Primera querella por "exilio forzado" durante el franquismo: "Queremos verdad judicial y que se investigue"
- Dos nietas presentan una querella por el "exilio forzoso" a Francia de su abuelo, el catalán Luis Robles Francisco
- Ambas hermanas han viajado a España desde Argentina, a donde huyó toda la familia en un segundo exilio
La historia de Luis Robles Francisco es la de uno de tantos españoles que tuvieron que exiliarse de España durante la dictadura franquista. En febrero de 1939 cruzó la frontera hacia Francia huyendo de la represión. Ahora, más de 85 años después, sus dos nietas, Sonia y Silvia Garófalo, han presentado ante los tribunales de Instancia de Barcelona la primera querella por "exilio forzado" durante el franquismo registrada en el Estado español.
Buscan visibilizar la historia de su abuelo "y la de otros miles que tuvieron que escapar"; el establecimiento de la "verdad judicial"; que se investiguen estos hechos; y mostrar "el impacto" que este exilio ha causado en las generaciones posteriores a las de su abuelo.
Ambas hermanas han viajado a España desde Argentina, donde residen y a donde huyó su abuelo en 1952, para la presentación de esta querella, que han hecho pública este miércoles ante la prensa en la Fundación Anselmo Lorenzo.
La querella ha sido presentada con el apoyo jurídico de Ceaqua (Coordinadora Estatal de Apoyo a la Querella Argentina) y califica los hechos como "crímenes contra la humanidad", puesto que "la deportación o el desplazamiento forzado de Luis Robles se efectuó en un contexto de ataque generalizado y sistemático contra la población civil".
Sonia y Silvia Garófalo, que se consideran "hijas del exilio", quieren justicia para su abuelo, han dicho, pero también para su madre, "que fue una niña de la guerra" y abogan por "destapar la olla dejando atrás el antiguo relato de la reconciliación". "Uno no puede reconciliarse con su torturador", ha aseverado Silvia en la rueda de prensa, para lanzar un mensaje claro: "Queremos verdad judicial. La memoria se ejercita con hechos".
La historia de Luis Robles y el "doble exilio" de su familia
Luis Robles Francisco fue obrero de la construcción y militante de la CNT-FAI en Barcelona, donde nació y donde residía con su esposa, Enriqueta Millán, cuya familia regentaba un negocio de tapicería en la Rambla que acabaron perdiendo.
Sonia y Silvia Garófalo han contado como la "entrada de las tropas sublevadas lideradas por Franco en Cataluña y la represión contra los leales a la República obligaron a decenas de miles de personas a exiliarse a Francia".
Pero el exilio de España no acabó con el sufrimiento de su abuelo, en territorio francés fue internado en los campos de refugiados de Argelès-sur-Mer, Saint Cyprien y Le Vernet, donde padeció, han relatado sus nietas, duras condiciones de hacinamiento, escasez y falta de atención sanitaria.
"Posteriormente fue forzado a trabajar para la Organización Todt, vinculada al régimen nazi, de la que logró escapar para integrarse en el 'Batallón del Río', participando en acciones contra las fuerzas ocupantes en Francia", ha explicado Sonia, para continuar con el relato de su abuelo: en 1952 continuó en el exilio, fijando su residencia en Argentina, hasta su fallecimiento que se produjo en abril de 1984.
Hablan por tanto, del doble exilio de su familia, primero a Francia- el resto huyó clandestinamente en 1947- y una segunda huida de todos a Argentina.
La importancia de la "verdad judicial"
La querella presentada este miércoles forma parte de las más de 150 querellas presentadas en el conjunto del Estado español por Ceaqua para exigir "la investigación y enjuiciamiento de los crímenes contra la humanidad cometidos por la dictadura franquista".
Jacinto Lara, del equipo jurídico de Ceaqua, ha explicado en la rueda de prensa que la querella criminal ha sido presentada en la Sección de instrucción de los tribunales de instancia de Barcelona, porque son los competentes al ser el lugar donde Luis Robles tenía fijada su residencia en el momento de su exilio.
"Se dirige contra los responsables militares y gubernativos que provocaron el exilio forzado de Luis Robles y de su familia", ha concretado, para añadir que está basada en el derecho penal internacional y de derechos humanos.
Tanto las hermanas querellantes como este portavoz del equipo jurídico han reconocido que la responsabilidad criminal de los posibles investigados habría quedado extinguida por sus muertes, pero creen que es importante que se establezca la "verdad judicial" sobre los hechos acaecidos.
Lara se ha quejado de la histórica "política de olvido y desmemoria" y de las dificultades para recabar pruebas para interponer las denuncias.
En el caso de Luis Robles Francisco ha sido posible una labor de documentación que las nietas definen como ingente y que ha durado dos décadas. Una de ellas, historiadora, ha elaborado un amplio archivo documental con la "historia de lucha" de su abuelo.
Sonia relata cómo su abuelo les contó todo su trayecto de vida "como una fábula, como un cuento", otorgándoles un "legado valioso" que sirve para saber qué pasó. Cuenta que toda la familia ha quedado atravesada de por vida ante este exilio del patriarca, el sufrimiento de su abuela que quedó "en estado de silencio" e incluso que su historia familiar les lleva a una especie de imposibilidad de echar raíces: "No nos sentimos ni de aquí ni de allá (en referencia a España y Argentina", dice Sonia.
"Violencia ejercida" que llevó a una "oleada de exilios"
Según la Ceaqua, estos hechos forman parte de la "violencia ejercida" por los militares sublevados contra la República durante la Guerra Civil española, que provocó el exilio de cientos de miles de personas. Afirman que a lo largo del conflicto se sucedieron diversas oleadas de exilios: unas 20.000 personas huyeron a Francia tras la caída de Irún y San Sebastián, cifra que ascendió a 125.000 con el derrumbe del frente Norte en 1937; y posteriormente, cerca de 25.000 combatientes cruzaron la frontera tras la caída del frente de Aragón, mientras que a finales de 1938 se contabilizaban unos 40.000 refugiados españoles en Francia, según sus cifras.
La mayor salida, explican, se produjo con la invasión de Cataluña por el ejército franquista, en 1939, cuando cerca de medio millón de personas se exiliaron. Estiman que alrededor de 9.000 españoles fueron recluidos en campos de concentración y exterminio, mientras que otras 12.000 personas lograron huir desde los puertos levantinos hacia el Norte de África en los últimos días de la guerra.