Amy Pope, directora de la OIM: "Con la guerra en Irán, más afganos regresarán a Afganistán en busca de seguridad"
- La directora general de la Organización Internacional para las Migraciones atiende a RTVE en su visita a España
- Valora positivamente la regularización de medio millón de migrantes en nuestro país
Las migraciones son la derivada más común de las guerras. También una de las más palpables porque afecta a países que, es probable, nada tengan que ver con el conflicto. Amy Pope, directora general de la Organización Internacional para las Migraciones, órgano dependiente de la ONU, analiza la situación migratoria que deja la guerra en Irán, un país con más de 90 millones de habitantes.
Pronostica que, si el conflicto se extiende en el tiempo, se complicará la situación migratoria, sobre todo en los países fronterizos con Irán. Allí la presión migratoria ya es fuerte: cerca de dos millones de afganos que se desplazaron a Irán tras la última llegada al poder de los talibanes en 2021, huyendo de otros países por la represión interna y la inestabilidad.
Sobre el Pacto de Migración y Asilo acordado por los 27 países de la Unión Europea, celebra que se haya acordado el camino a seguir, aunque dice que queda por ver cómo va a materializarse aunando las visiones de tantos países distintos con dinámicas migratorias tan diferentes.
La dirigente, además, valora positivamente la regularización de medio millón de migrantes en España, medida anunciada por el Gobierno hace dos meses. En su visita a España, Pope tiene previsto reunirse con varios ministros del Gobierno, entre ellos, el de Interior, Fernando Grande-Marlaska, con la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, y con José Manuel Albares, de Exteriores.
PREGUNTA: Es inevitable comenzar por la situación migratoria en Irán: ¿podría esta nueva guerra en Irán provocar una nueva crisis de refugiados como por la guerra civil en Siria?
RESPUESTA: La OIM está presente en Irán y en todos los países vecinos. Lo que estamos viendo, principalmente, son desplazamientos dentro del país. Buscan refugio con familiares o amigos que se encuentran fuera de las zonas bombardeadas. Lo mismo ocurre en Líbano, donde, por supuesto, los bombardeos en el sur del país y en Beirut han provocado el desplazamiento de más de 800.000 personas.
La gente necesita lo básico: comida, ropa, mantas y refugio. Si se satisfacen esas necesidades iniciales, se estabilizará el desplazamiento. Ahora bien, ¿continuará el conflicto y se volverá cada vez más peligroso para la población permanecer en la zona? Hay un segundo factor, que es el impacto económico. Si ya no se encuentra trabajo, si no se puede pagar la gasolina, la gente empieza a desplazarse de nuevo en busca de mejores oportunidades y seguridad.
P - ¿Cuál es la situación en los países más cercanos, como Turquía, Turkmenistán, Afganistán o Azerbaiyán, que son los que realmente pueden sentir en primera instancia la mayor parte de la presión migratoria?
R - Hasta ahora, el número de iraníes que viajan a esos países es relativamente bajo. Es una zona del mundo donde ya hay mucha migración. La pregunta es: ¿Qué sucederá a largo plazo? A medida que esta crisis continúe y continúen los bombardeos, también las repercusiones económicas, entonces comenzaremos a ver flujos hacia los países vecinos.
P - Hay miles de personas que huyeron en su día de la guerra en otros países hacia Irán y ahora tienen que mudarse y huir de la propia Irán. ¿A qué se enfrentan esas personas?
R - Una de las poblaciones más vulnerables son los afganos. Durante muchos años, ha habido afganos que han vivido y trabajado en Irán. Con el conflicto, con la guerra que se está librando, prevemos que cada vez más afganos regresen a Afganistán en busca de seguridad, pero, como sabemos, la situación en Afganistán es bastante compleja, especialmente para las mujeres y las niñas.
Las necesidades de desarrollo son abrumadoras. Por lo tanto, las oportunidades para encontrar trabajo son muy difíciles. Y lo que vemos en la frontera es que los afganos que regresan de Irán tienen muchas necesidades que requieren del apoyo de las comunidades. Y, a menudo, esas necesidades no se satisfacen.
P - Sobre migraciones en la Unión Europea, hace unos meses se alcanzó un acuerdo sobre el Pacto de Migración y Asilo. ¿Qué opina usted sobre lo acordado por los Veintisiete?
