El temporal obliga a evacuar a más de 108.000 personas en el norte de Marruecos
- El 85% de la población de la localidad de Alcazarquivir ha sido desplazada
- Al menos cuatro personas han muerto, entre ellas dos mujeres y una niña tras el derrumbe de su vivienda
Las autoridades marroquíes han desalojado a 108.432 personas en los últimos días de zonas inundables debido al riesgo de crecidas de ríos provocadas por las intensas lluvias que afectan a varias localidades del norte del país. Según el portavoz del Ministerio del Interior, Rachid Jalfi, se han tomado estas medidas de carácter preventivo para proteger vidas y bienes antes de que los riesgos se agraven por la crecida de los cauces.
La movilización ante el temporal, que también afecta a España y Portugal, cuenta con la participación de diversos sectores y organismos públicos.
La zona más afectada por este temporal es la localidad de Alcazarquivir, situada en la llanura atlántica y con una población de unos 120.000 habitantes. En este punto, el 85% de la población ha sido desalojada o ha abandonado la ciudad por sus propios medios debido a la extrema vulnerabilidad de la zona. Para gestionar la emergencia, el Ejército permanece desplegado desde el pasado jueves con el objetivo de prestar apoyo directo a los damnificados en una provincia, la de Larache, que suma por sí sola 81.709 evacuados.
Al menos cuatro muertos
El temporal ha provocado la muerte de cuatro personas. Dos mujeres y una niña fallecieron en la localidad de Beni Arous (provincia de Larache) tras el derrumbe de su vivienda por un deslizamiento de tierra. El suceso ocurrió en la aldea remota de Buyariya, cuyas carreteras están cortadas. Las víctimas son una mujer de unos 20 años, su hija menor y su cuñada; mientras que el marido y su madre sobrevivieron con fracturas graves y fueron rescatados por los vecinos. El desprendimiento arrastró la vivienda y sepultó los cuerpos, que fueron localizados en una zanja que conduce a un cauce cercano.
La fragilidad de las infraestructuras también se ha cobrado víctimas en las ciudades. En la antigua medina de Casablanca, una mujer de unos 70 años perdió la vida tras colapsar un edificio en el barrio de Derb Chlouh debido a la saturación de agua. Los residentes locales subrayan que el riesgo era conocido: "Sinceramente, el edificio ya estaba en riesgo. A menudo oíamos crujidos, pero los residentes no querían irse".
Otro residente de la zona describe la violencia del momento: "El colapso fue evidente, la casa se partió en dos. Toda la parte superior cayó por la lluvia. Yo vivo aquí y escucho constantemente crujidos aterradores que vienen del edificio mientras se desmorona". Los restos de escombros y paredes empapadas han generado una ola de dolor y peticiones urgentes de realojamiento en viviendas seguras.
Situación histórica de los embalses
El riesgo en la región se mantiene elevado por la crecida del río Loukkos y la situación del embalse de Oued El Makhazine, que ha superado su capacidad de llenado alcanzando un nivel histórico del 146,85%. El director de Ingeniería del Agua en el Ministerio de Equipamiento y Agua, Salaheddine Dahbi, informó que la infraestructura almacena 988 millones de metros cúbicos, habiéndose registrado más del 73% de este volumen en tan solo las últimas dos semanas. Ante este escenario, se han realizado desfogues controlados de 372 millones de metros cúbicos, aunque los técnicos aseguran que la infraestructura no presenta anomalías.
Además del foco principal en Larache, el plan de evacuación por fases ha afectado a otras zonas del norte. En Kenitra, a unos 50 kilómetros de la capital, se ha evacuado a 14.133 personas; en Sidi Kacem se registran 9.728 desalojados y en Sidi Slimane otros 2.853. En términos generales, Marruecos presenta un excedente de lluvias del 32,5% respecto a la media anual, situando el llenado de los embalses en un 61,8%, una cifra que no se alcanzaba en el país desde el año 2019.