La pirólisis podría explicar las muertes de Manlleu por la toxicidad de los materiales domésticos al descomponerse
- Este proceso químico provoca una "ruptura molecular" que asfixia sin necesidad de que haya llamas
- El experto José González analiza cómo el calor extremo transforma objetos cotidianos en veneno letal
La comunidad científica y los investigadores forenses centran sus miradas en un fenómeno técnico para explicar la tragedia de Manlleu en la que este lunes perdieron la vida cinco adolescentes, se trata de la pirólisis. Aunque las causas oficiales están supeditadas a los informes del Servicio Nacional de Toxicología, la hipótesis de una combustión lenta —posiblemente originada por una colilla en un colchón— cobra fuerza.
En este escenario, no es el fuego directo el que mata, sino la transformación química de los materiales del hogar en un ambiente sin ventilación. Para arrojar luz sobre este proceso RTVE Noticias ha contactado con José González Rodríguez, una autoridad en Química Analítica y Forense. Formado en la Universidad de Córdoba y con más de 25 años de trayectoria, el doctor González es catedrático y director del máster en Ciencias Forenses de la Universidad de Lincoln (Reino Unido).
El español José González Rodríguez es una autoridad europea en Química Analítica y Forense. ARCHIVO PARTICULAR J.G.G.
Su perfil es excepcional, ya que, además de su labor académica, es asesor de seguridad para la Comisión Europea en áreas críticas como explosivos y armas químicas. También ha testificado ante el Parlamento británico sobre emergencias científicas.
― P: ¿Qué ocurre exactamente a nivel químico durante un suceso como el que se investiga en Manlleu?
― R: La pirólisis es, esencialmente, la ruptura de moléculas por la acción del calor. En un incendio o punto de calor intenso, se alcanzan temperaturas muy altas bajo las cuales ciertas estructuras moleculares se rompen. El problema es que hoy estamos rodeados de plásticos, poliésteres y materiales similares. Cuando estos se "pirolizan", las moléculas más pequeñas que resultan de esa ruptura son extremadamente tóxicas. En un ambiente cerrado y sin ventilación, estas sustancias producen una asfixia rápida.
― P: Si no hay una llama abierta, ¿cómo se llega a un desenlace fatal?
― R: Hay dos vías principales. Una es la producción de compuestos tóxicos por la ruptura de polímeros que mencionaba. La otra posibilidad es la producción de monóxido de carbono si la combustión es imperfecta. Este gas es letal porque afecta directamente a los glóbulos rojos, eliminando su capacidad de absorber oxígeno. Al final, el cuerpo se queda sin "combustible" vital aunque esté intentando respirar.
El trastero de Manlleu en el que fallecieron los cinco menores totalmente calcinado. Lorena Sopena EUROPA PRESS / LORENA SOPEÑA
― P: ¿Qué papel juegan los materiales modernos, como los de un colchón, en este proceso?
― R: Es clave. Como indica la prensa, si una colilla mal apagada prende en un colchón, se genera un foco de calor que empieza a degradar los componentes sintéticos. Los médicos forenses ahora tendrán que determinar la presencia de esas moléculas específicas en las víctimas para establecer la causa exacta de la muerte.
― P: Dirige un máster en Ciencias Forenses donde se estudia el análisis de fuegos y explosiones. ¿Cómo se traslada esto a la investigación real?
― R: En la Universidad de Lincoln impartimos asignaturas específicas de análisis de incendios, explosiones y toxicología. Mi trabajo habitual está más ligado a la seguridad e inteligencia —actualmente evalúo proyectos europeos sobre nuevas tecnologías para combatir explosivos y armas químicas—, pero la base científica es la misma: entender cómo responden las sustancias químicas ante estímulos externos y cómo detectarlas mediante sensores avanzados.
― P: ¿Cuál es el siguiente paso para confirmar esta hipótesis?
― R: La ciencia forense es la que tiene la última palabra. Serán los médicos forenses, con el apoyo de los laboratorios de toxicología, quienes identifiquen qué moléculas se liberaron y en qué concentración. Ellos establecerán si fue la toxicidad de la pirólisis de los materiales o el monóxido de carbono lo que provocó el fallecimiento.
Hipótesis principal
A pesar de que la pirólisis se consolida como la hipótesis principal, el esclarecimiento definitivo de lo ocurrido en Manlleu sigue pendiente de las pruebas de laboratorio. La complejidad de estos procesos químicos exige un rigor absoluto que solo el análisis pormenorizado de los restos puede ofrecer. La última palabra la tienen los forenses que determinarán con precisión científica las causas de esta tragedia.
La investigación científica y técnica del incendio de Manlleu está siendo liderada por diversas unidades especializadas de los Mossos d'Esquadra y organismos forenses dependientes de la Generalitat de Catalunya y el Ministerio de Justicia.