R - Es absolutamente crucial que los estados miembros de la UE lleguen a un acuerdo sobre cómo gestionar la migración y el asilo. Debido al compromiso de la UE con la libre circulación y el libre comercio, y a los beneficios económicos que estos generan dentro de la Unión Europea, garantizar la gestión de las fronteras es fundamental para el éxito de la Unión en su conjunto, incluso como concepto político.
Celebramos que se haya acordado el camino a seguir. Reconocemos, en particular, la labor de la presidencia española para alcanzar dicho acuerdo. La prueba de fuego ahora será su implementación. Esperamos que, trabajando juntos, los Estados puedan abordar mejor esta cuestión de una manera que satisfaga a tantos de sus ciudadanos.
P - No ha sido un acuerdo fácil, hay países que tienen visiones más estrictas en cuanto a la migración. ¿Qué opina de la política migratoria de países como Italia?
R - Italia está adoptando un enfoque estratégico e innovador respecto a la migración, de maneras que a veces pasan desapercibidas. Si bien gran parte de la atención mediática se ha centrado en los acuerdos de Italia con terceros países, como Albania; al mismo tiempo, Italia ha estado negociando con países que envían migrantes y firmando acuerdos de movilidad laboral con ellos.
Hay algo interesante en su estrategia, algo de lo que se puede aprender: a cambio de aceptar el retorno de sus migrantes irregulares, por ejemplo, los países obtienen acceso a miles de visados de movilidad laboral para que las personas puedan venir de forma segura y legal. Creemos que son lecciones valiosas y valoramos el hecho de que países como Italia, España y Chipre estén en primera línea de la migración irregular y, por lo tanto, tengan que buscar nuevas formas de abordarla.
P - Muchas personas siguen muriendo intentando llegar a las costas europeas. ¿Cómo podemos visibilizar sus historias y lograr que los europeos se interesen por ellas?
R - Creo que, en última instancia, detrás de cada una de estas historias hay un ser humano. He tenido el gran privilegio de conocer a muchos de ellos. He escuchado directamente por qué se fueron. Hay personas con las que hablo cuyas familias, por ejemplo, en Bangladesh, recaudan dinero, venden su casa, venden sus tierras para pagar a un traficante de personas para que el joven de su familia venga y tome una ruta irregular hacia Europa.
Esa persona que viene a Europa consigue un trabajo y envía dinero a casa. Y toda la familia depende de la inversión que han hecho en ese individuo. Por eso creemos que es fundamental comprender las tendencias migratorias y responder a ellas. Así que, para ese joven en Bangladesh que quiere un trabajo, ya sea en Europa o en cualquier otro lugar del mundo, construir una ruta segura, una ruta legal para satisfacer una necesidad económica, es una manera inteligente de abordar el problema.
En segundo lugar, escuchamos historias horribles sobre los abusos que sufren las personas al llegar. Hablé con tres jóvenes cuyas madres estaban aquí en Europa. Ella les enviaba dinero para que pudieran migrar. Imaginen lo que sufren: jóvenes solas, abusos sexuales, violencia, una extrema falta de recursos y apoyo. Sin embargo, su madre consideraba esta ruta migratoria preferible a dejarlas en casa.
Esto demuestra, y yo soy madre de dos hijas, que si envío a mis hijas por esa peligrosa ruta migratoria, es porque creo que la situación en casa es peor. Las políticas migratorias eficaces serán las que aborden las causas de la migración desde el principio. Así es como marcamos la diferencia, no solo al enfrentar la migración irregular, sino también al atraer el talento que sabemos que Europa necesita para su futuro.
P - ¿Qué opina de la ola ultra antinmigración que hay en el mundo? ¿Podrían modelos como el ICE en Estados Unidos exportarse a otros países?
R - Observamos cómo se instrumentaliza el tema de la migración en muchos países y existen múltiples razones para ello. A menudo, se debe a la frustración de los ciudadanos con las políticas de su gobierno. Se frustran porque no consiguen los empleos que desean, no tienen acceso a los médicos que necesitan o carecen de oportunidades para sus hijos. Y, lamentablemente, a los políticos les resulta fácil culpar a los migrantes de estos problemas, en lugar de asumir la responsabilidad de abordar cuestiones sociales realmente complejas.
