Día del bibliobús: cuando la biblioteca aparca en la puerta de casa
- El 28 de enero se celebra en España el día de las bibliotecas móviles
- La BNE acoge un bibliobús de Navarra que se puede visitar en esta jornada
Los libros siempre han sido viajeros, han recorrido caminos polvorientos, cruzado ríos, surcado mares y han sido objeto de deseo, e incluso de robo, a lo largo de los siglos.
En pleno siglo XXI, los libros digitales ganan terreno, pero los ejemplares de papel siguen siendo los favoritos de los lectores. Para acercar los libros a los pueblos y aldeas desperdigados por España, surgieron las bibliotecas sobre ruedas que este 28 de enero celebran su día, el día del bibliobús.
Para conmemorar esta fecha, que se celebra desde 2016, la Biblioteca Nacional de España ha organizado una jornada de puertas abiertas a la que no le falta de nada: frío, nieve, lluvia y sol. Los curiosos pueden acercarse y subir al bibliobús de Navarra que se encuentra estacionado ante la escalinata principal.
Trato muy cercano
Iñaki Suso es el bibliotecario responsable del bibliobús de Tierra Estella, que lleva circulando desde 2022 y fue el primero de la comunidad foral. En esta fría jornada, detalla a RTVE.es que el perfil más habitual de lectora es "una mujer mayor que vive en el pueblo todo el año", acude cada dos semanas a la cita con el bibliobús y tiene hasta seis semanas para devolver seis libros y seis deuvedés.
Suso destaca el "trato cercano" con los lectores, desde la anciana que les trae unas rosquillas por San Blas (el 3 de febrero), los que le llevan un café, los que faltan porque están enfermos o los despistados que se olvidan de devolver los libros, pero siempre hay un vecino que se ofrece para recordárselo. En febrero, organizan una cita a ciegas con un libro y, a veces, los lectores se quejan de la lectura que les ha tocado.
El bibliobús cuenta con un extintor (por desgracia los libros arden rápido), una rampa de acceso para usuarios con movilidad reducida y, con el buen tiempo, saca un toldo y unas mesitas para ampliar el espacio disponible. Además del préstamo de libros, revistas y deuvedés también dinamiza clubs de lectura o lleva de gira a autores.
Detalle de la parte trasera del Bibliobús Tierra Estella. Alberto Ortega Europa Press / Alberto Ortega
Gente menuda
La oferta de lectura en los bibliobuses también tiene en cuenta a los más pequeños con libros y cómics adaptados a su edad. Suso cuenta que a veces van a los centros rurales a las dos de la tarde y a las seis pasan por el pueblo de los chavales, que tienen dos oportunidades para elegir qué quieren, además suelen "arrastrar o animar a sus familiares para que les acompañen".
Las preferencias de los lectores rurales no difieren de los de las grandes ciudades, el responsable del bibliobús indica que los libros más prestados y con más lista de espera por número de reservas son La asistenta de Freida McFadden y La península de las casas vacías de David Uclés. La novela negra es el género que más triunfa, seguida por la narrativa histórica (en Navarra interesan especialmente los templarios) y también se piden libros de autoayuda y de manualidades.
El bibliobús va donde va la gente, de su ubicación habitual en la plaza del pueblo en verano se mueve a las piscinas para facilitar el acceso a la lectura. Suso cuenta que, en su primer año, los lectores pensaban que solo iba a funcionar durante el curso escolar y se sorprendieron por la continuidad. No todo han sido éxitos, hay cuatro pueblos que se han quedado fuera de la ruta, después de que en cinco ocasiones consecutivas no se acercará nadie.
Más lectura y más bibliobuses
Madrid y Cataluña son las comunidades autónomas con índices de lectura más altos y también concentran la mayor flota de bibliobuses por provincia, Barcelona tiene una docena de vehículos, según los últimos datos disponibles, mientras que la CAM despliega diez. En estos casos, los bibliobuses no tienen grandes recorridos, ya que los que más paradas hacen son el Bibliobús Serra del Cadí con 18 hitos y el Bibliobús número 3 de Madrid con 21 altos.
Ancha es Castilla, la dispersión de la población en Castilla y León hace que su flota de 30 bibliobuses, incluido uno escolar, no paren quietos ni un momento. La biblioteca móvil que más paradas hace es el Bibliobús C de la provincia de Zamora que se detiene en 151 municipios para dar servicio a una población de 41.500 personas.
El bibliobús con más lectores potenciales está en Madrid, es el número 5, con una población diana de 3.627.571 usuarios. Fuera de la comunidad madrileña, los cinco bibliobuses de Murcia son los que atienden a más interesados por los libros, en concreto, el Bibliobús Murcia D puede llegar hasta 963.216 personas en 43 pueblos.
En Aragón, el bibliobús de la Biblioteca Pública Municipal de Zaragoza hace seis paradas para llevar la lectura a 686.986 habitantes, mientras que en Málaga, el Bibliobús Municipal se estaciona en 16 ubicaciones diferentes para 591.637 posibles lectores.
Asturias, La Rioja, País Vasco, Ceuta, Melilla y las Islas Baleares no tienen ninguna biblioteca pública sobre ruedas y las Canarias solo cuentan con una, la Biblioguagua Municipal de Santa Cruz de Tenerife que acerca los libros a 211.359 residentes. Los datos se refieren a 2024 y son los que las CC.AA. comunican al Ministerio de Cultura.