaza que el sistema pueda configurarse para detectar roturas en el carril
- Pedro Marco de la Peña: "El sistema solo es fiable y seguro para posicionar los trenes, no para detectar otras anomalías"
No existe sistema que informe en tiempo real de la rotura de una vía. Tampoco se puede interpretar que una caída de la tensión en el Sistema de Apoyo al Mantenimiento (SAM) indique un fallo de dichas características. Son dos de los argumentos que ha esgrimido este lunes el presidente de Adif, Pedro Marco de la Peña, para cuestionar el informe que la Guardia Civil remitió al juzgado que investiga el accidente de Adamuz, con 46 fallecidos, y que concluyó que 22 horas antes se produjo la rotura en la vía que terminó por provocar el siniestro.
El informe de la Guardia Civil, conocido la semana pasada, señala que el SAM registró “una alteración eléctrica compatible con una rotura”, pero que el sistema no emitió alerta alguna porque no estaba configurado para ello. La Benemérita señala que el sistema estaba configurado para alertar de una incidencia de esas características si la tensión caía por debajo de un umbral concreto, algo que no sucedió en el caso del accidente de Adamuz, que se mantuvo por encima del límite estipulado, de 0,780v.
El Instituto Armado especifica que la caída continua de la tensión que registró el SAM tendría que haber activado alguna alerta, además de señalar que Adif no exigió que el sistema emitiese avisos ante este tipo de incidencias a pesar de que las especificaciones técnicas así lo estipulaban. Pedro Marco de la Peña considera que en el informe hay "ciertos elementos extremadamente técnicos que [la Guardia Civil] interpreta de una manera no correcta".
Ha señalado que lo que no pueden hacer es "dar por ciertas determinadas causas". El presidente de Adif ha agregado que se están realizando "conjeturas" sin tener un avance en las periciales que es algo que puede "dar luz sobre el tema". "Llevamos dos meses de conjeturas y los elementos probatorios principales están sin evaluar", ha concluido.
El sistema no es siempre fiable para detectar anomalías
El sistema "solo es fiable y seguro para posicionar los trenes, no para detectar otras anomalías”, ha defendido Marco de la Peña, como ya había hecho en otras comparecencias previas. El presidente de Adif ha negado que el SAM pueda configurarse para la detección de roturas y ha zanjado que el único método posible es la revisión de las vías mediante auscultación. “No existe en el mercado ningún sistema de detección de rotura basado en circuito de vía, la solución es la auscultación”, ha remarcado.
Marco de la Peña ha achacado a una interpretación errónea de los términos técnicos por parte de la Guardia Civil el hecho de que los agentes hayan concluido que la vía se rompió 22 horas antes del accidente y que otra configuración diferente del sistema habría podido alertar del incidente.
"Hay un nivel de tecnicismo tal, que yo creo que no está bien interpretado", ha señalado el presidente de Adif, lo que habría llevado a la Guardia Civil a concluir que el SAM puede emplearse para la notificación de roturas, “pero realmente hoy por hoy no existe ningún sistema para la detección en tiempo real de una rotura de carril. Es un debate tecnológico todavía sin resolver en el sector ferroviario. Por eso, tengo que disculpar a la Guardia Civil porque no puede entrar a ese debate", ha defendido.
"Eso de que el carril estaba roto no lo puede determinar nadie", ha insistido el presidente de Adif y ha enumerado que varias causas podrían estar tras la variación de la tensión, entre ellas, una fisura pero también una pieza de balastro, un elemento metálico o agua. Marco de la Peña ha recordado que antes del accidente pasaron por ese punto 19 maquinistas y también las máquinas exploradoras, que no detectaron nada, "por eso, determinar que hay una rotura no nos parece correcto".
El presidente de Adif ha defendido la labor de la empresa y ha lamentado las conjeturas y acusaciones en torno a la actuación de la empresa. "Estamos comprometidos con la verdad", ha insistido, "con la transparencia, con la profesionalidad, con la defensa del trabajo bien hecho. Si hay algo que hayamos hecho mal, lo asumiremos, pero lo que no podemos es estar con la grosería constante de que cualquier elemento que se considera es la constatación de un hecho", ha concluido, según recoge Europa Press.