Esto refleja frustración con los gobiernos y con la política. Por lo tanto, abordar este problema de manera integral implica abordar más que solo la cuestión fronteriza. Implica abordar la planificación urbana. Implica abordar el acceso a la educación. Implica invertir en la integración de los migrantes. Implica invertir en el sector privado para que cuente con la mano de obra necesaria para lograr sus objetivos. No es fácil, pero lamentablemente, a veces los políticos optan por la solución fácil: culpar a los migrantes.
Pacto Europeo de Migración y Asilo, más control en migración efe
P - El Gobierno de España anunció el mes pasado una regulación de medio millón de migrantes en España. ¿Qué opina de la política migratoria española?
R - España está reconociendo una realidad. Están reconociendo que tienen una población significativa en su país que contribuye a la economía. Y el presidente Sánchez ha sido muy claro al respecto. Sin esa población, las empresas del sector privado no podrían encontrar a los trabajadores que necesitan en muchos sectores, tanto en sectores de baja cualificación como de alta cualificación. Se reconoce, por tanto, esa realidad económica.
Por tanto, si la gente trabaja en la sombra, en una economía no regulada, si no se les paga de forma justa, este abuso es perjudicial para el país en su conjunto y para los trabajadores españoles. Reconocer que la regularización de los trabajadores indocumentados contribuye a la economía española; es una medida pragmática, estratégica y valiente. Valoramos este enfoque integral que el gobierno español ante un tema tan complejo y difícil.
P - Algunos sectores aquí en España, sobre todo políticos, piensan que esta decisión podría ser dañina a largo plazo.
R - Invertir en la regularización de las personas que ya están aquí y trabajan no es una mala estrategia. No se trata de política migratoria, sino de las necesidades económicas y laborales de una economía en evolución. El ejemplo español habla por sí solo y sugiere que está funcionando. La economía está creciendo. El crecimiento económico se debe al apoyo de los trabajadores extranjeros. Lo vemos en todo el mundo. Y, sin duda, en países con una población envejecida, se necesitan nuevos trabajadores, innovación, creatividad y energía. Los países que logren atraer ese talento serán, en última instancia, los que triunfen en el futuro.
P - En este sentido, ¿por qué cree que es más fácil hablar en contra de la migración, que hablar de apoyo en la acogida de migrantes?
R - El discurso de odio, el discurso de ira, siempre atrae más likes, más clics. Así que es muy fácil construir una narrativa antinmigración. Lo hemos visto a lo largo de la historia de la humanidad. Esto no es nuevo. Esto ha sucedido durante siglos. Es muy fácil señalar al recién llegado y culparle del problema.
Hay un par de maneras de demostrar cómo la migración funciona para las comunidades. Primero, ir al sector privado; te dirán que necesitan fuerza laboral disponible para seguir creando empleos e invertir en la economía. Hablé con el director ejecutivo de una importante planta manufacturera, quien me comentó que la razón por la que construía nuevas plantas en un país en particular era porque ese país tenía una política migratoria para atraer a los trabajadores que necesitaban.
Es fundamental que los directores ejecutivos compartan esta información que le cuento; que las iglesias y las comunidades religiosas hablen sobre cómo los migrantes se integran en su comunidad; y que la gente común hable sobre sus experiencias. Ha habido escasez de personal de enfermería en toda Europa. Cuando un padre anciano está hospitalizado y necesita cuidados, contar con un buen enfermero marca la diferencia. Atraer talento en enfermería, si no hay suficiente en el país, es fundamental para fortalecer la cohesión comunitaria y brindar el apoyo que todos deseamos para nuestros padres.
P - Nuestro país, y en particular las Islas Canarias, se ha visto muy afectado por la última crisis migratoria proveniente de países del Sahel, ¿cree que las organizaciones internacionales han prestado la atención suficiente a lo que estaba ocurriendo?
R - Las organizaciones internacionales no van a ser las que lo resuelvan. Su papel es apoyar a los estados que tienen la responsabilidad de resolverlo. Lo que vemos en Canarias es que un solo estado no puede hacerlo solo. España puede tener las mejores políticas, las mejores inversiones en migración, pero si no cuenta con el apoyo y la participación de los estados del norte de África o de África Occidental, no va a tener éxito en estabilizar la migración ni en luchar contra las redes de tráfico ilícito.
Por lo tanto, generar confianza, desarrollar capacidades y fomentar la cooperación entre los Estados es absolutamente esencial para gestionar la migración, para asegurar que los traficantes no sean quienes ganen la batalla.