Las exmonjas de Belorado abandonan el convento de forma "discreta" tres días antes del desahucio judicial
- Las antiguas religiosas trasladan sus pertenencias al cenobio de Orduña, en Bizkaia, como solución temporal
- Sus abogados serán los encargados de entregar las llaves a la comitiva judicial y a la Guardia Civil este jueves
Las exmonjas de Belorado han iniciado ya su salida del monasterio de Santa María la Bretonera, en la provincia de Burgos, con el objetivo de completar el traslado antes de que se produzca el lanzamiento judicial previsto para este jueves, 12 de marzo. Según ha confirmado el portavoz de la comunidad, Francisco Canals, las antiguas religiosas pretenden marcharse de forma "discreta" para evitar el encuentro con la comitiva judicial y la Guardia Civil.
Desde la madrugada de este lunes, un camión de mudanzas ha comenzado a cargar las pertenencias y enseres personales de las exreligiosas. El destino inmediato de estos bienes es el convento de Santa Klara de Orduña, en Bizkaia, donde se alojarán de manera provisional. No obstante, Canals ha precisado que esta estancia en territorio vizcaíno será únicamente un "puente" o paso intermedio, dado que sobre ese cenobio también pesa una demanda de desahucio interpuesta por el Arzobispado.
En la actualidad, dos de las siete exreligiosas permanecen en el inmueble de Belorado coordinando las labores de vaciado, mientras que las otras cinco ya han abandonado el recinto, aunque regresan puntualmente para colaborar en las tareas de traslado.
Entrega de llaves y fin del plazo
La orden de desahucio, dictada por el Tribunal de Instancia de Briviesca, establece que la comisión judicial se personará en el monasterio a las 09:30 horas de este jueves. El portavoz ha asegurado que para ese momento las exmonjas ya no estarán presentes en el edificio. Serán sus representantes legales quienes reciban a la comitiva y a la Guardia Civil para proceder al levantamiento del acta y a la entrega formal de las llaves del monasterio, el cual ha estado habitado por la Orden de Santa Clara desde el año 1349.
Esta salida se produce después de que la justicia desestimara la semana pasada una petición de prórroga de 30 días solicitada por las exreligiosas para organizar su marcha con mayor margen. Según Canals, las mujeres se encuentran "tocadas y sufriendo mucho" ante la inmediatez de un proceso para el que "les ha faltado tiempo".
Sin rastro de expolio y una última misa
Ante las dudas sobre el patrimonio del convento, Francisco Canals ha desmentido cualquier "intención de expolio" por parte de la comunidad. El portavoz ha subrayado que las exmonjas están trabajando para dejar el cenobio limpio y recogido, realizando un trabajo que requeriría a una veintena de personas. "No se van a llevar nada de la iglesia, ni cruces ni elementos de liturgia. Solo sus enseres personales", ha recalcado. Antes de su partida definitiva, las exreligiosas tienen previsto celebrar una última misa privada en el recinto.
Por su parte, sor Paloma, una de las exmonjas, ha manifestado en un vídeo de despedida que consideran estar siendo víctimas de una "persecución por la fe". Según su testimonio, el Arzobispado de Burgos busca "eliminarlas" porque "tienen algo que decir que no quieren que se oiga".
Un futuro incierto en el norte
Respecto a su ubicación definitiva, la comunidad maneja actualmente "tres o cuatro" propuestas finalistas para trasladarse a pueblos del norte de España, concretamente en Asturias y Galicia. Estas opciones han surgido a raíz de una campaña web que generó hasta 40 ofertas de inmuebles y fincas rústicas, aunque por el momento no han cerrado ningún acuerdo en firme.
Por ahora, la prioridad de las exmonjas es abandonar Belorado antes de la llegada de las autoridades, reconociendo que, a pesar de las ofertas recibidas, se marchan con la incertidumbre de no tener todavía un lugar donde establecerse de forma permanente.