Investigan la relación entre la hospitalización de cinco bebés y el consumo de leche en polvo que fue retirada
- Las autoridades han detectado la toxina cereulida en varios productos de nutrición infantil, que han sido retirados
- Los lactantes que requirieron hospitalización ya han sido dados de alta
Las autoridades sanitarias investigan una posible relación entre el ingreso hospitalario de cinco bebés en España y el consumo de leche de fórmula en polvo, tras la detección en varios productos de nutrición infantil de cereulida, una toxina producida por la bacteria Bacillus cereus.
Hasta el momento, España ha notificado ocho casos de bebés con vómitos, todos ellos con antecedente de consumo de un producto potencialmente afectado, y cinco de los menores requirieron hospitalización, aunque todos ellos ya han sido dados de alta. Ninguno de los casos ha sido confirmado por laboratorio hasta el momento, aunque se mantienen bajo investigación sanitaria.
La alerta se originó a raíz de una retirada preventiva de distintos lotes y marcas de leche de fórmula infantil, iniciada en diciembre de 2025 y que continúa en vigor. Los análisis realizados detectaron cereulida, una toxina altamente resistente al calor que puede provocar náuseas y vómitos de aparición brusca poco después de la ingesta. La investigación apunta a que el origen de la contaminación estaría en un aceite de ácido araquidónico (ARA), un ingrediente habitual en las fórmulas infantiles, utilizado durante el proceso de fabricación. La distribución de los productos afectados fue amplia, lo que llevó a activar alertas alimentarias en varios países.
Los expertos sanitarios subrayan que, aunque el impacto clínico suele ser bajo a moderado, los recién nacidos y los lactantes menores de seis meses son especialmente vulnerables a las complicaciones, principalmente por el riesgo de deshidratación y desequilibrios electrolíticos.
A nivel europeo, se han comunicado casos en otros países, la mayoría con evolución favorable, y continúan las investigaciones para confirmar el vínculo entre los síntomas gastrointestinales y los lotes retirados. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) considera que el riesgo para los menores de un año es moderado, aunque está disminuyendo conforme avanza la retirada de los productos afectados.
Las autoridades recomiendan a madres, padres y cuidadores no utilizar las leches de fórmula retiradas y seguir las indicaciones de las autoridades de seguridad alimentaria, mientras prosiguen las investigaciones para esclarecer la posible relación entre los ingresos hospitalarios y el consumo de estos productos.
Problemas para establecer una causalidad entre la toxina y los cinco casos
Desde el Ministerio de Sanidad, han confirmado a RTVE Noticias que han reforzado la vigilancia de la incidencia y que se han puesto en puesto en contacto con todas las comunidades autónomas. Sin embargo, subrayan la dificultad para establecer una relación de causalidad entre la toxina cereulida y los menores hospitalizados.
"Son casos que pueden estar vinculados a esa toxina, pero son muy difíciles de demostrar por dos razones: primero porque se trata de productos que se consumen mucho y no hemos visto un incremento de casos esperados, y segundo porque las dosis de toxina tienen que ser altas y no se ha encontrado nada de este tipo en los análisis a los niños", ha declarado Pedro Gullón, director general de Salud Pública.
"No podemos establecer una causalidad segura de que esos casos que son sospechosos se deben a la toxina o forman parte de otros casos de diarreas comunes que ocurren en los lactantes", ha recalcado.
Náuseas, vómitos y dolor de estómago
La cereulida es una toxina que puede causar náuseas, vómitos y dolor de estómago repentinos entre 30 minutos y seis horas después de su ingestión. En bebés pequeños, puede alterar el equilibrio sódico del organismo y provocar complicaciones como la deshidratación. Los posibles efectos negativos para la salud se consideran de bajos a moderados y dependen de la edad del bebé; los neonatos y los bebés menores de seis meses tienen mayor riesgo de padecer una enfermedad grave.
Para los bebés que presenten vómitos o diarrea tras consumir la fórmula infantil incluida en el retiro, el ECDC recomienda consultar con un profesional de la salud o, si los síntomas son graves, como deshidratación o vómitos persistentes, acudir a urgencias. Los síntomas gastrointestinales en los bebés pueden derivar rápidamente en complicaciones, independientemente de la causa subyacente.
Por último, advierte de que los productos retirados no deben administrarse a bebés ni niños pequeños. Además, recomienda a los consumidores seguir las instrucciones y directrices emitidas por las autoridades nacionales de seguridad alimentaria.
Productos retirados
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha emitido varias alertas y retiradas preventivas de fórmulas infantiles por la posible presencia de cereulida. Los productos afectados son:
Babybio Caprea 1, con fechas de caducidad 28/07/2027 y 17/09/2027.
Babybio Optima 1, con fecha de caducidad 01/10/2027.
NIDINA 1, de Nestlé
Almirón Advance 1:
Bote de 400 g, caducidad 9/11/2026.
Botes de 800 g, caducidades 8/7/2026, 22/7/2026, 30/10/2026 y 3/12/2026.
Caja de 1,2 kg, caducidad 5/12/2026.
Almirón Advance 2:
Botes de 800 g, caducidades 13/7/2026, 31/8/2026, 18/9/2026, 27/10/2026, 28/10/2026, 21/11/2026 y 18/12/2026.
Caja de 1,2 kg, caducidades 9/8/2026, 25/11/2026 y 20/1/2027.
Almirón Profutura 1 (botes 800 g): 28/12/2026, 15/4/2027, 14/5/2027, 13/6/2027, 19/8/2027 y 13/9/2027.
Almirón Profutura 2 (botes 800 g): 28/12/2026, 11/1/2027, 10/5/2027, 13/6/2027 y 11/7/2027.
Almirón Profutura 2 sobres: 12/7/2026 y 21/8/2026.
Almirón AR 2: 3/10/2026 y 2/11/2026.
Bledina 1: 3/11/2026 y 9/12/2026.
Además, Lactalis Nutrición Iberia ha comunicado la retirada voluntaria de varios lotes de leche infantil de la marca Damira.