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La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) trabaja con las comunidades autónomas para extender a todo el país la prescripción diferida de antibióticos, una estrategia que busca reducir el uso innecesario de estos medicamentos y contribuir a frenar el avance de las resistencias antimicrobianas.

La medida consiste en que el profesional sanitario prescribe el antibiótico, pero indica al paciente que no lo utilice de inmediato, sino que espere entre 24 y 72 horas, según el caso y las instrucciones recibidas. El tratamiento se iniciaría únicamente si los síntomas empeoran o no mejoran en el plazo establecido.

Esta estrategia está especialmente indicada cuando existe incertidumbre sobre el origen de una infección, por ejemplo, ante determinados cuadros respiratorios en los que no está claro si la causa es viral o bacteriana. El objetivo es evitar que el paciente tome un antibiótico que finalmente no necesita.

FOTOGRAFÍA: GETTY IMAGES

Las autoridades rusas investigan la muerte de una mujer que trabajaba en un instituto especializado en enfermedades infecciosas y que falleció la semana pasada tras contraer una neumonía de causa "desconocida". El caso ha provocado inquietud ante la posibilidad de que pudiera tratarse de peste neumónica, aunque, por el momento, no existen pruebas oficiales que confirmen esta hipótesis.

La mujer trabajaba en el Instituto de Investigación Antipeste de Siberia y del Lejano Oriente, situado en Irkutsk, en el sureste de Siberia. Según ha informado una cadena de televisión pública local, falleció en un hospital de Shélejov, una localidad situada en las proximidades de Irkutsk. Como medida de precaución, se ha puesto en cuarentena el hospital donde fue atendida y se mantiene bajo vigilancia a las personas que estuvieron en contacto con ella. Aunque, en este sentido, las autoridades rusas han comunicado este martes a la Organización Mundial de la Salud que hasta el momento no han detectado ningún positivo de peste en la ciudad.

El caso ha adquirido especial relevancia después de que algunos medios de comunicación difundieran informaciones no confirmadas que apuntaban a una posible infección por peste neumónica. Esta enfermedad es la forma más grave de peste y, a diferencia de otras variantes, puede transmitirse entre personas. Sin embargo, desde Rusia señalan que hasta ahora no se han encontrado pruebas de que la enfermedad estuviera causada por alguno de los patógenos con los que la mujer trabajaba en el instituto. Algunos expertos también indican que, por el momento, no existen motivos para hablar de una posible propagación de la enfermedad.

FOTOGRAFÍA: AP

En un mundo donde los antibióticos han salvado millones de vidas, su eficacia ya no puede darse por sentada. La resistencia antimicrobiana se ha convertido en una de las mayores amenazas para la salud pública global.

En 'Mediodía en RNE' hablamos con Carla Maronda. En el libro 'El día que volví a abrir los ojos' Carla narra su historia de superación. Atravesar el infierno puede hundirnos, o llevarnos a un nuevo despertar, a una nueva vida. Quedan las cicatrices, queda la huella, pero ese renacer, tras lo que Carla Maronda define como el "putísimo 23 de marzo", es una gran historia: familia, sanidad pública, amor incondicional, y un relato coral de resistencia.

Una operación más o menos sencilla, un bulto que hay que extirpar, una bacteria que le llevóal borde de la muerte, y un medicamento, la noradrenalina, que le salvó la vida, pero que obligóa la amputación de pies y manos y, a partir de ahí, el renacer, vivir de forma distinta.

Los microbios sostienen gran parte de la vida en la Tierra, desempeñando funciones esenciales en la salud humana, desde ayudar a la digestión hasta regular el sistema inmunológico y, en la naturaleza, reciclando nutrientes, contribuyendo al crecimiento de las plantas, degradando contaminantes e influyendo en procesos climáticos. Sin embargo, nuestra capacidad para trabajar con bacterias es limitada…

El uso inadecuado de antibióticos, la automedicación y la frecuente presencia de fármacos en el medio ambiente contribuyen a una resistencia a los antibióticos que, lamentablemnete, está generando una problemática a nivel global. Esta situación se produce cuando las bacterias o microorganismos se vuelven inmunes a los efectos de un medicamento que antes terminaba con ellos, lo que incrementa la dificultad y las posibilidades de tratar y de curar. Ahora, el Instituto de Biología Integrativa de Sistemas ha descubierto una memoria mecánica en bacterias E. Coli clave para comprender la resistencia a los antibióticos. Sobre ello charlamos con Iago López Grobas, investigador postdoctoral Marie Curie en el grupo y colíder de la investigación.

Sanidad investiga un brote masivo de salmonelosis que afectó a 150 personas en Galicia. Se cree que su origen está en las altas temperaturas y unas tortillas servidas en los puestos de comida ambulante en un festival en A Coruña, este pasado fin de semana.

De momento, 41 personas siguen ingresadas por la intoxicación.

