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Los finalistas del millonario Premio Aena: Abad Faciolince, Schweblin, Vila-Matas, Nona Fernández y Marcos Giralt

  • El 8 de abril, en una gala en Barcelona, se conocerá quien consigue el millón de euros del premio
  • Rosa Montero preside el jurado de un galardón en el que el resto de finalistas ganarán 30.000 euros
Premio Aena: Los libros de los finalistas que compiten por un millón
La presidenta del jurado, Rosa Montero, acompañada por el secretario y dos 'scouts'. ALBERTO ORTEGA - EUROPA PRESS ALBERTO ORTEGA - EUROPA PRESS

Ahora y en la hora, de Héctor Abad Faciolince (Colombia); Marciano, de Nona Fernández (Chile); El buen mal, de Samanta Schweblin (Argentina) y los españoles Canon de cámara oscura, de Enrique Vila-Matas y Los ilusionistas, de Marcos Giralt Torrente son los cinco finalistas del Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana.

Dotado con un millón de euros para la obra ganadora y 30.000 euros para cada uno de los cuatro finalistas, los nombres se han hecho públicos en un acto celebrado en la librería La Mistral en el que han acudido la escritora Rosa Montero, presidenta del jurado, el secretario del jurado, Jesús García Calero, Nuria Zancot y Antonio Martínez Asensio, miembros del equipo de preselección (scouts).

El próximo 8 de abril se conocerá en una gala en Barcelona el nombre del ganador o ganadora de esta primera edición del premio internacional que reconocerá obras originales de narrativa escritas en lengua española o lenguas cooficiales de España traducidas al castellano y publicadas en 2025.

Mejor libro del año 2025

Antes de desvelar los finalistas, Montero ha insistido en su entusiasmo por un premio que pretende escoger el mejor libro del año pasado, sin intereses comerciales y sin ninguna sospecha de falta de limpieza, de hecho, ella no volverá a ser presidenta y todos los miembros del jurado cambiarán en cada edición.

La escritora madrileña ha defendido que la cuantía del galardón pone al premio en el foco mediático y sirve para colocarlo "desde el principio en un lugar alto", además ha citado como referentes otros premios de prestigio como el Booker o el Goncourt (este último sin dotación económica).

Entre los finalistas hay dos mujeres, una argentina y una chilena, además de un colombiano y dos españoles (de Madrid y Barcelona). Repasamos los libros seleccionados para el Premio Aena.

Héctor Abad Faciolince

Finalista del Premio Aena

El escritor colombiano, Héctor Abad Faciolince, burló la muerte dos veces en 2023, se sometió a una cirugía a corazón abierto y luego viajó a una feria del libro en Ucrania. Como periodista no pudo resistirse a explorar los horrores de la invasión rusa en la región del Donetsk, cerca del frente de batalla.

El último día, para despedirse, un grupo de cuatro personas estaba cenando en una pizzería de Kramatorsk. Un misil ruso, con seiscientos kilos de explosivos, cayó en ese lugar, dejando 13 fallecidos y más de sesenta heridos. Entre las víctimas, perdió la vida la joven escritora ucraniana Victoria Amélina, guía y compañera de ese viaje testimonial que terminó en tragedia.

En Ahora y en la hora, editado por Alfaguara, el autor hace una crónica de los hechos y reflexiona con franqueza sobre los efectos devastadores de la violencia y la guerra; la indignación por la muerte de los inocentes; la culpa y el estupor de quien no ha caído, su impulso de contar, la extraña y azarosa experiencia de sobrevivir una vez más. Un libro donde contrastan vertiginosamente la vida, la vejez y la muerte.

Nona Fernández

Finalista Aena

Actriz y escritora, Nona Fernández nació en Santiago de Chile en 1971, ha publicado cuentos, novelas y obras de teatro, la Feria del Libro de Guadalajara se refiere a ella como "uno de los secretos mejor guardados de la literatura iberoamericana".

Marciano, publicado por Random House, no va de extraterrestres, rescata la figura de Mauricio Hernández Norambuena, uno de los últimos revolucionarios latinoamericanos. La autora entrelaza la memoria y la imaginación para entender la historia reciente de Chile, sumergiéndose en zonas más allá de los límites terrenales, en las que espacio y tiempo se confunden.

