El Museo del Prado muestra la primera foto en color de su colección histórica
- Se trata de un autocromo esteroscópico fechado entre 1904 y 1910
- Forma parte de la exposición El universo del artista ante la cámara
Miguel Blay era un escultor modernista de Olot, formado en Italia y Francia, académico de Bellas Artes y cuyas obras adornan desde El Retiro hasta el jardín botánico de Buenos Aires o la fuente de la Plaza de España en Barcelona.
Un retrato de Blay es una de las imágenes fotográficas a color más antiguas que atesora el Museo del Prado, que también posee tres estatuas con su firma: La niña desnuda, Al ideal y Eclosión.
El escultor posa al aire libre, contra un muro vegetal, sin mirar directamente a la cámara en un autocromo estereoscópico del que no se conoce la autoría, pero por el aspecto relajado del artista debió de ser alguien de su círculo cercano.
Una foto en color
Esta excepcional foto en color, donada por Mario Fernández Albarés en 2020, es una de las 32 (el resto son en blanco y negro) de la exposición El universo del artista ante la cámara. La colección de fotografía histórica del Prado cuenta con más de 11.000 registros, es una de las más nuevas del museo, pero no deja de crecer, según su conservadora.
La foto de Blay puede pasar desapercibida, se exhibe en una vitrina, pero no se ve fácilmente. Es necesario pulsar un botón para que se ilumine y apreciar los colores: verdes, blancos, negros y carnes, captados hace más de un siglo, entre 1904 y 1910. El sistema Autochrome fue patentado por los Lumière en 1903.
El Prado exhibe además el carnet de expositor de Blay en la Exposición Universal de París de 1900, en el que el retrato del escultor se plasma en un formato de carte de visite (tarjeta de visita).
El estudio del artista
La selección de obras también incluye la mirada del fotógrafo Julio Torres Vivancos sobre Eclosión en el estudio de Miguel Blay en una copia en papel a la gelatina sobre un segundo soporte de cartón de 1904. La foto desvela un escorzo de la parte trasera de la escultura en un encuadre poco habitual.
La comisaria de El universo del artista ante la cámara, Beatriz Sánchez Torija, explica a RTVE.es que "al ver las fotografías podemos conocer cuál era la personalidad de cada uno de esos artistas, cuál era su estatus social o incluso, por su taller, si era un artista más o menos ordenado".
La muestra documenta también la opulencia del estudio de Mariano Fortuny en Roma, en una imagen panorámica construida con dos placas contiguas en la que apenas se aprecia el punto de unión. De autoría desconocida, está fechada en 1871.
'Estudio de Mariano Fortuny en Roma', 1871, autoría desconocida. Otero Herranz, Alberto Otero Herranz, Alberto
Fortuny estaba casado con Cecilia de Madrazo, integrante de la histórica saga de pintores. La pareja posa en el patio del Cuarto Dorado de la Alhambra acompañados de varios miembros de la familia con motivo del alumbramiento de su primogénito Mariano Fortuny Madrazo en 1871.
"La mayoría de las fotos son inéditas", según Sánchez Torija, y el visitante puede asomarse, gracias a un platinotipo, al estudio de Luis de Madrazo o curiosear en una foto de Alfonso Roswag, de 1893, el estudio de Federico de Madrazo en Madrid.
En esta época, las mujeres están ausentes de las grandes instantáneas de grupo en las que los artistas posan dentro de un estudio o justo delante de la puerta de una especie de invernaderos, en los áticos de los edificios, donde se situaban los estudios fotográficos para aprovechar la luz natural.
Pintoras
'María Luisa de la Riva en su estudio de París', 1900, autoría desconocida. Fernandez; Victor Fernandez; Victor
Pese a las dificultades, algunas mujeres logran hacerse un hueco en el panorama artístico y posan orgullosas frente a la cámara, como María Luisa de la Riva, que sujeta una paleta y un pincel en su taller de París en 1900. Tiene 41 años y se describe como "una pintora profesional que trabaja para vivir" con una amplia trayectoria, no una mera aficionada.
La pintora Fernanda Francés aparece fotografiada por Fernando Debas en una tarjeta promenade, un formato que se usaba para retratos más estilizados de cuerpo entero, datada entre 1875 y 1883. Otras jóvenes se cuelan como alumnas en los talleres de los pintores Cecilio Pla o Manuel González Santos.
80 años de fotos
Más complicado lo tenían las fotógrafas de la época, en esta selección ninguna imagen está firmada por una mujer, aunque la conservadora del Prado sospecha que detrás de algunas fotos de autoría desconocida puede haber una mirada femenina, pero faltan estudios que lo corroboren.
El marco temporal de la exposición abarca unos 80 años, desde el decenio de 1850 hasta los años 30 del siglo pasado y forma parte del programa Almacén abierto, que difunde colecciones del siglo XIX. Es la segunda muestra monográfica de fotografía, con obras que no suelen estar expuestas.
El universo del artista ante la cámara puede verse hasta el 5 de julio en la Sala 60 del Edificio Villanueva del Museo del Prado.