IMAGEN: GETTY IMAGES

Unos investigadores de la Universidad de Edimburgo han descubierto la manera de que una bacteria ingiera residuos plásticos y los convierta en paracetamol. Este avance científico implica una importante reducción de la huella ecológica de la producción de este medicamento, que hasta ahora depende de combustibles fósiles. El reto es conseguir ampliarlo a otros fármacos y alcanzar una producción a gran escala.

Foto: EFE/ Callum Bennetts / Edinburgh Innovations

Son bacterias diminutas que pueden moverse por sí mismos. Se alimentan de microbios, pero también pueden comer plástico fabricado a través de materiales fósiles. Al hacerlo, su organismo genera ácidos polihidroxiácidos en forma de "bolitas" denominadas gránulos. Si ese material orgánico se extrae y se procesa, puede fabricarse plástico biodegradable. Con este fin se están construyendo granjas de cultivos que podrían ser una solución para el problema que generan los plásticos y la huella que dejan en el mundo.

Casi 40 millones de personas podrían morir en los próximos 25 años por la resistencia a los antibióticos, según un estudio publicado en la revista 'The Lancet'.  Estos medicamentos, que tantas vidas han salvado, ya no pueden con algunas bacterias, y en la actualidad más de un millón de personas fallecen por este motivo, algo que preocupa cada vez más a los científicos. 

Japón ha activado la alerta sanitaria por el aumento de infecciones de una variante poco común de estreptococo, la cual puede provocar el síndrome de choque tóxico estreptocócico. Esta bacteria requiere tratamiento hospitalario con antibióticos y si llega a la sangre puede afectar a algunos órganos, incluso puede causar la muerte, ya que tiene una tasa de mortalidad del 30%.

Europa va a revisar la Azitromicina, uno de los antibióticos más utilizados, porque se cree que podría estar perdiendo efectividad, algo que no sorprende a los expertos. El uso repetido de esta medicación acaba generando resistencia a ellos. Aseguran que este es uno de los principales problemas de salud pública de nuestros días.

"Muchos médicos han seguido prescribiendo este fármaco en todo el mundo ante un COVID leve o ante una infección respiratoria sin hacer un diagnóstico microbiológico por si se trata de una infección bacteriana", alerta Javier Membrillo, de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas SEIMC. Foto: Getty Images.

A Bonnie L. Bassler, Peter Greenberg y Jeffrey Gordon se les conoce como"los traductores de las bacterias" y hoy han sido sus intérpretes ante estudiantes y algún futuro investigador de Oviedo. Sus descubrimientos sobre las bacterias, sobre todo las que viven en nuestra flora intestinal, permiten la búsqueda de nuevos tratamientos contra bacterias resistentes a los antibióticos. Su hallazgo podría contribuir a frenar las inminentes amenazas sanitarias.

El consejero de Sanidad del Gobierno de Aragón, José Luis Bancalero, ha informado de una nueva medida para detectar el foco del brote de gastroenteritis que afecta a los vecinos de Tarazona y otras tres localidades próximas, Torrellas, Los Fayos y Novallas, que pasa por segmentar el río Queiles para analizar todo el trayecto.

Así se ha decidido este lunes, tras una reunión en el Ayuntamiento de Tarazona, municipio que concentra el mayor número de casos del brote de gastroenteritis causado por la presencia del protozoo Cryptosporidium en la red de abastecimiento de agua. Bancalero ha declinado informar de las coordenadas concretas en las que se tomarán las muestras del agua y ha recalcado que es posible que se recojan todas en un mismo día, y según se obtengan resultados y dependiendo de los mismos, se diseñarán nuevos puntos de toma.

En Cáceres, siguen investigando el origen de un brote de legionela que ha causado la muerte de una persona y mantiene hospitalizadas a otras seis,  dos de ellas en la UCI. La semana pasada se cerraron varias fuentes públicas de la ciudad después de que se detectase la presencia de esta bacteria.

Foto: EFE/Vicente Roso

Sabemos muy poco de la microbiota, los microorganismos que viven en nuestro cuerpo, pero sí sabemos que es fundamental para nuestra salud. Ahora, una importante investigación ha descubierto que esta microbiota se comparte con las personas más cercanas. Y esto podría cambiar cómo se abordan enfermedades como el cáncer o la diabetes.

Sanidad investiga una nueva alerta proveniente del Reino Unido, donde las autoridades han detectado un aumento de las infecciones por estreptococo entre los más pequeños. Paula Vázquez, presidenta de la Sociedad Española de Urgencias Pediátricas (SEUP) nos cuenta en el 24 horas de RNE que " hay más casos y por ello se están viendo también más casos graves". También ha explicado que con la pandemia los niños han estado aislados de cualquier virus y que ahora estan teniendo "el doble de casos en las urgencias y en los centros de atención primaria"