La negociación para Extremadura y Aragón asciende a nivel nacional y Vox aparca su exigencia de entrar en los gobiernos
- Las conversaciones se resetean para hablar primero de programa y después de cargos
- Las direcciones nacionales de ambos partidos entran de lleno en la negociación
Las negociaciones entre PP y Vox para conformar gobierno en Extremadura y Aragón tras las últimas elecciones autonómicas van a volver a empezar de cero y con una nueva dimensión, ya que han ascendido a nivel nacional. La dirección nacional del Partido Popular ha decidido este lunes implicarse en las conversaciones para "garantizar que se ajustan a las posiciones nacionales" de Génova. También los de Santiago Abascal tendrán un equipo negociador "híbrido" donde esté representada su dirección. Además, Vox aparca por ahora su exigencia de entrar en los ejecutivos para poder avanzar primero en el "programa" y espera reunirse "en los próximos días".
La vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP, Cuca Gamarra, ha trasladado el acuerdo de su formación tras la reunión del Comité de Dirección del partido en un momento en que el tiempo para poder negociar la investidura de la 'popular' María Guardiola empieza a agotarse, ya que la sesión plenaria comenzará el martes de la semana que viene y Vox se mantiene en el 'no'. Desde las elecciones del 21 de diciembre, ha habido pocos avances en las conversaciones, en la que hasta ahora Vox exigía consejerías con peso para poder efectuar un "cambio real" en los gobiernos autonómicos.
Las negociaciones en ambas comunidades, aunque estancadas, habían ido ligadas desde los comicios aragoneses del pasado 8 de febrero, tras las que el 'popular' Jorge Azcón tiene más tiempo. Pero Vox ya ha dejado entrever en los últimos días que cualquier acuerdo pasa por la aprobación de la dirección de Santiago Abascal. "Somos un partido nacional", recalcaba hace poco su portavoz, José Antonio Fuster, a preguntas de los periodistas. Ahora, el secretario general de este partido, Ignacio Garriga, ha confirmado que habrá equipos negociadores "híbridos" con la dirección nacional.
Gamarra ha defendido que Génova tendrá representación en los comités negociadores autonómicos, si bien no ha especificado aún los nombres que estarán en las mesas, "para garantizar los acuerdos" y que éstos se ajusten "a las posiciones globales del partido". También, para velar que los pactos sean "coherentes" y "proporcionales" con los resultados electorales.
"No vamos a participar en dinámicas de presión"
"Es nuestro deber", ha recalcado, y se ha dicho "consciente" de que el PP representa "una alternativa reconocible" al gobierno de Pedro Sánchez y que debe "actuar en consecuencia" y con "altura de miras".
"No vamos a permanecer impasibles ante el riesgo de repetición electoral. Vamos a trabajar con toda disposición para hacer posible el acuerdo", ha incidido, porque "defraudar el mandato de la gente" es "una irresponsabilidad que solo beneficia a PSOE y a Sánchez".
Pero ha subrayado que los acuerdos en ambas comunidades deben ser "coherentes". "No tiene lógica querer afrontar de manera asimétrica asuntos similares o que los criterios cambien de una a otra cuando somos un partido que comparte unos principios idénticos en toda España. A mismo contexto, mismo marco negociador", ha sostenido.
Dicho esto, ha avisado a Vox: "No vamos a participar en dinámicas de presión política y pública ni a convertir las formaciones de gobierno en un intercambio de titulares o de tuits en las redes". Así, ha exigido "respeto institucional". "Nosotros somos un partido serio, que mira al futuro (...) y el futuro no se va a dirimir en redes sociales ni a golpe de canutazo", ha zanjado.
Vox fija "un nuevo marco" para romper "el clima de desconfianza"
Prácticamente al mismo tiempo que hablaba Gamarra, el secretario general de Vox, Ignacio Garriga, explicaba en rueda de prensa "el nuevo marco y formato negociador" fijado por la dirección del partido para empezar a "romper ese clima de desconfianza" con el Partido Popular y poder conformar los gobiernos. Habla de una negociación en "dos fases": primero programa y luego configuración de gobierno.
