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El subdirector de Emergencias en la dana achaca el retraso del Es Alert a la demora por parte de los políticos

  • Jorge Suárez asegura que está "encima de la mesa" el debate sobre "un modelo absolutamente técnico" del Cecopi
  • Inés Talaya ha reivindicado la labor “valiente y ejemplar” del personal de la residencia de Paiporta durante la riada
El subdirector de Emergencias en la dana achaca el retraso del Es Alert a la demora de la autorización por parte de los políticos
El subdirector general de Emergencias de la Generalitat, Jorge Suárez Torres, durante su comparecencia. Eduardo Parra
RTVE.es

El subdirector de Emergencias de la Generalitat de Valencia, Jorge Suárez, ha reiterado este lunes en la comisión del Congreso que investiga la gestión de la dana del 29 de octubre de 2024 que planteó enviar un mensaje de alerta a la población ya a las 17:15 horas, en pleno agravamiento de la situación en Utiel y Requena, donde había personas aisladas en tejados sin posibilidad de rescate. El funcionario ha achacado el retraso en el envío del Es Alert a la población —finalmente, mandado a las 20:11 horas— a que los responsables políticos tardaron en autorizarlo.

Suárez ha señalado que ahora está "encima de la mesa" el debate sobre si hay que ir "a un modelo absolutamente técnico" del Cecopi, sin cargos políticos. Las medidas que se acuerdan en el Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) "afectan a mucha población" y quizá "no puedan restringirse a una decisión técnica", ha indicado, pero el debate "está encima de la mesa y se está planteando", ha añadido Suárez ante la comisión de investigación de la dana.

Los diputados que conforman la comisión han centrado sus preguntas al compareciente precisamente en la distinción entre las responsabilidades políticas y técnicas que se tomaron el día de la dana y, en concreto, en la reunión del Cecopi. Suárez ha dicho que la atención puesta primero en Requena y Utiel y luego en la presa de Forata "secuestró" hasta las 19:15 horas de aquel día una visión de la afección general en toda la provincia de Valencia.

Primer mensaje enfocado en Utiel

Durante su comparecencia, Suárez ha explicado que a las 17:15 horas de la tarde de la dana puso "encima de la mesa" la posibilidad de utilizar el sistema de mensajería masiva a móviles para advertir a la población, inicialmente enfocado en Utiel. En paralelo, ante el riesgo de rotura de la presa de Forata, redactó un primer mensaje que recomendaba "con carácter inmediato acceder a zonas altas", aunque este generó debate interno por su posible carácter alarmista. Según ha explicado, José Miguel Basset, exjefe del Consorcio de Bomberos de Valencia, apuntó que la primera redacción podría se "demasiado alarmista" y provocar "estampidas".

Posteriormente, entre las 18:14 y las 18:19, se elaboró un segundo mensaje más moderado que eliminaba la referencia a subir a zonas altas y que instaba a permanecer en los domicilios y atentos a futuras comunicaciones. Este texto fue remitido como borrador por correo electrónico a la sala de emergencias a las 18:38, paso previo a su eventual envío mediante el sistema Es Alert.

Suárez ha subrayado que los técnicos de Protección Civil, como funcionarios, no podían difundir el mensaje sin la autorización de un responsable político, insistiendo en que su labor se limitaba a proponer y ejecutar instrucciones, por lo que al equipo técnico presente en el Cecopi no le correspondía asumir la decisión final sobre el envío de alertas.

El Sistema de Protección Civil "no estaba preparado"

El responsable de Emergencias también ha reconocido que el Sistema Nacional de Protección Civil "no estaba preparado para lo que sucedió" y que el personal trabajó "a un 400%" de su capacidad durante la crisis. Ha añadido que todos los técnicos están "afectados" por lo ocurrido.

"Tenemos un gran problema. Las emergencias son cada vez más complejas. Vivimos en un territorio de riesgo y hay muchos ámbitos en los que se puede trabajar", ha afirmado Suárez, que ha considerado que "hay que adaptarse a nuevos tipos de emergencias derivadas del cambio climático". "Se puede y se debe actuar en prevención, en análisis de información y en sistemas de respuesta. Tenemos que asumir que a veces estarán parados, pero que tienen que estar preparados", ha apuntado.

Suárez también ha revelado que ya "esa misma noche", o "posiblemente al siguiente día", trasladó al entonces presidente de la Generalitat su previsión de que habría entre 200 y 300 personas desaparecidas. "Tenía la seguridad absoluta de que había personas fallecidas" desde que se emitió el segundo aviso de la UME, ha afirmado.

