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La violencia sexual durante la guerra de Sudán: una batalla más allá del frente

  • 3.396 supervivientes de violencia sexual fueron atendidas en la zona entre enero de 2024 y noviembre de 2025
  • El número de agresiones aumentó considerablemente cuando el conflicto armado se intensificó
Una mujer con velo, de espaldas, contempla el exterior a través de una puerta de madera rústica. El escenario es un asentamiento en una zona desértica, con tiendas de campaña visibles al fondo.
Aisha, de 35 años, víctima de una agresión sexual mientras huía hacia El Fasher Médicos sin Fronteras
Alex Mateos

En dos semanas Sudán entrará en el cuarto año de un conflicto civil con consecuencias devastadoras para todo el pueblo sudanés. Los ciudadanos, las infraestructuras civiles, los centros de salud y la ayuda humanitaria se ven amenazados constantemente. Sin embargo, existe otra violencia definitoria de esta guerra, más allá del frente: las agresiones sexuales a las mujeres.

Desde enero de 2024 hasta noviembre de 2025, 3.396 supervivientes de violencia sexual fueron atendidas en los centros de salud apoyados por Médicos sin Fronteras en Darfur Norte y Darfur Sur. El 97% eran mujeres y niñas, según un informe publicado este martes por esta organización, que documenta este problema. Aunque según Esperanza Santos, responsable de la unidad de emergencias de MSF, esta cifra representa una fracción de la magnitud real, ya que "muchas supervivientes no pueden acceder a la atención de forma segura".

Contexto de la guerra en Sudán

El conflicto bélico en Sudán se inició el 15 de abril de 2023 en el territorio de la República de Sudán, cuando las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), un grupo paramilitar de las Fuerzas Armadas de Sudán (FAS), ocuparon el Aeropuerto Internacional de Jartum y otras zonas importantes de la capital y se rebelara contra el régimen de Abdel Fattah al-Burhan. Desde entonces, las FAR han establecido un Gobierno paralelo y los combates entre las FAR y las FAS han sembrado el terror en la mayor parte del país.

En la actualidad, el Programa Mundial de Alimentos calcula que un total de 24,6 millones de personas (aproximadamente la mitad de la población) sufren una grave inseguridad alimentaria. Casi 650.000 personas se enfrentan a niveles catastróficos de hambre. Se trata de la cifra más alta del mundo.

La violencia sexual, marcada por el conflicto

Según reporta Médicos sin Fronteras en su informe 'Sobrevivir a la crisis de violencia sexual en Darfur', la gran mayoría de los agresores sexuales de estas víctimas eran militares armados, lo que demuestra que las cifras de víctimas de violencia sexual están marcadas por el contexto bélico: en la región de Darfur Norte, foco activo del conflicto, más del 95% de las supervivientes atendidas denunciaban haber sido agredidas por un hombre armado. En Darfur Sur, este porcentaje se situaba en un 68%. Esperanza Santos explica que los soldados de las FAR han llevado a cabo "una violencia sexual sistemática y generalizada contra las mujeres".

"Lugar seguro" para las mújres víctimas de violencia creado por Médicos sin Fronteras en Daba Naira, Tawila Médicos sin Fronteras

La violencia sexual incrementa y se acentúa cuando se intensifica el conflicto bélico. Entre enero y marzo de 2025, Médicos sin Fronteras brindó atención a 9 supervivientes de agresiones de este tipo en Darfur Norte. Sin embargo, en abril de este mismo año se produjo el desmantelamiento del campamento de Zamzam, donde por aquel entonces se encontraban casi medio millón de desplazados y que sufrió un ataque de las FAR. Después de este ataque, el centro de salud de Darfur Norte atendió a 150 supervivientes entre abril y junio.

"Durante todo el camino, la milicia FAR pedía a las mujeres que las siguieran e insistían cuando las mujeres se negaban, y también las amenazaban diciendo que las matarían. Esto sucedía en todas partes", ese el testimonio de una mujer de 26 años atendida en Tawila en noviembre de 2025, tras la caída de El Fasher.

“Uno de ellos cogió a mi hijo de 15 meses y el otro me llevó bajo un rakuba [refugio, en árabe sudanés]. Hizo lo que quiso conmigo y me amenazó con un cuchillo diciendo que, si se lo contaba a alguien, me mataría”. Mujer, 25 años, lugar no especificado

La mayor parte de esta violencia por parte de los militares de las FAR iba dirigida contra mujeres de determinados grupos étnicos africanos no arabizados, en particular las comunidades zaghawa: "Buscan a mujeres zaghawa para hacerles cosas malas", explica un hombre de 35 años a Médicos sin Fronteras en sus reportes tras la huída del Zamzam.

Entre julio y agosto, el centro de Tawila (capital de Darfur Norte) atendió a 339 supervivientes de violencia sexual. Entre septiembre y octubre, cuando la ciudad de El Fasher fue tomada por las FAR, uno de los capítulos más brutales del conflicto, la cifra fue de 379. En las dos semanas posteriores a la toma de El Fasher MSF atendió a 30 supervivientes de violencia sexual en Tawila.

En este gráfico se muestra cómo la violencia sexual denunciada coincide con importantes escaladas de combates y con el consiguiente desplazamiento en Darfur por carreteras.

Una de las mujeres víctimas de agresión relata cómo fue violada por cuatro militares armados de las FAR: "Decían que éramos de las Fuerzas Conjuntas de Sudán y esposas de los falangayat (término que emplean las FAR para referirse a la etnia Zaghawa)." Este tipo de agresiones múltiples están muy presentes durante el conflicto. El informe de Médicos sin Fronteras recoge que en Darfur Sur, 1.395 supervivientes ( el 59,8%) fueron agredidas por más de un agresor durante el mismo ataque.

El informe 'Sobrevivir a la crisis de violencia sexual en Darfur' recoge que en Darfur Norte, más del 90% de las supervivientes fueron agredidas mientras huían y viajaban por las carreteras entre El Fasher, Zamzam y Abu Shouk, controladas por las FAR.

Ausencia de servicios de protección en Darfur

MSF manifiesta en su análisis que han tenido dificultades para derivar a las supervivientes a servicios de protección no médicos adecuados, como refugio, gestión de caso, transferencias monetarias o protección infantil, otro apartado de extrema gravedad. En Darfur Sur, el 20% de las supervivientes eran menores de 18 años, incluyendo 41 niñas menores de 5 años.

Qué piden las supervivientes

Entre sus exigencias, las supervivientes y las organizaciones locales reclaman atención médica accesible y confidencial, servicios de protección y espacios seguros que no obliguen a las mujeres y niñas a exponerse a nuevos peligros y que sirvan como mecanismos de protección.

Los testimonios compartidos en el informe de MSF denuncian que en Darfur la violencia sexual está "arraigada en la vida cotidiana, convirtiéndose en un rasgo característico del propio conflicto, dejando consecuencias y traumas sin tratar, en el silencio prolongado en el que la mayoría de las supervivientes se ven obligadas a vivir ".