Cristina Navarro Enterría, nueva directora gerente del CNIO para cerrar la crisis por los escándalos de corrupción y acoso
- La nueva gerente es licenciada en Derecho y ha sido subsecretaria del Ministerio de Inclusión
- El nombramiento cierra dos años convulsos marcados por denuncias de corrupción y acoso laboral
Cristina Navarro Enterría es la nueva directora gerente del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO). El patronato de la institución ha ratificado su candidatura por mayoría absoluta y se convierte así en la primera mujer que ocupa el cargo. Con su designación, el CNIO busca estabilidad tras dos años marcados por denuncias de corrupción, mala gestión y acoso laboral que se saldaron con la destitución de la entonces directora científica, María Blasco, y el gerente, Juan Arroyo. Escándalo al que siguió la renuncia de José Manuel Bernabé, sucesor de Arroyo, por un presunto caso de acoso.
Navarro es licenciada en Derecho por la Universidad de Barcelona y cuenta también con el título de Experto en Gestión de Servicios Sociales de la Universidad Complutense de Madrid. Es, además, técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales, con las tres especialidades de seguridad en el trabajo, higiene industrial y ergonomía y psicosociología aplicada. Funcionaria con 25 años de experiencia en distintos niveles de la Administración, ha sido subsecretaria del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones (2023-2026), y en la actualidad era vocal asesora en el Ministerio de Hacienda.
El Patronato del CNIO considera que Navarro cuenta con "la experiencia y la capacitación técnica óptimas para un puesto de la máxima exigencia personal y profesional, ya que cuenta no solo con una sólida trayectoria como gestora, sino que también posee la capacidad de liderazgo que requiere la dirección administrativa del mayor centro de investigación en oncología de nuestro país".
Un supuesto desfalco de 20 millones
La Fiscalía Anticorrupción mantiene abierta una investigación por un supuesto desfalco de 20 millones de euros a raíz de una denuncia interpuesta por un antiguo trabajador del CNIO. Sobre Arroyo y otros empleados del organismo pesa la acusación de haber impulsado una presunta red de contratos amañados, que se habrían concedido a empresas afines durante años.
Además, varios trabajadores acusaron a Blasco por supuesto acoso laboral. Con la destitución de Blasco y Arroyo en enero de 2025, el Ministerio de Ciencia dio por cerrada la crisis desatada en el centro, pero el equipo que tomó las riendas también se vio envuelto en otra polémica cuando una trabajadora denunció al nuevo gerente por otro caso de acoso.