También ha explicado que, sobre las 18:10 horas de aquel 29 de octubre, se llegó a convocar una videoconferencia con los alcaldes de los municipios a los que se quería alertar porque así lo propusieron los "cargos políticos", aunque al final no se pudieron conectar. Después también hubo un debate sobre si la dirección del plan de emergencias tenía o no capacidad para "limitar movimientos de la población".

La comparecencia de Suárez se produce en el marco de la comisión de investigación del Congreso que este lunes retoma su actividad con dos intervenciones clave para esclarecer la respuesta institucional ante la dana. Su testimonio cobra especial relevancia tras haber declarado en sede judicial que insistió en la necesidad de emitir alertas tempranas tras recibir imágenes de personas refugiadas en tejados y después de que la Confederación Hidrográfica del Júcar advirtiera del riesgo en la presa de Forata.

Inés Talaya: "Nuestra única preocupación era poner a todos a salvo"

Después, ya en la sesión de tarde, ha comparecido la actual directora de la residencia de ancianos de Paiporta, Inés Talaya, para dar cuenta de lo ocurrido en su centro durante la riada. Talaya, que en aquel momento trabajaba como psicóloga, fue reconocida posteriormente por la Generalitat Valenciana por su actuación durante la emergencia, al regresar a la residencia fuera de su turno y colaborar en las labores de evacuación y protección de los mayores, a pesar de que finalmente fallecieran seis de ellos.

Comparecencia de la directora de la residencia de ancianos de Paiporta.

La directora del centro residencial SAVIA Paiporta, Inés Talaya, durante su comparecencia. EDUARDO PARRA / EP

En su intervención, Talaya ha subrayado que "todas y cada una de nuestras decisiones estuvieron guiadas por un objetivo: proteger la vida de las personas que estaban a nuestro cargo". Asimismo, ha querido poner el foco en el trabajo colectivo del equipo que afrontó la situación: "Espero que mis declaraciones sirvan para poner en valor el trabajo de mis 14 compañeros que se encontraban conmigo en el centro residencial. No dudaron ni un instante en proteger a las personas mayores, actuando con una valentía, entrega y compromiso ejemplares".

Según su relato, la jornada se desarrolló con total normalidad hasta bien entrada la tarde. "El día en el centro transcurrió con normalidad. No llovió durante todo el día. Había una normalidad absoluta", ha explicado, detallando que las visitas se mantuvieron hasta las 19:00 horas. Media hora después, cuando ella y otra compañera se disponían a abandonar el centro tras finalizar su turno, la situación cambió de forma abrupta: "Subí a mi vehículo y me bajé por una ventanilla porque estaba inundada. Entré en el centro diciendo que todo el mundo subiera a la planta de arriba", ha relatado. Poco después, un "gran estruendo", provocado por vehículos impactando contra la puerta, precedió a la entrada masiva de agua "como un tsunami".

Ante ese escenario, la prioridad fue clara: "Nuestra única preocupación era poner a todos a salvo". El equipo logró trasladar a los residentes a la primera planta, donde improvisaron medidas de emergencia para atender sus necesidades básicas. "Les pusimos ropa seca. Recuerdo utilizar goma eva en el suelo para que pudiesen dormir en algo blando y desmigar magdalenas para que pudieran llevarse algo a la boca", ha recordado.

"No se recibió ninguna comunicación directa"

Talaya también ha hecho referencia a los protocolos existentes, aunque ha señalado que, como psicóloga, no puede precisar si llegaron a activarse plenamente: "El grupo al que pertenezco cuenta con protocolos de actuación ante situaciones de emergencia. Era la psicóloga del centro y no sé si llegó o no; no entra en mis competencias".

En cuanto a la comunicación institucional, ha afirmado que durante gran parte del día no recibieron avisos directos: "Durante el día no se recibió comunicación directa de ninguna administración ni de ningún organismo". No fue hasta la madrugada cuando llegaron los primeros efectivos: "Es sobre las 03:30 cuando acuden caminando tres personas de la UME para ver cómo está el centro". Previamente, según ha indicado, sí recibió una llamada telefónica de la entonces responsable autonómica Susana Camarero, interesándose por la situación y por las actuaciones que se estaban llevando a cabo en el interior de la residencia.

Con su comparecencia, Talaya ha querido reconocer el esfuerzo de quienes afrontaron una noche extrema. "Su actuación en condiciones extremas fue fundamental en una noche que desafió todos los límites de lo imaginable", ha concluido.