Ábalos y Koldo piden no asistir presencialmente a la audiencia previa del juicio por las mascarillas
- El abogado de José Luis Ábalos dice que los traslados desde prisión le provocan "un deterioro anímico y físico"
- Koldo denunció que su traslado de enero le provocó "erosiones" en las muñecas
El exministro de Transportes, José Luis Ábalos y su exasesor, Koldo García, han solicitado seguir por videoconferencia la vista preliminar del juicio por las presuntas irregularidades en la compra de mascarillas. García fue el primero en solicitar que se le eximiera de acudir presencialmente al Tribunal Supremo, petición que ha lanzado también Ábalos.
El abogado de José Luis Ábalos justifica este requerimiento porque los traslados desde prisión, donde se encuentra el exministro desde noviembre, "suponen un deterioro anímico y físico" para el reo. "Entendemos que el sufrimiento que supone no puede sino justificarse con la necesidad imperiosa de dicho traslado a sede judicial", que entiende, "no se da en el caso que nos ocupa", ha añadido el letrado Marino Turiel.
En este sentido, ha indicado que los presos "son trasladados en furgones blindados diseñados para la seguridad, no para la comodidad", y, "a menudo", compartiendo espacios "reducidos y en condiciones de higiene más que mejorables". Y recuerda que el Defensor del Pueblo "ha recomendado en ocasiones la revisión de los protocolos para evitar desplazamientos innecesarios y mejorar las condiciones".
La defensa del extitular de Transportes explica que la documentación aportada debe servir para que el exdirigente socialista no sea llevado en persona al Supremo el 12 de febrero para estar en las cuestiones previas del juicio del caso Mascarillas. En el escrito, se explica que Ábalos padece "una estenosis tipo IV en la carótida derecha; diabetes Millitus detectada en el año 2025, fislipemia e hipertensión arterial; así como escoliosis que le producen lumbalgias hasta el punto de impedirle la movilidad". Se afirma que de lo anterior puede deducirse la "afectación" que para el exministro tendría ser llevado en persona al Supremo.
Por su parte, la abogada de Koldo presentó un escrito en el que remarca que su traslado a la Audiencia Nacional el pasado 21 de enero desde la cárcel de Soto del Real (Madrid) se hizo "sin proporcionarle un sistema de retención compatible" con su morfología. Esto, ha dicho la letrada Leticia de la Hoz, le causó "erosiones en ambas muñecas y traumatismos dorsales". Unos daños que "resultan a todas luces gratuitos y desproporcionados, por cuanto no existe riesgo de fuga ni antecedentes de resistencia", añade.
Tras esa petición de Koldo, el Supremo pidió a los servicios médicos del centro penitenciario un informe sobre su estado de salud antes de decidir si permite al exasesor asistir por videoconferencia a la audiencia preliminar.
Según la Ley la vista "requiere la asistencia del acusado"
Dicha vista se enmarca dentro de la Ley de Eficiencia de Poder Judicial, cuyo artículo 785 dice que la celebración de la audiencia preliminar "requiere la asistencia del acusado y del abogado defensor", por lo que Ábalos, Koldo y Aldama tendrían que asistir presencialmente. El precepto legal añade que las partes "podrán exponer lo que estimen oportuno" antes de la celebración del juicio. Concretamente, señala aspectos relacionados con "la posibilidad de conformidad del acusado o acusados, la competencia del órgano judicial, la vulneración de algún derecho fundamental, la existencia de artículos de previo pronunciamiento, causas de la suspensión de juicio oral, nulidad de actuaciones, así como sobre el contenido, finalidad o nulidad de las pruebas propuestas".
"Podrán igualmente proponer la incorporación de informes, certificaciones y otros documentos" y "la práctica de pruebas de las que las partes no hubieran tenido conocimiento en el momento de formular sus escritos de acusación o defensa", indica ese artículo. Una vez celebrada la vista, el juez o tribunal "examinará las pruebas propuestas y resolverá admitiendo las que considere pertinentes y rechazando las demás", precisa.
Lo hará, según el mismo texto, "de forma oral", salvo que, "por la complejidad de las cuestiones planteadas", hubiera de hacerlo por escrito.
Las acusaciones populares han solicitado para el exdirigente socialista y su exasesor penas de prisión de 30 años. La Fiscalía, por su parte, de 24 años de cárcel para Ábalos y de 19 años y medio para Koldo García.