Partidos y entidades independentistas arremeten contra el Govern y el Estado por el deficiente servicio de Rodalies
- El presidente de la ANC denuncia las "humillaciones que el Estado impone continuamente" a Cataluña
- A las 17:00 horas tendrá lugar otra manifestación en Barcelona, en este caso organizada por las plataformas de usuarios
Los principales partidos y entidades independentistas han participado este sábado en una manifestación en Barcelona por el deficiente servicio de Rodalies y han coincidido en su censura al Gobierno catalán y a la infrafinanciación estatal en el servicio.
La ANC y el Consejo por la República han convocado esta marcha, que ha partido desde las inmediaciones del monumento a Rafael Casanova con destino final en la plaza de Sant Jaume, bajo el lema "¡Basta! Única vía: independencia".
Por la tarde, a las 17:00 horas, tendrá lugar otra manifestación en Barcelona, en este caso organizada por las plataformas de usuarios.
En declaraciones a los periodistas, el presidente de la ANC, Lluís Llach, ha denunciado las "humillaciones que el Estado impone continuamente" a Cataluña, que, a su juicio, es objeto de "un trato colonial".
El presidente del Consejo por la República, Jordi Domingo, ha hecho énfasis en el déficit fiscal catalán, que ha situado en los 25.500 millones de euros anuales.
También ha tomado la palabra el presidente de Òmnium Cultural, Xavier Antich, que ha criticado la "discriminación y maltrato" hacia los catalanes que supone la falta de inversión en infraestructuras.
Junts pide al Govern que "escoja entre Renfe o los ciudadanos"
Por parte de Junts han asistido a la manifestación el secretario general, Jordi Turull; la portavoz en el Congreso, Míriam Nogueras, y el portavoz en el Parlamento catalán, Salvador Vergés, entre otros dirigentes.
Turull ha defendido que el "primer gesto" hacia los usuarios deberían ser los ceses de la consellera de Territorio, Sílvia Paneque, y del ministro de Transportes, Óscar Puente.
Al Govern le ha pedido que "escoja entre Renfe o los ciudadanos". Ha afirmado que no se puede dejar la solución de esta crisis "en manos del origen del problema", en referencia a la empresa estatal, y ha reclamado que sea Ferrocariles de la Generalitat (FGC) quien asuma el traspaso de las cercanías.
Por parte de la CUP ha tomado la palabra el diputado Dani Cornellà, que ha denunciado que Cataluña "se cae a trozos" y que Rodalies es solo "la punta del iceberg".
A diferencia de Junts, ERC da más relevancia a la movilización de la tarde y así lo demuestra el hecho de que a ella vayan a acudir su presidente, Oriol Junqueras, y su secretaria general, Elisenda Alamany.
A la convocatoria de la ANC y del Consejo por la República ha asistido la vicesecretaria Laura Pelay, que ha acusado al Estado de provocar "la quiebra" del sistema ferroviario catalán. Si bien también ha pedido las dimisiones de Paneque y Puente, ha apuntado que ERC pone "soluciones sobre la mesa" y no se limita a protestar, en alusión al pacto con el Ejecutivo central que ha dado origen a la nueva empresa mixta, participada por Renfe y la Generalitat.
Por su parte, el conseller de la Presidencia de la Generalitat, Albert Dalmau, ha dicho que el gobierno catalán "entiende y respeta" el malestar que existe tras las manifestaciones por el deficiente servicio de Rodalies, pero ha defendido que debe conducirse hacia "la política de las soluciones" y no quedar solo en "frustración".
Por ello, el gobierno catalán ha decidido "agarrar el toro por los cuernos" y ponerse manos a la obra para "arreglar de una vez por todas" las cercanías catalanas. "Más inversión y un cambio de gestión que no tiene marcha atrás" forman parte de la receta que ha fijado el ejecutivo de Salvador Illa.