La narradora visita a Hernández en la cárcel donde cumple una larga condena. Sus preguntas convocan un tejido de voces de varios personajes que ayudan a entender cómo fue su historia: la de alguien que, mientras cultivaba amores y amistades inextinguibles, agitó la resistencia a la dictadura, estuvo fusil en mano en el atentado contra Pinochet y luego, ya en democracia, derivó en ilusiones perdidas, muertes, prisiones y fugas. Una novela que intenta desentrañar la mente de un personaje complejo.

Marcos Giralt Torrente

Premio Aena

Verano de 1931, una pareja de veinteañeros —los abuelos maternos del autor— se conocen en la costa de Galicia. Ella, de origen campesino, está a punto de salir de la escuela de magisterio, y él es un escritor en ciernes, con unas aspiraciones de grandeza difíciles de conseguir. Apenas un año después se casan, y mientras él emprende búsquedas y descuida la vida familiar, llegan los hijos y sus distintas formas de afrontar una historia compartida de ausencias y renuncias, de anhelos y ensoñaciones.

Desde este punto de partida, el madrileño Marcos Giralt Torrente mezcla la novela epistolar, el perfil biográfico y el relato introspectivo y de formación en Los ilusionistas, publicada por Anagrama. El reflejo de unas vidas, las de sus tíos y su propia madre, unidas, además de por la sangre, las vivencias y los mitos comunes, por cierta incapacidad para pactar con la realidad y plegarse a sus dictados: la tendencia de construir una ficción más habitable.

El resultado es una desinhibida autopsia familiar, compuesta por una galería de personajes a quienes el preciso análisis psicológico convierte en memorables, y a la vez un emotivo autorretrato en movimiento, con sutiles trazos de relato generacional, que visibiliza, mediante elipsis, retrocesos e inesperadas confesiones, el proceso de decantación de su autor. Un libro que transita entre los afectos, la memoria, la infancia, las ataduras de la herencia y la propia escritura. 

Samanta Schewblin

Finalistas Aena

La escritora argentina Samanta Schweblin publica en Seix Barral su libro de cuentos El buen mal. Los personajes de sus relatos se encuentran en un punto de no retorno, encandilados por el fulgor de la inminente tragedia. Vulnerables y profundamente humanos, están atrapados en ese instante en que lo extraño asoma a sus vidas para transformarlas, dejando a algunos de pie frente al dolor, a otros dialogando con la culpa o la ternura y a todos atravesados por la incertidumbre.

La prosa de Schweblin combina tensión y verdad para construir un universo literario en el que los monstruos de la vida cotidiana nos miran desde tan cerca que casi podemos sentir su aliento. Su escritura provoca en el lector asombro e inquietud, un estado de alarma que al mismo tiempo lo transporta a un mundo hipnótico tan reconocible como extraño.

Schweblin ha sido finalista del International Booker Prize en tres ocasiones, uno de los galardones en los que se fija el Premio Aena, ahora es finalista, tiene 30.000 euros asegurados por entrar en el quinteto final, pero podría conseguir un millón si es la elegida por el jurado el próximo 8 de abril.

Enrique Vila-Matas

Finalista Aena

Vidal Escabia, el protagonista de Canon de cámara oscura, ha seleccionado 71 libros en un cuarto oscuro de su casa con la idea de escribir un canon desplazado, intempestivo e inactual, disidente de los oficiales. Cada mañana, elige al azar uno de ellos, y saca a la luz un fragmento con destino a su canon, pero lo que desentraña su lectura influye en su vida y también en su escritura.

Las sospechas crecen en torno a si el narrador del libro de Enrique Vila-Matas es un androide, un Denver-7 infiltrado entre la gente corriente de Barcelona o si, por el contrario, utiliza el canon para dar sentido a su vida ante el amor desorbitado que siente por su hija ausente.

El autor barcelonés da un paso más en su indagación sobre el sinsentido, el simulacro y la ficción como extrañas formas de vida, y también en su visión del arte literario como transmisión, colaboración y modificación de ideas ajenas. Una búsqueda, en definitiva, de un sentido último de la escritura, al tiempo que explora temas como el doble o la ausencia infinita que dejan aquellos a los que amamos.

Candidato recurrente en la quiniela de los Nobel, Vila-Matas sería una apuesta segura para alzarse con el primer Premio Aena internacional de Narrativa.