Lo primero, ha recalcado, es negociar detalladamente un acuerdo sobre "ideas y plan de gobierno", que durará "el tiempo que sea necesario". Tendrá que haber, ha proseguido, "cesiones de ambos lados" pero "con el objetivo común de que lo acordado sea conocido por los españoles": "No habrá lugar a interpretaciones ni a si Vox quiere imponer un 90%, un 80% o menos".
"No queremos hablar de ningún nombre, de ninguna responsabilidad, de ninguna consejería. Todo lo que escuchen serán mentiras", ha afirmado Garriga, que ha dicho que el partido "ahora" está centrado en plasmar sus ideas y en el programa para ambas comunidades.
El propio Abascal, en un acto de precampaña en Ávila, ha asegurado que las negociaciones "sólo avanzarán cuando haya un programa de gobierno compartido". Ese acuerdo, ha dicho, deberá incluir "un cambio de rumbo" en materia de pacto verde, política migratoria, rebajas fiscales, gasto público y financiación de "ONGs ideológicas", además de contemplar "plazos de cumplimiento y garantías de ejecución".
"Primero hablemos del 'qué', luego del 'quién' y con qué garantías"
Pero tras hablar del "qué", ha recalcado Garriga, tocará hablar del "quién" lo lleva a cabo y "con qué garantías". Es decir, Vox no retira su exigencia para entrar en los ejecutivos, pero pospone este punto de la negociación una vez que se haya acordado un programa.
Garriga ha subrayado por su parte que "el mandato de las urnas es claro": "Vox ha crecido mucho en Extremadura y Aragón y los ciudadanos han dicho no a políticas socialistas". El partido de Santiago Abascal lleva meses confrontando con el Partido Popular por defender en la práctica, dice, las mismas políticas del Partido Socialista.
Respecto a las "garantías" que exigen, ha admitido que está "sobre la mesa" que pueda haber actas sobre las reuniones de los equipos negociadores que ayuden a "descifrar" los puntos exactos donde hay discrepancias.
Por último, ha criticado que "algunos", en una referencia velada al Partido Popular "intenten utilizar los medios de comunicación para torpedear las negociaciones".
Dicho esto, ha querido "dejar muy claro" que, por encima de los intereses "legítimos" de unos y otros están "las ideas", el "qué" se va a hacer "para demostrar a los españoles que es posible reconstruirlo todo y lanzar a la papelera de la historia las políticas que tanto daño han causado a miles de españoles durante tanto tiempo". Por último, ha ofrecido a los 'populares' "sentido común, ideas, medidas y concreción" en la negociación.
Abascal responde a Mañueco: "No tenemos problema en abandonar gobiernos"
Está por ver si las negociaciones para Extremadura y Aragón acaban también ligadas a las de Castilla y León en los próximos meses, ya que esta comunidad celebra elecciones en apenas unas semanas y todo hace prever que el PP dependerá igualmente de Vox.
Mañueco pidió este domingo en una entrevista a El Español a Vox alcanzar un acuerdo "de estabilidad" para garantizar que hubiera "cuatro años de gobierno". Y es que el 'popular' ya formó un ejecutivo de coalición con ese partido en 2022 que Vox rompió un año después, al igual que otros cuatro gobiernos autonómicos, por una postura del PP en materia de migración.
Abascal, por su parte, le ha respondido que esa opción "siempre es deseable" si el socio de gobierno "no engaña y no estafa" como, a su juicio, ocurrió en Castilla y León.
"Nosotros no tenemos problema en romper un acuerdo ni en abandonar los gobiernos, lo que no vamos a hacer es mentir a la gente que nos respalda", ha zanjado Abascal, que ha concluido asegurando que Vox no ha pedido "ningún cargo ni posición en el gobierno".