El Consejo de Ministros da luz verde al Estatuto del Becario, que necesitará la aprobación del Congreso
- Evitará que las empresas puedan lucrarse de las practicas no laborales y reforzará su función formativa
- Yolanda Díaz, muy dura contra la patronal por no sumarse al acuerdo, acusa a Garamendi de colocarse "del lado del fraude"
El Consejo de Ministros ha dado luz verde este martes al anteproyecto de ley del conocido como Estatuto del Becario. Tras la aprobación en segunda vuelta en el seno del Gobierno, el texto deberá recibir ahora el apoyo de la mayoría del Congreso para entrar en vigor.
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha asegurado que la norma, que regula las condiciones de "las personas en formación práctica no laboral", es "la reforma laboral para la gente joven", en el sentido en el que redunda en los objetivos de la realizada en 2021 para el mercado laboral.
Según ha explicado Díaz, el objetivo es evitar que las empresas puedan obtener un beneficio mercantil del trabajo de los becarios y reforzar la función formativa a través de los tutores. Además, obligará reconocer la relación laboral en el caso de que se haya sustituido a otro trabajador y fijará el derecho a la compensación de los gastos.
Acusa a Garamendi de colocarse "del lado del fraude"
La ministra ha celebrado que el anteproyecto se haya acordado "tras un diálogo muy intenso", de más de 15 meses, con los sindicatos y la patronal, aunque esta última no se haya sumado al pacto. Al inicio de su intervención ha defendido que el texto final recoge también el "trabajo" de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), pero luego ha cargado con dureza contra su presidente, Antonio Garamendi.
"Esta norma lo que hace es cumplir con las resoluciones del Tribunal Supremo en España. Está del lado de la legalidad", ha afirmado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, y ha acusado a Garamendi de colocarse "del lado del fraude" por un interés personal, "para ser reelegido" en el cargo al frente de la patronal.
Garamendi, en cambio, aseguraba poco antes de la comparecencia del Gobierno que desconocía el detallae de la nueva norma. "Seguimos en el monologo social, no lo compartimos. Creo que las univesidades tampoco lo comparten", ha declarado a los medios de comunicación.
Asimismo, Yolanda Díaz ha señalado que existen claros "abusos" de la figura del becario, que ha concluido a partir de un dato: "El 22% de las personas becarias tienen hasta 59 años", ha cifrado. Además, según su departamento, la Inspección de Trabajo y Seguridad Social detectó 2.688 falsos becarios y becarias en 6.519 actuaciones entre 2021 y 2025.
La nueva norma refuerza, además, el régimen sancionador con multas hasta los 225.018 euros en los casos más graves.
Nuevas condiciones y controles
De acuerdo con el anteproyecto del Gobierno, los contratos de prácticas deberán estar vinculados a estudios universitarios, de formación profesional o formaciones de los sistemas públicos de empleo. Además, se considerará que existe una relación laboral si se ha sustituido a un trabajador o si la actividad de la empresa no tiene relación con la formación que curse el becario.
Díaz ha señalado el acuerdo o convenio de cooperación como el mecanismo principal para reflejar "por escrito" las condiciones principales: duración máxima, planes de formación y tutores. A este respecto, se apuesta por una "doble tutorización": una persona por parte del centro educativo y otra de la empresa. Los tutores no podrán tener más de cinco becarios a su cargo, que se reducen a tres si la plantilla es de menos de 30 personas.
Entre los controles para evitar el abuso de esta figura, se fija también que el número de personas en formación práctica no podrá superar el 20% del personal en un centro de trabajo. Igualmente, se establecen algunas garantías para las personas becarias al prohibir que se pueda pagar para acceder a las prácticas o al reconocer el derecho a la compensación de gastos y a gozar de los mismos servicios y condiciones que los trabajadores.