Trump alarga su ultimátum sobre Irán a la espera de un supuesto diálogo que Teherán no reconoce
- El barril de Brent se desploma pese a las dudas sobre el alcance de los contactos
- El presidente de EE.UU. asegura que hablan con un líder "respetado", pero no con Mojtaba Jameneí
Giro de guion en la crisis del estrecho de Ormuz. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este lunes que ha ordenado al Departamento de Guerra posponer durante cinco días los ataques militares que teóricamente debían haber comenzado este lunes contra centrales eléctricas e infraestructuras energéticas iraníes. La decisión llega tras lo que el mandatario ha calificado como "conversaciones productivas" entre Washington y Teherán para la resolución de las hostilidades en Oriente Medio.
Durante toda la jornada, Trump ha ido dejando píldoras de un nuevo plazo que "da cinco días" a Irán para lograr algún tipo de avance. "Vamos a ver a dónde nos lleva", ha proclamado, en una serie de mensajes y declaraciones en las que ha planteado como factible que pueda haber "un muy buen acuerdo para todos". De hecho, cree que sería "un gran comienzo para Irán y la región" en incluso Israel "estará muy contento".
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha anunciado tras hablar por teléfono con Trump y que éste "cree que existe la oportunidad" de cristalizar los "enormes logros" militares a través de un acuerdo que cumpla también "los objetivos de la guerra". "Un acuerdo que salvaguardará nuestros intereses vitales", ha dicho Netanyahu, en un comunicado difundido por su oficina en el que ha advertido de que, al menos de momento, Israel continúa "atacando tanto en Irán como en el Líbano".
¿Con quién habla Trump?
Trump ha atribuido a Teherán la iniciativa de este proceso, pero el régimen iraní se ha apresurado a negarlo. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, uno de los nombres que suena como potencial interlocutor, ha negado en redes sociales la supuesta negociación con Washington; "fake news" que, según ha dicho, se estarían utilizando para "manipular los mercados financieros y petroleros y escapar del atolladero en el que están inmersos Estados Unidos e Israel".
No obstante, el principal portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, sí ha confirmado en declaraciones recogidas por los medios oficiales que ha habido contactos, aunque no directos. “En los últimos días se han recibido mensajes a través de algunos países amigos en los que Washington solicitaba negociaciones para poner fin a la guerra", ha dicho, aludiendo a intermediarios que no ha especificado. A estos mensajes, Irán "respondió de manera adecuada y conforme a las posiciones de principios del país”.
Trump tampoco ha aclarado con quién está hablando su Administración, si bien ha descartado como interlocutor al líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, de quien ha dicho no haber tenido noticias. "No sé si está vivo", ha asegurado, para acto seguido matizar cualquier intención de escalada personal contra la familia del clérigo declarando: "No quiero que lo maten".
La tensión continúa
Pese al tono optimista de la Casa Blanca, la situación sigue siendo de extrema fragilidad. Trump ha supeditado la suspensión de los ataques a que las supuestas reuniones en curso, anunciadas únicamente por él, "tengan éxito". Por su parte, Teherán había endurecido su discurso en las últimas horas, advirtiendo de represalias directas contra intereses de Washington y sus aliados si se produce cualquier ataque contra su territorio.
Este movimiento diplomático se produce, además, tras intensas presiones internacionales y declaraciones de representantes del Kremlin y Pekín, que instaban a ambas potencias a evitar una escalada que amenazaba con desbordar el plano militar para trasladarse de lleno al colapso energético global.
Su intervención parece estar siendo determinante. Una hora después del anuncio hecho por Trump, la francesa AFP informaba de conversaciones mantenidas entre los ministros de Asuntos Exteriores de Rusia e Irán, una vez concluido el supuesto diálogo previo entre Irán y Estados Unidos.
Araghchi en una conferencia de prensa en Estambul tras el ataque EE.UU. a Irán AP/Khalil Hamra
Rusia y China reaccionan con cautela ante la pausa anunciada por Trump
Rusia y China han reaccionado al anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, de suspender durante cinco días los bombardeos contra infraestructuras eléctricas iraníes con mensajes de cautela, en los que combinan llamados a la desescalada con críticas a la estrategia de Washington.
Desde el Kremlin, el portavoz Dmitri Peskov ha advertido de que "cualquier ataque contra infraestructuras críticas en Irán podría tener consecuencias extremadamente peligrosas para toda la región", al tiempo que ha subrayado que "una pausa de cinco días no cambia la naturaleza de la escalada actual". En la misma línea, fuentes del Ministerio de Exteriores ruso señalan que "lo que se necesita no son pausas tácticas, sino un alto el fuego completo y negociaciones reales".
Putin durante una reunión en el Kremlin Gavriil Grigorov Gavriil Grigorov
Por parte de China, el Ministerio de Exteriores ha insistido en que "la prioridad inmediata es detener las hostilidades y evitar una mayor escalada", añadiendo que "todas las partes, especialmente Estados Unidos, deben actuar con responsabilidad". El enviado especial chino para Oriente Medio ha afirmado, además, que "las medidas temporales no son suficientes si no van acompañadas de un compromiso genuino con una solución política".
Ambos países coinciden en reclamar una salida diplomática urgente y en advertir de la fragilidad del momento actual, mientras la pausa anunciada por Washington es interpretada en Moscú y Pekín más como un movimiento táctico que como un cambio de rumbo en la estrategia estadounidense.
El petróleo brent se hunde un 10%
La reacción de los mercados no se ha hecho esperar. El precio del crudo brent, referente en Europa, ha cerrado la sesión con una bajada del 10,3%, y se ha situado, así, en los 99,94 dólares el barril. El índice de Texas (WTI) ha caído el 10%, hasta los 88,13 dólares. Son diez dólares menos que en la jornada anterior.
Los inversores, que temían un desabastecimiento global si se cumplían las amenazas sobre el estrecho de Ormuz (por donde circula el 20% del crudo mundial), han respirado aliviados ante la posibilidad de un alto el fuego. Las bolsas europeas, incluido el Ibex 35, han estabilizado sus pérdidas tras conocerse que las negociaciones continuarán a lo largo de la semana.
La crisis actual tiene su epicentro en el estrecho de Ormuz, un paso marítimo vital por el que transita el 20% del crudo mundial y que se ha convertido en el tablero de un peligroso pulso militar. La tensión alcanzó su punto crítico tras el cierre parcial del estrecho por parte de Teherán, lo que llevó a Donald Trump a lanzar un ultimátum de 48 horas amenazando con destruir la red eléctrica iraní si no se restablecía el tráfico naval. Este escenario de preguerra, que ya había disparado los precios de la energía y provocado advertencias de contención por parte de Rusia y China, parece haber entrado en una fase de distensión temporal tras el anuncio de este aplazamiento de cinco días para dar una oportunidad a la diplomacia.