Ayuso elude las críticas en un bronco pleno con alusiones a la "guerra de clanes" en el PP y la denuncia de Móstoles
- Defiende la "honradez" del consejero cesado tras la toma de posesión de tres nuevos diputados
- La oposición agita el fantasma de la crisis interna y la atribuyen a una supuesta denuncia de irregularidades
¿Crisis interna o un relevo sin importancia? La disyuntiva abierta por la cascada de dimisiones en el seno del PP de la Comunidad de Madrid ha agitado la sesión de control del Gobierno de Isabel Díaz-Ayuso, que ha defendido la "honradez" del anterior consejero de Educación y ha llegado a agitar a Bad Bunny para cuestionar el feminismo de la oposición, que ha pasado a la carga contra la supuesta "guerra de clanes" y la denuncia por presunto acoso sexual contra el alcalde de Móstoles, Manuel Bautista.
El ambiente se ha enrarecido desde el lunes, cuando la presidenta madrileña cesó, por primera vez, a uno de sus consejeros, Emilio Viciana. Las buenas palabras que ambos intercambiaron en público no han evitado que otros tres diputados y dos altos cargos de la Consejería hayan dimitido, todos ellos miembros de un grupo al que, según la oposición, se le conocía entre bambalinas como 'Los Pocholos'.
El PP presume de tener "un grupo muy fuerte", en la medida en que la lista electoral corre y la aritmética parlamentaria no cambia. La mayoría absoluta se mantiene pese a que haya diputados que "han decidido seguir su propio camino", como ha apuntado ante los medios el portavoz popular en la Asamblea, Carlos Díaz-Pache, pese a que ha reconocido que la cascada de salidas sí le "sorprendió".
Ayuso, por su parte, ha pasado de puntillas por esta crisis para defender la formación de todas las personas que conforman su grupo, incluido Viciana, y cuestionar la preparación de los diputados opositores o de los ministros del Gobierno central, sin escatimar calificativos para lo que ha resumido como "gentuza" y que incluyen desde "saltimbanquis" a "puteros".
A vuelta con las denuncias
De hecho, la presidenta ha agitado durante sus diversos turnos escándalos como las denuncias contra el dimitido director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, José Ángel González, o el exdirigente socialista Paco Salazar. Ha defendido, en cambio, el papel del PP en la gestión de la denuncia contra el alcalde de Móstoles, alegando que en un inicio no se trataba de un caso de acoso sexual y "cambió por el camino".
También ha cuestionado el feminismo de las representantes opositoras, ironizando con si estarían dispuestas a subir a bailar junto a Bad Bunny una canción que ella misma ha recitado parcialmente y que incluye alusiones sexuales.
La portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, ha cargado contra el PP madrileño por el caso de Móstoles hilándolo contra lo que ha descrito como "una guerra de clanes fuera de control". "Si ustedes han amenazado a una víctima de acoso sexual, qué no le dirán" a quienes denuncian irregularidades, ha señalado, en alusión a las discrepancias que habrían surgido entre los entornos de Viciana y Ayuso.
"Lo han cesado por la única línea roja que no se puede cruzar en el PP: denunciar la corrupción en el entorno de Ayuso", ha apostillado. "En gloria esté Pablo Casado", ha ironizado a su salida del hemiciclo.
En la misma línea, la portavoz socialista, Mar Espinar, ha sugerido que en la bancada popular hay quienes "están perdiendo el miedo" y se empiezan a "revolver", en un contexto marcado por el deterioro de la educación pública y los recortes como los que ha anunciado esta misma semana la Universidad Complutense de Madrid.